La movilización de solidaridad se efectuó también en el Consulado de Brasil en Valparaíso y en diversas representaciones diplomáticas de Suecia, Bélgica y Holanda. En la ciudad de Bruselas, Bélgica, la manifestación se realizó en el interior de las dependencias diplomáticas de Brasil donde se extendieron lienzos y banderas pidiendo por Hernández Norambuena.
En Santiago, dos representantes de las organizaciones participantes fueron recibidos por el encargado político de la embajada, Alexander Brasil, quien de acuerdo a lo expresado por el dirigente Rodolfo Maturana “se mostró preocupado por la situación. Sin embargo nos indicó que este es un tema que pasa solamente por los tribunales de justicia de su país y no por el ejecutivo a lo cual le expresamos que, a nuestro juicio, es un tema de voluntad política del gobierno de Lula ya que existe un tratado de intercambio entre ambos países y anteriormente el Tribunal Federal Brasileño ya había autorizado la expulsión de Mauricio a Chile situación que no fue autorizada por el ejecutivo, por Lula, en ese momento”.
En la misiva y “apelando al carácter humanitario de la situación” solicitan al Presidente de Brasil la transferencia a Chile de Mauricio Hernández Norambuena “con el fin de que pueda continuar con el cumplimiento de la condena que le resta en su País, nación con quien Brasil mantiene vigente el Tratado de Transferencia de Presos de 1999, poniendo término con esto también, al prolongado tormento vivido por la familia”.
Anteriormente, Norambuena se encontraba prisionero en Chile - hasta que se fugó en helicóptero en 1996- acusado del homicidio al senador Jaime Guzmán y de haber participado en el atentado al dictador Augusto Pinochet, entre otros delitos que se le imputan.
Actualmente, se encuentra recluido en la Penitenciaria Federal de Catanduvas, Estado de Paraná, bajo un estricto régimen de aislamiento el que “ha mellado significativamente su salud y que hoy por hoy comienza a manifestar secuelas en el aspecto físico y mental de nuestro hermano y amigo”, señalan en la carta dirigida al Presidente Lula.
La realidad es que Hernández Norambuena pasa 23 horas encerrado en su celda. No puede tener televisión ni radio. No puede ser visitado por amigos ni familiares lejanos. Solamente tiene derecho a un libro mensual. Esta en un régimen diferenciado de castigo y que solamente, en la legislación Penitenciaria de Brasil, es usado como sanción contra los reos rebeldes por un periodo máximo de seis meses. Sin embargo, Norambuena ya lleva casi seis años en un régimen carcelario que viola los derechos humanos de cualquier prisionero. Por eso, en la manifestación en Santiago, portan un lienzo que dice: “Fin a la tortura carcelaria. Por la vida y el retorno de Mauricio Hernández Norambuena”.
Rodolfo Maturana dice al respecto, sobre las torturas que vive Mauricio Hernández Norambuena, que “obviamente, aquí hay una intención de quebrar su moral, su voluntad. De dañarlo física como psicológicamente. Esta es una forma de tortura que usa la democracia entre comillas brasileña. Específicamente el gobierno de Lula. Por eso, nos sentimos obligados a denunciar esta situación inhumana. Por eso, venimos a exigir la extradición a Chile de nuestro compañero para que venga a cumplir su pena a Chile. La figura de Mauricio representa la lucha de los pueblos por su liberación y esto representa una venganza en su cuerpo contra todos los que seguimos luchando”.
Acuerdo de Diputados
Paralelamente a las movilizaciones por la extradición de Hernández Norambuena en la Cámara de Diputados, en junio del 2007, se firmó el Proyecto de Acuerdo 419 que pedirá al Ministerio de Justicia que “reitere las gestiones ante las autoridades brasileñas correspondientes a fin de obtener que el señor Mauricio Hernández Norambuena pueda acogerse al tratado sobre transferencia de presos condenados celebrado con Brasil el 29 de abril de 1998, de modo tal que pueda cumplir su condena en nuestro país”. El mismo documento solicita a la Presidenta Michelle Bachelet que “gestione personalmente con el Presidente de Brasil la posibilidad que Mauricio Hernández Norambuena pueda acogerse al tratado antes mencionado”.
Entre los diputados que firmaron este acuerdo se encuentran, entre otros, Tucapel Jiménez (Ind), Ximena Vidal (PPD), Karla Rubilar (RN), Sergio Aguilo (PS) y Felipe Salaberry (UDI).



