Se
realizará en Argentina en Noviembre
Se avecina la polémica IV Cumbre de las
Américas
Agencia Latinoamericana de Informacion - ALAI -
Emilio Marín
Argentina, 2005/10/11.- Falta menos de un mes para la IV Cumbre de
las Américas, prevista para el 4 y 5 de noviembre en Mar del Plata. Menos
Fidel Castro, eterno excluido de reuniones de la OEA, 34 presidentes dirán
una maratón de discursos en el Hotel Hermitage y tendrán su foto de
familia. La relación de Argentina con EE.UU. entra en zona de definición:
prevalece la unidad pero subsisten discrepancias en la Declaración y la
Agenda.
Dicen que viene Bush
El vocero de la Casa Blanca, Scott Mc Clellan, confirmó que Bush
participará del evento marplatense y luego hará visitas a Brasil y Panamá.
El embajador estadounidense en Argentina Lino Gutiérrez ya había
manifestado que eso sería así en un "99,9 por ciento" de probabilidades.
Si esos funcionarios dicen la verdad, el gobierno argentino comenzará a
respirar con más tranquilidad. Es que en julio, cuando el entonces
subsecretario de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado, Roger
Noriega, se entrevistó con el vicecanciller Jorge Taiana, quedó flotando
cierta amenaza de inasistencia. En ese momento las diferencias sobre el
documento base para la IV Cumbre, dieron lugar a una presión de los
negociadores del Norte. Hasta deslizaron que si no había acuerdo previo,
su jefe no vendría a cosechar un fracaso a orilla del mar.
Ahora aparentemente la Casa Blanca ha decidido dar el presente. Y esa
noticia, si bien seda algunos ánimos en el Palacio San Martín y la Casa
Rosada, por otro lado tensa la relación bilateral. Es que las diferencias
visualizadas por Noriega y Taiana siguen en su lugar, impertérritas.
Además, como es obvio, la confirmación de la venida del texano
incrementará contradicciones al interior de nuestro país, entre el
gobierno y los movimientos populares. Y a escala continental, entre países
dispuestos a seguir a Washington hasta al polo sur y los que tienen
reparos propios del Mercosur, además de Hugo Chávez, ubicado en las
antípodas de Bush.
La I Cumbre fue prohijada por EE.UU. en 1994 en Miami, la II se hizo en
1998 en Viña del Mar, Chile, y la III en 2001 en Québec, Canadá, con la
misma hegemonía neoliberal. La cuarta edición, sin renegar de ese pasado
del Consenso de Washington, no podrá dejar de reflejar ciertos puntos de
vista desarrollistas debido al matiz político que hoy tienen los gobiernos
de Argentina, Brasil, Uruguay y, más a la izquierda, Venezuela. Hasta qué
punto se mantendrán los
viejos dogmas expresados en la propuesta norteamericana del ALCA y hasta
dónde podrán meter baza los socios del Mercosur, tal la pelea sorda que
libran las cancillerías.
Por fuera de esa pulseada, diversas organizaciones preparan una contra
cumbre en el estadio mundialista de La Feliz y una protesta callejera
contra Bush. Y esto tendrá su impacto en la reunión oficial a realizarse
en el Hotel Hermitage, que se fortificará como un búnker.
Tres visiones
Hay 34 mandatarios invitados a la fiesta donde miles de custodios tendrán
clara la directiva de que no pueden ingresar ni Fidel Castro ni los
manifestantes. Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 por el dedo
norteamericano y aceptado por gobiernos lamebotas que aún hoy consienten
esa discriminación.
Esas delegaciones podrían agruparse a grosso modo en tres tendencias: dos
bien definidas y antagónicas, y una tercera que fluctúa entre ambas. Las
dos primeras están expresadas por EE.UU. y Venezuela, y la conciliadora
por Argentina, cuyo péndulo aún no está claro cuán cerca de Bush va a
detenerse. Es que entre otras cosas no puede ofender demasiado al líder
bolivariano que ha firmado importantes acuerdos con nuestro país, en
reparación y construcción de barcos, adquisición de maquinaria agrícola,
inversión petrolera y compra de bonos de la deuda pública argentina.
Todas esas contradicciones fundamentales y secundarias explican los
numerosos corchetes, que señalan las objeciones no resueltas en el texto
del Proyecto de Declaración Final.
Por un lado está cavada la trinchera norteamericana, desde la que se
insiste en la propaganda del "libre comercio", las desregulaciones y
privatizaciones del Consenso de Washington. Según la administración Bush
esta es una buena política, que falló en su implementación pues algunos
gobiernos incurrieron en defectos de corrupción.
Las declaraciones del vocero Mc Clellan confirmando la visita de Bush,
pasó otra vez ese aviso pro ALCA. Explicó que el texano promoverá "la
consolidación de la democracia y la expansión de la oportunidad y
prosperidad económica a través del libre mercado y el libre comercio".
Por otro lado está la propuesta venezolana, partidaria de un documento
duro donde se cuestionen las políticas injerencistas de EE.UU., se
defienda la autodeterminación nacional y los espacios tercermundistas como
la Comunidad Sudamericana de Naciones, y se señale expresamente el fracaso
del Fondo Monetario y el ALCA.
Y haciendo un difícil equilibrio entre ambas, está la errática Argentina,
con una tercera posición tan cara a la historia del peronismo. Taiana, por
orden de Rafael Bielsa, y éste a su vez por indicación de Néstor Kirchner,
propone un texto que promueva el "trabajo decente" y "políticas activas
para erradicar la pobreza". A nivel internacional, postula un mundo menos
desigual mediante "reglas justas en el intercambio", "un modelo de
desarrollo con más y mejores empleos" y cambios en el funcionamiento de
los organismos multilaterales de crédito.
Concesiones de Kirchner
Esos son los tres bloques que en Mar del Plata buscarán imponerse en la
Declaración y los Lineamientos para el plan de acción. El cuarto
contendiente será Juan Pueblo, que simpatiza con el antiimperialismo de
Chávez y con quien puede tomar en pinza al invasor de Irak.
El patagónico juega de local y el eje temático de la Cumbre favorecía una
postura más independiente: "Generar empleo para erradicar la pobreza y
fortalecer la gobernabilidad democrática". Sin embargo sigue haciendo
buena letra con Washington. Así deben interpretarse las declaraciones del
embajador José O. Bordón, saludando un informe del Departamento de Estado
que encomiaba al gobierno K.
El ex candidato presidencial del Frepaso en 1995, reubicado rápidamente
dentro del justicialismo, calificó la relación con el Norte como "sincera,
confiable y positiva". Bordón agradeció las supuestas gestiones
estadounidenses en la reestructuración de la deuda, ante el directorio del
FMI y otros negocios de los que la gente no recibió frutos.
Kirchner en su reciente intervención ante la Cumbre Mundial de la ONU y la
Asamblea General, había coincidido con el jefe del imperio en la imperiosa
necesidad de la lucha antiterrorista. Esa unidad fue matizada con
referencias a que la misma debe librarse en el marco del multilateralismo
y la preservación de los derechos humanos.
La seguridad de la IV Cumbre es otro motivo de agradecimiento de
Washington. Es que el PEN gastará 31 millones de pesos en seguridad,
además de 20 millones en protocolo y 100 millones en obras.
El comando conjunto de la Policía y la SIDE, a cargo del comisario Carlos
Pardal, ha sido más que atento con los requerimientos del FBI y la CIA. En
cambio, ha fijado una amplia zona de no intrusión para los manifestantes,
que tendrán enfrente a vallas metálicas más impenetrables que
las de Ceuta y Melilla, además de 7.500 policías.
El Pentágono surtirá con entre 6 y 8 misiles inteligentes a los aviones
con asiento en Tandil para abatir a naves intrusas. Esto se hará sin
necesidad de una ley especial de derribo, según el inefable José Pampuro.
Esas concesiones organizativas indicativas de que Argentina puede debatir
la pertinencia del Consenso de Washington, pero siempre con el objetivo de
mejorar la ya "confiable" relación con el Norte.
Servicio Informativo "Alai-amlatina"
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