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Foto: Hardy Peña, Claudio Melgarejo, Julio Peña,
René Salfate y Pablo Vargas, presos políticos en la CAS, durante la
inauguración del año académico de la Escuela de Sociología ARCIS. (Foto
especial para Libertad)
Carta de Federaciones
Estudiantiles por la libertad de Julio Peña
www.libertad.dm.cl
Carta abierta al Presidente de la República, a los Senadores y
Diputados
Señor Ricardo Lagos Escobar
Presidente de la República
Señores Senadores y Diputados de la República
En ejercicio al derecho de petición consagrado en la Constitución Política
de la República, respetuosamente les hacemos llegar a ustedes, esta carta en
la cual las Federaciones Estudiantiles aquí firmantes solicitamos adopten,
dentro de sus facultades legales y constitucionales, las medidas tendientes
a obtener la libertad de Julio Peña Parada; quien se encuentra privado de
libertad desde 1993.
En agosto de 2004, se aprobó un proyecto de ley de rebaja de pena, gracias
al cual muchos de los prisioneros políticos pudieron acceder a la Libertad.
Pero el hecho de que Julio Peña no fuera condenado por alguna o varias de
las leyes especiales (Ley de Seguridad Interior del Estado, Ley de control
de Armas o Ley Antiterrorista) lo dejó sin requisitos para acceder a los
beneficios de dicha ley. En parecida situación quedaron otros prisioneros.
Al respecto; nos permitimos recordarle las palabras del Señor Ministro del
Interior, Don José Miguel Insulza, quien el día 10 de Octubre de 2004, en la
sesión de discusión del proyecto de ley de rebaja de penas dijo: ... “Quiero
señalar que, si el Ejecutivo se viera ante casos similares –con condiciones
semejantes de sufrimiento, de dolor de tiempo de reclusión- y estuviese en
sus manos otorgar indultos, los concedería” Han pasado ocho meses desde esa
declaración ante el Senado y Julio Peña continúa en la Cárcel de Alta
Seguridad de Santiago.
Considerando que al momento de su detención, Julio Peña fue herido por
múltiples impactos de bala, lo que le significó catorce meses de
hospitalización en distintos centros de atención y más de diez cirugías con
evidentes secuelas. Queda en evidencia que han sido años de muy dura
prisión, sometido por lo demás a un sistema carcelario especialmente
vigilante y rígido. Por tanto, no corresponde aquí hablar de impunidad, como
se ha dicho en algunas partes, porque ha cumplido una pena bastante dura. En
consecuencia, y desde la perspectiva que, aspiramos a construir una vida
digna para todos sin exclusiones de ninguna naturaleza, ¿En qué país
estamos, que no somos capaces de respetar el fundamento implícito en el
sentido de la ley, que es la rehabilitación? Con un acto como este, se ayuda
a comenzar a resolver aquellas divisiones que desgarraron nuestra sociedad,
con un acto como este, quedarían expresados altos valores que no podemos
desconocer, como son la paz y la libertad.
Finalmente, es desde estos argumentos, el de la realidad y el compromiso
adquirido por el Poder Ejecutivo, que reiteramos nuestra solicitud del
Indulto Presidencial para Julio Peña Parada, pues el indulto le permitirá
reinsertarse en la sociedad.
Sin otro particular, les saludan cordialmente
Federación de Estudiantes de la Universidad de Tarapacá (FEUT) fono: 58 205
133
Federación de Estudiantes de la Universidad Arturo Prat (FEUNAP) fono: 57
394 4 36
Federación de Estudiantes de la Universidad de Playa Ancha (FEUPLA) fono: 32
28 50 40
Federación de Estudiantes del Pedagógico (FEP)
federacion_pedagogico@gmail.com
Prisión política…desde la
Cárcel de Alta Seguridad.
por Julio Peña Parada
Los prisioneros políticos de la democracia
son más de 160 mujeres y hombres de este país que han estado en la cárcel.
Madres, artistas, dueñas de casa, trabajadoras, estudiantes, hijas, hijos,
trabajadores, jefes de hogar y padres. Personas comunes y corrientes que
optaron y optan por vivir sus vidas en pro de la emancipación, de la
justicia social, de la Libertad.
Son prisioneros políticos simplemente porque desoyeron el canto de las
sirenas del neoliberalismo, que fue disfrazado de democracia. Porque sabía
que la Transición sería un proceso que consolidaría la dominación de las
mayorías por parte del capital. Basta con verificar la distribución del
ingreso (a los más ricos les toca 40 veces más que a los pobres), basta con
dar cuenta de la precarización del empleo (mejorar la oferta a costa del
empobrecimiento de los sueldos y garantías de los trabajadores). Prisioneros
políticos porque decidieron luchar con la Constitución, instalada a fuego y
a muertos, que restringe la participación ciudadana a la emisión de un voto
cada seis o cuatro años. Son prisioneros políticos que no tuvieron derecho a
juicios justos y fueron condenados dos veces por el mismo delito por la
justicia civil y la justicia militar.
Hasta ahora, el tiempo en prisión es de once, doce, trece y catorce años.
Años que han sido de extremo rigor dadas las características del recinto en
que han estado la mayor parte de sus condenas: la Cárcel de Alta Seguridad
de Santiago. Una cárcel situada dentro de otra cárcel, al interior de la Ex
penitenciaría. Una cárcel invisible para el ojo ciudadano. Ojo que por más
de una década, “fue de los peores ciegos”. Los prisioneros de la CAS
(hombres) y CEAS (mujeres), fueron los detenidos desaparecidos de los ‘90s.
HOY
Por un lado, a nueve meses de la aprobación del proyecto de Ley de Rebaja de
Penas, que permitió la salida de la mayoría de los prisioneros de la CAS,
aún hay seis prisioneros políticos para quienes el proyecto de ley no
alcanzó.
La posibilidad de libertad para todos ellos tiene, por lo menos, dos
caminos:
Para René Salfate y Julio Peña se necesita un indulto del Ejecutivo, esto
es, un indulto presidencial. Ambos cuentan con todos los requisitos y no
existen obstáculos de tipo técnico que impidan el indulto. Sólo falta la
voluntad política por parte del Gobierno para ello. Al respecto, en Agosto
del 2004, durante la discusión del Proyecto de Ley, el gobierno se
comprometió a que resolvería los casos pendientes. Han pasado muchos meses y
aún no hay solución.
Para Claudio Melgarejo, Pablo Vargas, Hedor Sánchez, Hardy Peña, hace falta
un nuevo Proyecto de Ley, dado que las leyes especiales que los condenaron,
no son indultables por el Ejecutivo. Los esfuerzos están dirigidos hacia
eso: lograr que se discuta, en el Parlamento, un nuevo Proyecto de Ley que
permita la libertad de estos cuatro prisioneros.
Por otra parte, en este último tiempo, los prisioneros se han encontrado con
los pares e impares en esto de recorrer los últimos metros hacia la calle
(unos 150 metros, para ser claros). Por estos tiempos se han venido
reencontrando con la solidaridad de mucha gente y de muchas organizaciones
que han materializado en acciones concretas: la reivindicación de la
libertad para todos los Prisioneros Políticos. Ha sido un proceso muy
dinámico donde, permanentemente se han tenido que aclarar detalles como que
la reivindicación de “el fin de la Prisión Política y la Libertad de todos
los Prisionero Políticos”, tiene que ver con los prisioneros Chilenos,
Mapuches y los Internacionalistas Chilenos presos en Perú, Brasil y
Argentina, pero las “gestiones” tendientes a lograrlas son específicas de
acuerdo a la situación de cada uno.
Hoy, los prisioneros políticos necesitan de la solidaridad activa de todos
los soñadores. De todos los progresistas, de todos los demócratas que
entienden que la Prisión Política no es más que una aberración social.
Necesitan de su solidaridad concreta, mediante acciones concretas. No se
puede ser cómplice por omisión del lado oscuro de la institucionalidad,
avalando la prisión política.
BIOGRAFÍAS
Julio Peña Parada, 40 años, casado, padre de dos hijas. Poblador de la
Bandera, entra a militar al MIR el año 1981. Participa activamente en las
comunidades de base de la iglesia Católica, en su población. Posteriormente,
se hace parte de la generación de estudiantes secundarios que floreció al
calor de las luchas contra la dictadura. El 29 de noviembre de 1993,
mientras se desplazaba en automóvil por un barrio de santiago, junto al
compañero José Aguilera (muerto en aquella ocasión), son interceptados por
Carabineros, produciéndose un enfrentamiento. Julio Peña es herido de
gravedad y detenido. Pasa meses en estado crítico pero logra sobrevivir.
Condenado a 30 años, se encuentra recluido en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS).
Un Indulto del Presidente de la República puede dejarlo en libertad.
René Salfate Osorio, 43 años, casado, nacido el 21 de Julio 1962, en la
ciudad de Antofagasta. Durante la Dictadura Militar, su compromiso social lo
ingresar al Frente Patriótico Manuel Rodríguez. En octubre de 1985, es
detenido y baleado en una pierna por la CNI. Permanece en la Cárcel de
Antofagasta hasta 1990. En la década de los noventa continúa su lucha.
Luego, como militante del Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, es
detenido el 14 de Octubre de 1996 y condenado a 25 años, 15 de los cuales
son bajo la Ley Antiterrorista. Actualmente está recluido en la CAS. Junto a
sus compañeros, sigue luchando por la libertad.
Hardy Peña Trujillo, nació en Osorno. Actualmente tiene 38 años. Comenzó su
militancia por el cambio social, en plena dictadura pinochetista, al
ingresar a la Universidad. No pudo terminar sus estudios por falta de
recursos. Hoy lo hace en la cárcel, como los demás, a través de la
Universidad ARCIS.
Dos matrices políticas lo han formado como luchador social: la comunista-rodriguista
y la mapucista-lautarina. En prisión se hizo vegetariano por la liberación
animal, pues lo considera parte de su proyecto revolucionario. Detenido el
29 de noviembre de 1992. Está condenado a Presidio Perpetuo por la Ley
Antiterrorista, está recluido en la CAS.
Pablo Vargas López, nació el 17 de julio de 1971, en el barrio Recoleta de
Santiago. Durante la lucha contra la dictadura, en los años ochenta, su
compromiso social lo lleva a ser parte de la causa estudiantil democrática,
integrando, en su Liceo, las Juventudes Comunistas. En el año 1986, ingresa
al Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Al momento de su detención, era
estudiante de Mecánica Industrial. La fecha marcaba 9 de abril de 1991.
Condenado por la Justicia Militar a Presidio Perpetuo por la Ley
Antiterrorista, está recluido en la CAS.
Claudio Melgarejo Chávez, 40 años, padre de dos hijos, nacido en la ciudad
de Concepción, en la Población Lorenzo Arenas. Militante Lautarino, ingresa
a esta organización a fines del año 1982, en el inicio de las jornadas de
protesta contra la dictadura. A principios de 1989 se traslada a Santiago
producto de la represión en su ciudad, en la capital se incorpora al trabajo
territorial y posteriormente ingresa a las Fuerzas Rebeldes y Populares
Lautaro. El 17 de febrero de 1993, siendo miembro de la Dirección del
Lautaro, cae herido en enfrentamiento con Carabineros en el Centro de
Santiago. Condenado a Presidio Perpetuo por la Ley Antiterrorista, se
encuentra preso en la CAS.
Fedor Sánchez Piedrit, 48 años, padre de 5 hijos. Hijo de padres
comprometidos con el proceso revolucionario del Gobierno de la Unidad
Popular, parte al exilio junto a su familia, primero a Perú, luego a
Hungría, donde termina sus estudios secundarios. Su compromiso lo lleva a
Cuba para formarse militarmente, integrando el contingente internacionalista
en Nicaragua. En 1986 regresa a Chile, sumándose a las filas del Frente
Patriótico Manuel Rodríguez. Cae detenido el 22 de marzo de 1991, condenado
a Presidio Perpetuo por la Ley Antiterrorista. Recluido en el Penal Colina
1.
FIN A LA PRISIÓN POLÍTICA
NO A LA LEY ANTITERRORISTA
LIBERTAD A TODOS LOS PRISIONEROS POLÍTICOS
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