Enero 2005

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"La finalización de su relación laboral no tiene que ver con 'persecución ideológica' alguna, sino con medidas de reestructuración ligadas al minuto económico que pasa nuestra publicación"

Es una pena que el señor Arnaldo Pérez se presente ante ustedes como una "víctima ideológica" del PC, ante todo porque fue el Semanario El Siglo quien le dió la oportunidad por 4 años y algunos meses de trabajar como periodista, aunque no lo fuera.

El señor Pérez fue recibido acá con mucho aprecio, y en pleno conocimiento de su condición de ex preso político del Movimiento Juvenil Lautaro, se le dieron todas las oportunidades para desarrollarse y usó todos los medios de que dispone nuestro periódico para realizar, además del trabajo profesional, su propio trabajo político -como la alimentación de páginas web, el uso de correos electrónicos y computadores, y la utilización de fotografías de nuestro semanario-.
Lamentable es también que se vincule el fin de sus labores en nuestro equipo a hechos no del todo claros que ocurrieron al interior de la Central Unitaria de Trabajadores, pues en la fecha en que el señor Pérez dejó de estar con nosotros aún no salía publicado su artículo en Punto Final y tampoco habíamos visto la denuncia publicada en www.libertad.dm.cl. El tema de lo sucedido en la CUT no estaba en la pauta de El Siglo hasta no tener la versión de todas las partes involucradas, como ha sido siempre nuestro responsable actuar cuando alguna denuncia puede tener motivaciones más allá de un hecho puntual y esconder intenciones poco claras, como pasa en este caso en contra de la máxima organización de los trabajadores chilenos.
Tampoco es cierto que el señor Pérez, como dice una publicación en internet, "se destacó por sus artículos de denuncia sobre las violaciones a los derechos humanos, la libertad de los presos políticos, las luchas de los mapuche, pobladores y trabajadores, temas que, lamentablemente, cada vez tenían menos espacio y libertad para ser desarrollados en el Semanario El Siglo", pues a todos los periodistas de este medio les ha correspondido desarrollar temas vinculados a la defensa de esos derechos y, como es comprobable fácilmente en nuestras páginas, ninguno de ellos tiene "cada vez menos espacio y libertad para ser desarrollados en el Semanario El Siglo".
Nosotros, como lo conversamos personalmente con el señor Pérez, asumimos un compromiso de trabajo leal con él desde el primer momento en que se acercó a solicitar la posibilidad de laborar con nosotros. El tuvo muy clara la situación económica de nuestro semanario y las fórmulas con que podíamos cumplir con el pago de sus remuneraciones. Siempre fueron considerados sus problemas personales y se le adjudicó incluso desde el primer año su derecho de tener vacaciones con el miso tiempo que los más antiguos. Cada vez que necesitó tiempo para desarrollar otras actividades no se puso ninguna dificultad para que las realizara, menos cuando por razones de salud o familiares tuvo que ausentarse temporalmente de nuestra redacción. Nunca se le pagó atrasado, nunca se le dejó de cancelar su salario y, al momento de finalizar su relación laboral, se le ofreció una forma de compensación económica que consideramos bastante justa (un mes por año, a pesar de no existir contrato alguno que lo ligara a nuestro periódico).
Lamentamos nuevamente que el señor Pérez decida asumir un camino de confrontación en vez del ofrecido por nuestra dirección, que era de conversación y solución justa. No somos nosotros los que juzgaremos el actuar actual del señor Pérez
Reiteramos que la finalización de su relación laboral con El Siglo no tiene que ver con "persecución ideológica" alguna, sino -como a él bien se explicó- con medidas de reestructuración de todo el equipo de El Siglo que están ligadas al minuto económico que pasa nuestra publicación.
Esperando que nuestra misiva tenga acogida en quienes tienen relación con esta publicación o se interesen en saber a fondo lo que sucedió con la relación laboral de Arnaldo Pérez y El Siglo.
Se despide atentamente
Julio Oliva García
Editor general
Semanario El Siglo