Chile - Febrero 2010

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Squirting o eyaculación vaginal

Ludditas sexuales
 

Primero una explicación un tanto técnica del asunto.

Uno de los hallazgos más sorprendentes de los últimos años fue el redescubrimiento del Punto G. Con él surgió un concepto aún más revolucionario, cual es la presencia de una auténtica eyaculación femenina. Es bien sabido que la mujer produce una secreción vaginal al momento de la excitación, que tiene como objetivo lubricar las paredes vaginales para que "la penetración no resulte dolorosa". Inicialmente, se creyó que el relato de muchas pacientes, en el sentido de que expulsaban un líquido abundante al momento de las relaciones sexuales, hacía referencia a esa lubricación vaginal. Sin embargo, varios investigadores se dieron a la tarea de estudiar detalladamente el fenómeno, y se llegó a la conclusión que en algunas mujeres, además de la lubricación vaginal, se produce la salida de un líquido a través de la uretra o caño de la orina, al momento de la relación sexual.

Este líquido no es orina. Física y químicamente difiere de las características urinarias y su salida a través de la uretra descartan la posibilidad inicial de que sea simplemente lubricación vaginal. La eyaculación femenina acontece justo cuando sucede el orgasmo, sobre todo en las mujeres conocedoras de las técnicas de estimulación del Punto G. Esta información es muy útil a nivel clínico, en el sentido de que algunas mujeres creen que "se orinan" con las relaciones sexuales y esto les provoca fuertes inhibiciones en su desempeño sexual. Por otra parte, varias pacientes han sido "operadas de la vejiga", porque tanto el médico como la paciente creían que se trataba de "un caso de incontinencia urinaria".

Sabemos que no una es incontinencia urinaria porque se produce aún cuando la mujer ha orinado antes de la relación sexual. Además, a diferencia de la incontinencia urinaria clásica, esta salida de líquido solo se produce con el acto sexual y no con los esfuerzos físicos. A nivel vivencial, las parejas presumen que no se trata de orina, básicamente porque esta secreción no huele a orina, y aún cuando es abundante y moja las prendas de cama, no se acompaña de ese olor urinario tan "sui generis".

Luego una perra de la manada contándonos más:

http://ideadestroyingmuros.blogspot.com/2009/04/mi-placer-se-corre-como-punales.html 

"Es innegable que a veces se forma un fluido mucoso en los órganos internos y en la vagina durante el coito, pero esto sólo ocurre a las mujeres lascivas o a las que llevan una vida lujuriosa" (1).

En un mundo donde “el placer pasa por la imagen, esa es la gran mutación” (Roland Barthes 1980) (2) La acción de hacer sexo sigue siendo peligrosa, bandida.

Como dijo Valérie Tasso “creo que hoy en día hablar de sexo ha dejado de ser un tabú, el verdadero tabú se ha vuelto el sexo mismo” (3).

Difícil encontrarse con 30 años descubriendo el squirting y no preguntarse ¿por qué alguien no me lo había dicho antes, o por qué pocas mujeres lo saben hacer?

Buscando informaciones sobre lo que es el squirting me he encontrado en un desierto, las pocas gotas de saber sobre el tema os la añado aquí abajo, pero tengo que decir que me han dejado muy perpleja.

Este artículo sacado de internet ha sido escrito por Carmen Márquez (que personalmente desconozco), el 11 septiembre de 2007, en el blog “Educa sexo-blog sobre educación sexual, sexo…” (4).

“Lo cierto es que existen varias teorías al respecto, pero aún no se puede afirmar sin duda alguna si la humedad que crece en la vagina de la mujer tras alcanzar el clímax se puede considerar o no eyaculación. Y es que no sólo existen pocos datos al respecto sino que, encima, algunos son contradictorios entre sí.

Teniendo en cuenta esta introducción, hablemos pues de lo que sí sabemos:

Podemos empezar diciendo que cuando se habla de “Eyaculación Femenina“, se refiere a la llegada de líquido a la zona vaginal durante las contracciones que provoca el orgasmo en las mujeres.

Este líquido se produce en las glándulas de Skene, que están situadas en la vagina, cerca del lugar donde podemos estimular el Punto G. Cuando la mujer está excitada, estas glándulas se llenan de líquido y como con el orgasmo la pelvis se contrae, aprieta los diferentes órganos de la zona y, entre ellos a las glándulas de Skene, se produce el rebosamiento y posterior salida de esa sustancia líquida y lechosa.

Generalmente sale en poca cantidad, pero puede ocurrir que sea mucha, debido a que estas glándulas tienen una asombrosa capacidad para vaciarse y llenarse en pocos segundos. Así, por ejemplo, si el orgasmo se prolonga, y las contracciones vaginales son numerosas, se puede segregar una cantidad realmente llamativa.

Las actuales investigaciones van dirigidas a descubrir si este líquido expulsado es sobretodo orina, que se escapa por incontinencia o por debilidad de los músculos que la controlan, si es sólo la sustancia que segregan las glándulas de Skene, o si es una mezcla de ambas.

Otro punto a tener en cuenta es que estas glándulas de Skene no funcionan de la misma manera en todas las mujeres, existiendo casos en los que la secreción antes nombrada ni siquiera se produce.”

Otra definición de squirting que nos da alguna información más llega de un artículo del periódico “El Mundo” sacado de su página online, del apartado “Cama redonda” y escrito por Josep Tomás el día 2 de abril 2008 (5).

“(…) El responsable de estas emisiones expelidas por la uretra son las glándulas uretrales, parauretrales y de Skene, que se encuentran en la zona de la pared anterior de la vagina, el consabido punto G. El líquido expulsado, aunque contiene residuos de urea o creatina no es orina, sino que su principal componente es la glucosa, la fructosa y la fosfatasa ácida prostática, también presentes en el semen masculino. La eyaculación suele producirse durante el orgasmo debido a las contracciones pélvicas derivadas del mismo.”

Después de leer este artículo, que algo me aclaró, me dije vamos a buscar la definición del fantasmagórico Punto G y me he encontrado con este asombro (6). Por suerte los de Wikipedia han puesto el aviso de tener cuidado con esta definición porque no tiene referencias científicas.

Los comentarios entre paréntesis y en cursiva son míos.

“El punto de Gräfenberg, más conocido como punto G, llamado así en honor de su descubridor, el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg, es una pequeña zona del área genital de las mujeres localizada detrás del hueso púbico y alrededor de la uretra. Es lo mismo que, o parte de, la uretra esponjosa, donde se encuentran las glándulas de Skene.

Se dice que la estimulación del punto G (a través de la pared frontal de la vagina) propicia un orgasmo más vigoroso y satisfactorio, y es posiblemente la causa de la eyaculación femenina.

Tal estimulación requiere un empuje en cierto modo opuesto al que se necesita para lograr la máxima excitación clitorial con el pene.

(La claridad de esta ultima frase es estupenda, me estoy haciendo un dibujo para comprenderla, y además ¿sin pene cómo funciona el todo?)

Muchos libros sobre sexo aconsejan a las parejas incapaces de lograr el orgasmo femenino el considerar la estimulación del punto G como técnica sexual.

Un creciente número de expertos cree que la razón por la que la estimulación de este área provoca un orgasmo «hacia fuera» e incluso la eyaculación femenina es que el punto G ha evolucionado a un "punto disparador" del parto (es que los expertos aún piensan en termino de mujer=madre, no hay otra, no hay posibilidad de búsqueda de placer por un coño, independientemente de su destino reproductor) . La cabeza del feto empuja este punto durante el parto, lo que parece disparar la última fase de empuje. Esto se traduce, durante la estimulación sexual normal, en una contracción más significativa de la vagina.

El Punto G puede no ser solamente un punto discreto (¿esto de discreto qué es?). De hecho, algunos científicos como Natalie Angier defienden que se trata del conjunto de profundos nervios del clítoris cuando pasan a través de los tejidos para conectar con la columna vertebral. El clítoris tiene profundas raíces y puede cambiar de tamaño y ligeramente de posición a medida que los niveles hormonales cambian en las diferentes etapas de la vida de una mujer. (¡Esto no lo sabía!)

Un pene curvado hacia arriba tiene la habilidad natural de ejercer mayor presión sobre la pared frontal de la vagina. Si un pene no se curva hacia arriba, entonces pueden ser necesarias diferentes posiciones sexuales. Por ejemplo, un hombre cuyo pene se curve hacia abajo puede hallar que la penetración posterior es más adecuada para estimular el punto G dado que la curva presionará la pared frontal. (Sin pene no hay Punto G, no hay penetración, ni orgasmo, ni eyaculación femenina ni hostia, y después aún hay quien tiene el coraje de decir que no es una sociedad falo céntrica…)

La estimulación del Punto G mediante el uso de un dedo o la lengua es posible gracias a la presión combinada de empujar el clítoris hacia abajo mientras se arquea la lengua o el dedo hacia arriba en un movimiento de llamada. El dedo o la lengua debe estar entre 2,5 y 7,5 centímetros dentro de la vagina para que de resultado (el sueño de todas: una lengua elástica de 15 centímetros…¡por qué no!). Sin embargo, cada mujer puede necesitar una forma diferente de estimulación.

Se piensa que la estimulación del Punto G es más intensa en las mujeres mayores de treinta años, porque los cambios en la estructura de los tejidos del interior de la vagina permite un acceso más fácil a dicho punto. Algunas mujeres creen por esta razón que en la treintena alcanza su cúspide sexual.

Punto G masculino. El término Punto G se denomina también para la próstata. Esta glándula, exclusivamente masculina, se estimula frecuentemente durante las relaciones sexuales homosexuales (claramente el sexo anal en la pareja heterosexual donde es la mujer la que penetra es ilegal). La fricción constante del pene con la próstata produce en el hombre pasivo (todavía seguimos con las categorías binarias de recibir-pasividad- sumisión-debilida d/dar-actividad- dominio-poder) un intenso orgasmo de eyaculación involuntaria y fuertes espasmos”.

Después de todo esto me quedo con mi experiencia activa e intentaré explicar a mi manera lo que significa para mí el squirting.

El squirting es el acto de correrse, la eyaculación femenina, pero no simplemente el sentir un orgasmo, sino correrse con una expulsión de flujo vaginal que puede salir con más o menos presión y ser más o menos espectacular por no decir ¡cachondamente escandalosa!

Este acto implica un cambio de paradigma, una ruptura con la educación recibida en cuanto bio-mujeres 7. Hasta hace algunos meses siempre cuando tenía un orgasmo contraía los músculos vaginales para contenerme, para no dejar salir nada, para no desbordar demasiado.

Era un acto instintivo, fruto de tanta educación represora patriarcal heterosexista donde el placer de la mujer no existía sino como premio por la bravura del bio-hombre capaz de hacer gozar, no se contemplaba la libertad y la autonomía de probar placer en la mujer, siempre era el espejo donde el hombre o la pareja (dejando abierta la duda a las parejas homosexuales) veía reflejado su poder. Y por cierto, este poder no podía ser oscurecido por una corrida más espectacular que una eyaculación masculina.

Al contrario, el squirting implica invertir la acción de los músculos vaginales, no retener sino empujar, y la onda propagadora que produce es de arrastre, lleva consigo milenios de sumisión no consensual , expulsada hacia fuera en toda la visibilidad de una explosión fallera.

Es una sensación liberadora a ratos cósmica, es la conciencia del propio placer que ocupa el espacio, que se proyecta fuera de sí, que se expande y se expresa en toda su fuerza.

Con toda la ingenuidad de una cachorra frente a sus primeros pasos me he sentido totalmente estúpida por no haberlo descubierto antes, sintiendo mi cuerpo extraño a mí misma.

Y pensaba cuántos años sin saber los límites de mi propio cuerpo, cuantos años sin gozar plenamente de mi placer.

Y siguiendo la reflexión, mi pasado heterosexual ha empezado a recomponerse como un puzzle y la ignorancia me ha aplastado cara al suelo.

Antes que todo creo profundamente que recibimos una educación moralista, que nos enseña a olvidar nuestra corporalidad, y católica que no nos deja vivir jamás el placer como un goce y una búsqueda, sino dentro la lógica del placer reproductor que nace de la culpa y de la redención (el dolor como placer es un privilegio de los penitentes y por esto hay que ser inscrito al orden…).

Dentro esta educación la ignorancia hacia los placeres de los cuerpos es alucinante.

Para empezar recuerdo que hace algunas décadas las mujeres no tenían clítoris sino algo allí que poco importaba, siempre que no fuera demasiado grande como para competir con el poder del gran hermano falo que todo lo ve.

Por otro lado el ano es aquel lugar de nadie que amenaza la virilidad del bio-hombre con el espectro de la homosexualidad, y la feminidad de la bio-mujer con la promiscuidad del putón.

Y la búsqueda de nuevos centros de placer desplazados respecto al centro de la sexualidad reproductiva… inútil.

La sexualidad sigue siendo algo privado pero la eyaculación del bio-hombre tiene todo carácter público: salir de sí mismo, ocupar espacio, dejar huella, al contrario del placer de la bio-mujer trasparente. ¡Mentira! Desde mi posicionamiento como parte de aquella minoría de bio-mujeres que elegimos nuestras prácticas sexuales y sentimentales como una búsqueda de libertad me encuentro con 30 años con toda mi rabia por tener conciencia de que el control de cada uno de nuestros comportamientos sexuales sigue sucediendo cada día.

Pero por suerte cada día vamos descubriendo nuevos agujeros desde los cuales dinamitar poco a poco los miedos y esta construcción tentacolar.

El squirting es un acto político contra la represión a expresar libremente el placer y no sólo el placer sino todas aquellas formas de exceso prohibidas a las bio-mujeres y a todas las personas por un sistema que nos quiere a todos implosivos.

El squirting es un acto político contra el miedo a explotar, contra el miedo a sentir la intensidad de la vida, del sexo en cuanto acción, como estrategia de superación del miedo a morir.

¡Si antes tenía un coño ahora tengo un cohete que dispara chispas al correrse!

A continuación os añado algunas entrevistas sacadas de personas que practican el squirting porque como novata creo que hay que aprender y practicar.

(1) De Ree’s Cyclopaedia en Erika Bornay “Las hijas de Lilith”Ed. Arte Catedra, 1990, 2004 Madrid

(2) Catalogo de la exposición “Claude Cahun” Ed.IVAM Institut Valenciá de Art Modern, Valencia 2001

(3) http://www.mirorenzaglia.org/?p=4957   

(4) http://www.educasexo.com/sexo/eyaculacion-femenina-lo-que-si-sabemos-sobre-ella.html 

(5) http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/01/camaredonda/1207071483.html 

(6) http://es.wikipedia.org/wiki/Punto_G 

(7) Concepto de cuerpo de mujer nacida para repetir la norma secular de cuerpo binario con vagina (el clítoris todavía se ha quedado ilegal por no hablar del ano) en oposición al cuerpo del bio-hombre con polla (el ano está también fuera de la ley). La bio-mujer es educada a la sumisión no consensual y a la costumbre de no desear el poder, y a no tenerlo. Su destino: la reproducción. (concepto desarrollado por Beatriz Preciado en su libro “Testo Yonqui”).