Chile - Marzo  2008

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Mi abrazo para Norma

por Pablo Contreras Olivos

Querida Norma

Te escribo estas líneas… son sueños, emociones, dolores, rabia y mucho orgullo que me han acompañado en este caminar. Ni te imaginas o quizás si, lo que cuesta escribirlas, lo que cuesta abrir esta compuerta que detiene y contiene ese torrente que desborda.

Son 15 años de tu “partida”, “caída”, “muerte”, “asesinato” no se como llamar a ese momento triste y cruel; como describir lo indescriptible, como graficar de alguna manera el vació, la soledad, esa arcada que nos impidió respirar luego de conocida la noticia.

Sabíamos de la posibilidad de chin, chin, chin, como comentábamos riéndonos de esas ocurrencias. Pero aún así, en realidad y aunque fruncieras el seño, tu decisión ya estaba tomada, era el sueño de una vida plena para ti y nuestro pueblo y te la jugaste con todo para hacerla efectiva.

Hay muchas imágenes de esos momentos en que nuestra pretensión era hacer historia, plasmar con el calor de las ganas desatadas lo tantas veces reprimido, lo manoseado, lo esquilmado; las miradas de admiración, cariño y complicidad de muchos y muchas, pero también la desazón y la pena con que otros presentían la dureza del destino.

No se si realmente, fuimos concientes de lo que significaba la muerte o si nos fuimos acompañando de ella en la medida de que se nos apareció de frente, lo concreto es que duele. Sí, duele que no puedas estar con nosotros físicamente, riendo como siempre lo hiciste, contando tu chiste de las ciruelas, recordando lo de los conejos en la zarzamora cuando nos contabas de tu infancia campesina en Chiñigüe o empujándonos con tu determinación y valor en el quehacer cotidiano y con tu ejemplo en momentos de vacilación.

Hoy te abrazamos y recordamos con mucho amor, ternura y respeto y te atesoramos todos los días con nosotros. Llegas con la brisa de la mañana, con el calor de la tarde, con el frió que se cuela y aprieta a veces la espalda, estas en las flores secas, en los canastitos de mimbre, con tu mirada y porte altivo. Así simple, dispuesta y orgullosa.

Normita te recuerdo como proyecto de vida, madurando el día a día, con la fortaleza silenciosa y dura con la que enfrentabas los desafíos que se te presentaban, con tus mejillas sonrojadas, con la alegría de saberte tía de pequeñas y pequeños adalides, con la clara picardía y coquetería que poseías y que encantaban.

Por otro lado, que será de tus asesinos, de los mercenarios que violentaron tu cuerpo, que no contentos con herirte con sus balas, fueron torturándote en ese furgón policial hasta causarte la muerte. Que será de esos monstruos, habrán recibido su recompensa? Que será de los que decidieron tu muerte desde las alturas de su poder sórdido, desde la oscuridad miserable del cobarde, seguirán celebrando, bebiendo un trago, creyéndose omnipotentes, mientras profundizan con sus medidas represivas la muerte y la destrucción de todo nuestro ecosistema, cual bucaneros por unas monedas, sicarios de los intereses imperiales.

También recordamos de tu vida, hechos hermosamente violentos como diría Cortazar, para plasmarlos en la retina de muchos jóvenes, no como monumento estático de un proyecto político contingente, balas, fuego, alimento de la acción, consigna; sino que como una persona que maduro su condición de mujer plena, riendo, amando, llorando, tomando en sus manos su destino histórico, respetando la opinión de los demás, sabiendo escuchar y reflexionar lo oído, fortaleciendo lazos de amor y lucha.

Algunos decían, es otro contexto histórico político, salimos de la dictadura, es la democracia, pero el tiempo sigue ratificando la certeza de la decisión. Hoy Igual que ayer, bajo la apariencia de paz y sosiego se esconden las intenciones mas funestas para nuestro pueblo, la perpetuación del neoliberalismo y toda su estructura de poder.

Son ambición y lucro los que determinan el sentido exacto de las acciones del Estado y el modelo de acumulación económica, social, política y cultural que representa, es simplemente la riqueza y el poder, el oro, el lujo lo que motiva su miserable actuar que no trepida en torturar niños, ancianas en las comunidades mapuche.

Es la negación de la vida y de cualquier posibilidad de desarrollo alternativo, es una visión de mundo, de muerte, destrucción y voracidad, encubierto con el discurso exitista del capitalismo con sus promesas y falsas necesidades, con su egocentrismo y perdida de sentido de lo realmente importante, el ser humano en su integralidad.

Somos distintos a ellos, tenemos que ser distintos, tenemos que tener la claridad de que pensar y soñar con otro mundo posible, donde seamos Lamnguen, hermanos de una misma causa, es una necesidad y obligación. Ninguna recompensa material te conmovía, tu sueño no era hacerte del poder para gozar como si este fuera un capital para administrar, sino que simplemente te enternecías con el sueño de una sociedad libre y plena, dueña de un futuro concreto de felicidad y paz.

Querida Norma, solo quería compartir contigo esta reflexiones y decirte que la vara esta alta, el desafió es gigante, solo comparable en alguna medida a tu actitud digna y valiente.

Dale mis afectos a Rafael, Eduardo, Santiago, José, Manuel, Ariel, Matías, Paula y a much@s otr@s hermanas y hermanos de historia, se sigue en el día a día un poquito como ellos y con Ellos, con las mismas ganas de cambiar el mundo, mirar a los ojos y sonreír.

26 MARZO 2008


26 de Marzo de 1993. Recordamos a la luchadora social Norma Vergara Cáceres, militante del MAPU-Lautaro, asesinada por Carabineros en calle Victoria, Santiago.

 

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