El Salar del Huasco es un humedal a 4.000 metros de altura, en la
región de Tarapacá. La compañía minera Doña Inés Collahuasi intenta
extraer agua desde su laguna. Según estudios geológicos sus aguas
tienen una antigüedad de 9.000 años. Collahuasi las necesita para su
explotación minera, pero el salar y la laguna están protegidos por
tratados internacionales como la Convención Relativa a los Humedales
de Importancia Internacional (Ramsar), firmada en Irán en 1971, y
ratificada por Chile en 1996. Según la empresa, la extracción de
agua no afectará el abastecimiento de los oasis del lugar.
Collahuasi hace valer el Código de Aguas, cuyas disposiciones
permiten derechos de "exploración y aprovechamiento" otorgados
gratuitamente y a perpetuidad.
Casi el 60 por ciento del caudal de agua que consumen Iquique,
Huara, Pica y Pozo Almonte está destinado a las mineras Quebrada
Blanca, Cerro Colorado y Doña Inés de Collahuasi -que realizan
permanentes trabajos de exploración y captación de aguas
subterráneas-, de propiedad de las transnacionales Noranda, BHP
Billington, Anglo American, Falconbridge y y Mitsui & Co. "En el
mediano plazo podrían duplicar el actual volumen de aprovechamiento,
lo que amenaza la existencia misma del recurso. Ahora el peligro se
cierne sobre los agricultores de cítricos y mangos de las
localidades de Matilla y Pica. Collahuasi está solicitando 903
litros por segundo adicionales, que obtendría de la Laguna del
Huasco", dice Arturo Neira, ingeniero en Acuicultura y director del
Consejo de Iniciativas para el Desarrollo Ecológico, de Iquique.
A 114 kilómetros al interior de Iquique, está el oasis de Pica,
en las inmediaciones del Camino del Inca. Su actividad gira en torno
a la fruticultura -especialmente limones, mangos, guayabas, naranjas
y pomelos-, y el turismo, y sus habitantes no sobrepasan las 4.700
personas. En los caseríos del altiplano el modo tradicional de vida
sigue siendo la crianza de auquénidos y el cultivo de quinoa,
bastante mermados desde que se instalaron las grandes mineras.
Pequeñas áreas de pastoreo subsisten en Guatacondo, Copaquire, el
Salar de Coposa, Alconcha y las quebradas de Huinquitispa y
Yabricoyita, pero desaparecen poco a poco.
A partir de 1994 entraron en funcionamiento Quebrada Blanca,
Cerro Colorado y Doña Inés de Collahuasi, generando grandes
adelantos en la economía regional, principalmente en infraestructura
vial, pero también degradando el medioambiente, el pastoreo y la
agricultura tradicional, tanto por la propia actividad minera como
por la explotación del agua.
El turismo ha experimentado un notable incremento gracias a las
aguas termales y el atractivo de los salares del Huasco, Coposa y
Michincha. Además, en las cercanías de Pica se encuentran los
poblados de Matilla, Collacagua, Peña Blanca, Lirima y Cancosa. Pero
la fragilidad del ecosistema es evidente. El Salar del Huasco, a 90
kilómetros al este de Pica, y las lagunas y aguadas que aún lo
cubren y permiten sobrevivir en el desierto a una variada flora y
fauna, incluyendo milenarios asentamientos humanos, corren serio
riesgo de desaparecer.
En la I Región hay tres santuarios de la naturaleza: Huellas de
Dinosaurios de la Quebrada de Chacarilla, el Cerro Dragón y la
Laguna de Huasco. La ley 17.288 de Monumentos Nacionales señala:
"Son santuarios de la naturaleza todos aquellos sitios terrestres o
marinos que ofrezcan posibilidades especiales para estudios e
investigaciones geológicas, paleontológicas, zoológicas, botánicas o
de ecología, o que posean formaciones naturales, cuya conservación
sea de interés para la ciencia o para el Estado". Están bajo
custodia del Consejo de Monumentos Nacionales y sin su autorización
no se pueden iniciar trabajos de construcción o excavación, ni
desarrollar actividades como pesca, caza, explotación rural o
cualquiera otra.
"Una de las debilidades de la Ley de Monumentos Nacionales es que
muchas de sus declaraciones quedan solo en el aspecto formal. El
Consejo no tiene los medios materiales para actuar anticipando
situaciones perjudiciales. La mayoría de las veces sólo reacciona
luego de que los actos contrarios al espíritu de la ley suceden. No
porque Huasco tenga esta categoría de protección estará libre de
extracciones de agua que las mineras realizan en su cuenca. El mejor
ejemplo es lo sucedido en el santuario Carlos Anwandter, de
Valdivia, dónde se atentó gravemente contra una zona protegida",
señala Pablo Cañarte, coordinador del Proyecto Valledinosaurio, de
Pica.
Diversidad y dólares
Para la Dirección General de Aguas (DGA), el oasis de Pica no
corre peligro: "No hay preocupación que Pica pierda sus afluentes de
agua debido a que el abastecimiento de la comuna es a través de
vertientes que no provienen del Salar del Huasco. El origen de las
aguas de Pica son aguas lluvias de la alta cordillera, que se
filtran en vertientes al oeste del poblado", señalan. Pero los
agricultores denuncian "especulación" respecto del agua. La DGA
tramita peticiones de exploración de particulares y empresas que el
año 2005 solicitaron agua por más de 3.700 litros por segundos en
Pica, Colchane, Poroma y Huaviña. El propio subdirector de la
Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), Cornelio
Chipana, advierte que "existe una probable especulación en la
solicitud de aguas. De ser aprobadas las solicitudes de empresas y
particulares implicaría un desmedro directo a la agricultura y
ganadería en los poblados. El número de solicitudes es alarmante y
la mayoría son de personas que ni siquiera viven en la región y
utilizan direcciones 'prestadas'. Además, no están asociadas a un
proyecto de desarrollo económico". Los 3.700 litros de agua por
segundo equivalen a cuatro veces el consumo de agua potable de la
provincia.
El temor de los agricultores frente a la extracción de agua por
parte de las mineras tiene bases serias. Medioambientalistas,
organizaciones ciudadanas y el diputado socialista Fulvio Rossi
denunciaron a la minera Cerro Colorado por la destrucción de la
cuenca de Lagunillas, tras la extracción de agua cerca de Cancosa.
La Comisión Regional de Medioambiente (Corema) aprobó la extracción
de agua de Pampa Lagunillas, vertiente y laguna ubicada en Pica que
hoy se encuentra seca. El informe de Corema reconoció que la empresa
"no respetó la norma medioambiental de proteger el bofedal y la
laguna, y ocultó información interviniendo en el lugar con
metodologías desconocidas por la DGA, lo que a la larga dañó aún más
el ecosistema". La Comisión Nacional del Medioambiente (Conama)
inició un proceso contra Cerro Colorado por incumplimiento de las
resoluciones de calificación ambiental.
El 2002 la minera se comprometió a reponer el caudal necesario
para mantener el "espejo de agua" de 5.000 mil metros cuadrados,
además de instalar instrumentos de observación de niveles de agua
subterránea y del bofedal. Pero la DGA constató que el compromiso no
se respetó. Tanto la vertiente como la laguna están secas: "Existe
daño por desecación en casi la todo el lugar. La empresa aplicó un
plan para reponer el caudal de la vertiente utilizando una
metodología no conocida, que habría provocado la pudrición de gran
parte de los bofedales", dice la DGA. Ese es el temor ante los
anuncios de extracción de agua en el Salar del Huasco. Doña Inés de
Collahuasi pretende extraer 953,2 litros de agua por segundo en las
inmediaciones de la Laguna del Huasco. Los agricultores de Pica y
Matilla se oponen a dicha solicitud y a informes que indican que la
cuenca del Huasco no tiene relación con los acuíferos de
Pica-Matilla y de la Pampa del Tamarugal. Según la DGA, la petición
de la minera se ajusta a derecho. Un estudio del organismo
gubernamental señala que "las filtraciones entre Huasco y Pica son
mínimas, por lo que una eventual extracción en las inmediaciones de
la laguna no implicaría una merma en los niveles de agua del oasis".
Pero hay señales contradictorias en el gobierno. El 2002, la Conama
identificó al Salar del Huasco como "el sitio de mayor prioridad
para la conservación de la biodiversidad a nivel regional". Se
inició la ejecución del proyecto "Conservación de la Biodiversidad y
Manejo Sustentable del Salar del Huasco", a cargo del Centro de
Estudios para el Desarrollo (CED), financiado por el Fondo para el
Medioambiente Mundial (FMAM), e implementado a través del Programa
de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La propia minera
realizó aportes monetarios junto a instituciones públicas y privadas
de la región para la conservación del lugar.
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Error de la naturaleza
Pica se este convirtiendo en un importante centro de producción
agrícola orgánica, de la mano de las asociaciones de propietarios
agrícolas y la sociedad civil organizada. Los agricultores están
preocupados. Guillermo Bremer y Silvia Oxa, del Comando de Defensa
de las Aguas de Pica, señalan que las autoridades debieran estudiar
más el tema y buscar una solución "razonable". Según Bremer, "si se
sigue extrayendo agua se causará una disminución en la presión
natural, lo que perjudicará las Cochas Resbaladero, Concova,
Miraflores y Chintaguay. La producción de mangos, naranjas y limones
ya se ha visto afectada con el consumo de 75 millones de litros
diarios que hace la empresa Collahuasi". Según estudios de Naciones
Unidas y de expertos japoneses la sobreexplotación del agua podría
llevar a un agotamiento para el año 2010.
El Salar de Huasco es uno de los humedales de mayor biodiversidad
de Chile y una importante reserva de agua. Se ubica a 180 kilómetros
de Iquique, y posee unas 9.950 hectáreas. Ya se ha visto amenazado
por el turismo intensivo, la aparición de vehículos 4x4, la
introducción de ganado dañino y la extracción de agua. El geógrafo
Luis Becerra señala que Collahuasi enfrenta un proceso de sanción
ambiental "por el impacto que produjo su intervención en el humedal
de Coposa, que se está secando; por tanto, es de suponer que una
mayor explotación de agua subterránea en Huasco, afectaría el
humedal". Luz Morales, presidenta de la Asociación de Propietarios
Agrícolas de Resbaladero, Bandas y Las Animas, agrega: "Queremos que
se hagan estudios porque creemos que es el agua del Huasco la que
abastece el oasis de Pica de forma subterránea. Sacar mil litros por
segundo no sólo mataría la vida en la cordillera, sino también a
Pica y sus alrededores".
Actualmente, el caudal de agua que se concede a particulares en
las comunas de Huara, Iquique, Pica y Pozo Almonte es de 4.587
litros por segundo. Sólo 1.235 litros por segundo se entregan al
consumo de Iquique y poblados interiores a través de la Empresa
Sanitaria de Tarapacá (Essat). El consumo de agua por las mineras es
una amenaza cierta para las comunidades andinas. Arturo Neira señala
que estudios geofísicos y químicos -utilizando radioisótopos-,
demostraron la existencia de conexión entre los cuerpos de agua
existentes en el área andina y la Pampa del Tamarugal: "Las
vertientes, salares andinos, la Laguna del Huasco, las aguas del
oasis de Pica y de Matilla, estarían relacionadas entre sí y con el
acuífero de la Pampa del Tamarugal, en una compleja red de
interconexiones. Si se afecta uno de sus elementos, habría
consecuencias para todo el sistema". La Laguna del Huasco surte
varios acuíferos y posibilita la existencia del un ecosistema
considerado Ramsar, lo que obliga al gobierno a su protección.
Monitoreos geológicos e hidrológicos evidencian una disminución
de los caudales y de los espejos de agua en los salares. Collahuasi
sostiene que no existe evidencia científica a favor de las
aprensiones de las comunidades de Pica y Matilla. Según la empresa
"no se ha demostrado que alguna acción sobre la Laguna del Huasco
afecte a Pica o a Matilla. La tesis de la interconexión de los
acuíferos presenta errores técnicos". Huasco, Michincha y Coposa se
encuentran entre 3.800 y 4.500 metros sobre el nivel del mar y en la
zona no hay más agua dulce. La comunidad aymara y los poblados de
Pica y Matilla ven como se cierne sobre ellos el peso de la noche y
la explotación indiscriminada de los recursos hídricos, comparable
sólo al posible traslado de glaciares para explotar Pascua Lama, en
la comuna de Alto del Carmen, por la Compañía Minera Nevada, filial
de Barrick Gold Corporation. O lo que alguna vez hicieron los
ingenieros soviéticos en los años 30, tachando al Mar Aral como un
"error de la naturaleza": Desviaron los ríos Sir-Daria y Amu-Daria
por tres mil kilómetros para abastecer plantaciones de algodón
construidas en pleno desierto centroasiático, secando el Mar Aral
para siempre.
Fotografías
1. La Laguna del Huasco posibilita la existencia del un
ecosistema único en el mundo, protegido por la Convención Ramsar.
2. Collahuasi enfrenta un proceso de sanción ambiental por el
impacto que produjo su intervención en el humedal de Coposa, que se
está secando.
(*) También publicado por
El Periodista.