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Temuco/ En las oficinas del
Conservador de Bienes Raíces de Río Negro, Región de Los Lagos,
se encuentran actualmente dos cheques por un monto cercano a los
150 millones de pesos que habrían sido girados por una pareja de
agricultores de la provincia de Osorno, a quienes la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) les compró un fundo a
través del Fondo de Tierras. Los cheques serían en favor de dos
dirigentes de la comunidad “Antonio Paillacoi” de Collipulli, a
pesar que ya están favorecidos con terrenos adquiridos con
dineros estatales, confirmó a Radio Bío-Bío el abogado Jaime
Madariaga.
La noticia coincide con el anuncio
de la creación de un “banco de tierras” como parte de una nueva
normativa para la adjudicación de terrenos a pueblos originarios
que elabora La Moneda. Así lo adelantó ayer el ministro
coordinador para Asuntos Indígenas, José Antonio Viera-Gallo,
quien afirmó que la comisión conformada entre la secretaría
general de la Presidencia (Segpres) y la Dirección de
Presupuestos (Dipres) ya tiene delineado el nuevo mecanismo que
“evitará la especulación, hará más transparentes las compras de
las tierras y evitará cualquier suspicacia de corrupción”.
Viera-Gallo dijo que la principal idea de la normativa -que será
dada a conocer en detalle en los próximos días- “es la creación
de un banco de tierras, de tal manera que no haya un trato
directo de la comunidad con el propietario”. Así la CONADI será
el intermediario que comprará y acumulará terrenos que después
transferirá a las comunidades que cumplan los requisitos. De
esta manera, el organismo evitaría la negociación directa de las
comunidades con los privados, instancia en la cual se han
detectado graves irregularidades, tales como el pago de
comisiones a dirigentes mapuches descubierto en la comuna de Río
Negro. Se adelantó que esta nueva normativa no necesita proyecto
de ley y apenas esté lista la aplicará el organismo indigenista,
a través de una resolución exenta dictada por su director.
Nueva reestructuración
No es la primera medida que toma el gobierno a objeto de
“intervenir” los órganos encargados de ejecutar la política
pública indígena. Ya el pasado 11 de septiembre, el propio
Viera-Gallo resolvió remover de sus cargos a importantes
directivos de la CONADI y el Programa Orígenes, ello tras
destaparse el escándalo por irregularidades en la adquisición de
terrenos para comunidades que no cumplían requisitos y donde se
sospecha la existencia de pago de favores políticos. Los
anuncios de cambios y una nueva relación con los pueblos
originarios, principalmente con los mapuches, fueron hechos por
la televisión. Una apuesta sobre todo mediática, advierten sus
críticos.
Según el ministro esos cambios buscarían “aumentar la eficiencia
en el trabajo de la institución y, más adelante, crear una
legislación para que el país cuente con una institucionalidad
adecuada a las demandas que tienen los pueblos indígenas, y al
mismo tiempo con eficacia suficiente para realizar esas
políticas”. Viera-Gallo señaló, además, que la tasación de las
tierras la harán “personas externas a la institución, ligadas al
mundo universitario y que tengan plena respetabilidad,
competencia y autoridad para cumplir esa función”.
Sin embargo, hace años que el
gobierno sabe de las irregularidades en la CONADI y cada cierto
tiempo realiza reestructuraciones como la anunciada que cambian
algo pero dejan todo donde está, denuncian diversos sectores
indígenas. Las críticas a la gestión del organismo son diversas.
Corrupción, abuso laboral y faltas graves a la probidad forman
parte del abanico de denuncias realizadas en los últimos años.
Todas ellas apuntan a un tema de fondo: que CONADI se ha
convertido en una “caja chica” de la Concertación y en un
resabio del clientelismo político.
En la última reestructuración, los
funcionarios removidos por Viera-Gallo son el Director de
Tierras y el Director de Administración y Finanzas del
organismo, a los que se agregan abogados y funcionarios del
Programa Orígenes. Extrañamente, el director de la CONADI,
Álvaro Marifil (en la Foto), sólo fue amonestado “porque no tomó
resguardos para evitar que se cometieran irregularidades”, según
reconoció el ministro. Esta resolución no dejó de sorprender a
la Asociación de Funcionarios de la entidad, que no dudaron en
convocar a un paro de 48 horas, apoyados por la ANEF, para
exigir la renuncia de Marifil.
“Tenemos
pruebas que le entregamos oportunamente (a Viera-Gallo),
antecedentes que había emitido la Contraloría Regional en su
auditoría del año 2007, donde dijo claramente que no era posible
que los consejeros de la CONADI adjudicaran recursos públicos a
personas indígenas, porque esto era un concurso, no era una
asignación por fondo unilateral. Esto, obviamente, el director
de la CONADI lo supo oportunamente, no obstante ello, a la
semana siguiente procedió a entregar los cerificados de subsidio
aquí en el Hotel Nicolás a esas mismas personas, en
circunstancias que se le había informado que eso no podía ser y
lo había dicho la Contraloría, no lo decíamos nosotros”, señaló
Loengri Ascencio Grez, secretario general de la Asociación.
Pero la movilización buscaba también
denunciar la precaria situación que viven los funcionarios del
organismo y además exigir la apertura de una oficina en la
Provincia de Malleco, zona que tiene los más altos índices de
pobreza indígena en el país. “El problema de fondo es el tema de
planta, porque tenemos 88 funcionarios. Hay unos en planta en
Santiago, dos en Calama. Y al haber gente de planta, por un
concurso, regirse por el servicio civil, no es manejable. Han
cambiado cinco directores en la CONADI en dos años, entonces
cada compadre de su partido trae gente o saca gente. Estamos
cabreados de abusos, eso denunciamos”, señaló en el marco del
paro nacional el presidente de la gremial, Manuel Marileo.
La “reestructuración”, como ha sido
calificada por la autoridad, pone fin a 7 sumarios, aunque
restan aún otros 28 actualmente en curso. Se suma a ello una
cirugía de marca mayor, como la denominó Viera-Gallo: la
creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas. Ayer martes, la
propia presidenta Bachelet firmó el proyecto de ley respectivo,
anunciándose un cambio radical en la forma en que ha operado la
institucionalidad indígena en Chile. “Estamos poniéndonos
pantalones largos en la política indígena. Con la publicación
del Convenio 169 de la OIT se marca un nuevo hito, y así como la
Ley Indígena dio origen a la CONADI, este convenio debiera dar
origen a una institucionalidad más eficaz y más madura”, aseguró
Viera-Gallo. En el acto también se firmó la constitución de la
Agencia de Desarrollo Indígena y del Consejo de Pueblos
Indígenas.
Larga historia
Las denuncias de irregularidades en la CONADI datan casi desde
el inicio del organismo, durante el gobierno de Patricio Aylwin.
Durante años comunidades mapuches que iniciaron demandas de
restitución de tierras usurpadas, siguiendo los procedimientos
exigidos por la institución y la Ley Indígena (Ley Nº19.253),
han reclamado que muchos territorios ancestrales han sido
comprados y adjudicados haciendo caso omiso a históricas
demandas, y fomentando la división entre comunidades. A eso se
agrega escandalosos casos de corrupción y clientelismo político,
sobre todo bajo la administración del ex director, Aroldo Cayun
(PPD).
Hace un par de semanas, la propia Cámara de Diputados aprobó la
creación de una comisión investigadora que intentará determinar
quiénes participaron en las irregulares asignaciones de tierras
en las regiones de Arica y Parinacota, del Bío Bío, La Araucanía
y Los Lagos, así como en el Programa Orígenes, efectuado el
2005. La Comisión debiera establecer responsabilidades, el
detalle y montos de los fondos públicos involucrados, además de
verificar la investigación administrativa ordenada por la
Contraloría Regional de la Araucanía el año 2006 y de cuyos
resultados poco se sabe.
En 2001, CONADI estuvo en entredicho tras la detección de
irregularidades en la Oficina de Asuntos Indígenas de Santiago
(Oasis). Se investigó el destino de 170 millones asignados a
distintos proyectos por el Fondo de Desarrollo Indígena de la
Región Metropolitana. El 2000 el organismo protagonizó un
escándalo a raíz de denuncias por graves irregularidades en la
adquisición de tierras en la Región de la Araucanía,
investigaciones que llevó a cabo el Ministerio Público y el
Primer Juzgado del Crimen de Temuko. A fines de 2007, los
propios funcionarios de CONADI denunciaron graves
irregularidades, entre ellas el caso de un sumario ordenado
instruir por la Contraloría para investigar las irregularidades
en el Concurso CONADI, donde estaban involucrados directivos.
También se denunció la contratación irregular de personal vía
programas tales como Orígenes.
“Con sorpresa vemos que
coincidentemente en las últimas contrataciones del citado
programa, han estado quedando contratados personeros o
militantes de partidos políticos. Tales son los casos de don
Jorge Neira, militante socialista, contratado como Coordinador
Zonal de Orígenes, en desmedro de Verónica Ancapi, que tenían
mayor puntaje y experiencia, según lo determinó el Comité de
Selección. O el caso de la contratación de don Gabriel Zúñiga,
militante socialista y ex Seremi de Gobierno, quien ha sido
contratado como experto en conflictos indígenas según dichos del
Subdirector de CONADI, con una renta de $1.000.000 líquidos y
sin que se conozca el procedimiento por el cual fue contratado.
Cómo le explicamos al resto de los funcionarios, el argumento de
que no hay recursos para justificar el no aumento de grados que
la dan los directivos, en consecuencia que si hay dinero y
grados para asignarle a estas otras personas”, señalaba la
Asociación de Funcionarios.
También se denunciaron “presiones indebidas en procesos de
licitación”, entre éstas la “Segunda Etapa Subsidio de Tierras
año 2007 denunciada por el funcionario Danko Jaccard, que como
Ministro de fe objetó el que la consultora REDES, vinculada al
Presidente Regional del PPD, Alfredo Vallejos, no cumplía con el
requisito de las bases de acompañar copia autorizada de la
escritura de constitución, y no obstante lo anterior, por
presión del Presidente del Comité de Selección se aprobó igual
su admisibilidad; siendo que el documento aceptado era una
fotocopia además fechada en el año 2002, y que no tenía valor
legal”, denunció la citada Asociación.
En octubre de 2008, la Policía de Investigaciones incautó
carpetas del Fondo de Tierras tras denuncias por irregularidades
en Temuko. Investigaban la asignación de subsidios a 75 casos
especiales sin seguir los conductos regulares. Se determinó que
2 mil 370 millones de un total de 5 mil 280 millones se
“asignaron fuera de concurso”. Esto fue finalmente sancionado
como irregular por la Contraloría. Un posterior sumario de
Mideplan terminaría costándole el cargo al jefe del departamento
de Tierras y Aguas, Richard Mancilla. En tanto, el fiscal Andrés
Quiroz fue suspendido de su cargo por tres meses, con rebaja del
50% del sueldo y una anotación en su hoja de vida. El abogado de
la misma fiscalía, Mario García, fue sancionado con la rebaja
del 20% y una anotación similar, mientras que el director Álvaro
Marifil recibió una amonestación por escrito. De todos ellos,
solo Mancilla sería alejado del organismo en la
“reestructuración” de Viera-Gallo.
Sin embargo y cuando nuevas aristas
se abrían en la investigación, un extraño robo de carpetas que
contenían documentos de estudios y tasaciones de tierras fue
perpetrado el pasado 16 de septiembre en las oficinas del
Departamento de Tierras de CONADI en Temuko. La sustracción de
los documentos fue perpetrada, presumiblemente, por uno o más
funcionarios, luego de forzar la cerradura el escritorio en
donde permanecían guardados con llave. Dichas carpetas habían
sido solicitadas por el fiscal Sergio Moya, quien investiga de
modo desformalizado posibles delitos cometidos por funcionarios
y consejeros de ese organismo estatal en los llamados “casos
especiales”, figura incorporada en el reglamento del Concurso XI
de Subsidios de Tierras (2008).
(*) Publicado por Azkintuwe
www.azkintuwe.org
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