
Se
trata de Rafael Pichún Collonao, quien junto a su hermano Pascual
Pichún. fueron condenados el año 2003 como autores del delito de "incendio"
y en el que resultó absolutamente destruido en la ruta que une Lumako
y Traiguén, un camión forestal cargado con madera que prestaba
servicios en el Fundo Nancahue, propiedad del ex ministro y
latifundista local, Juan Agustín Figueroa. Rafael Pichún se encontraba
prófugo de la justicia desde noviembre de 2003, fecha en que se
decretó su encarcelamiento al no poder cancelar una millonaria multa
al tribunal
(Foto de Archivo)
Por Pedro CAYUQUEO
Miércoles 20 de julio de 2005
Periódico Mapuche
Azkintuwe
GULUMAPU / A mediodía de hoy efectivos de la Policía de
Investigaciones de Chile detuvieron al joven mapuche Rafael Pichún
Collonao (23 años), quién se encontraba prófugo de la justicia desde
noviembre del año 2003. Según señaló a Azkintuwe el dirigente de la
comunidad de Temulemu, Juan Pichún, la detención de su hermano se
produjo en la ciudad de Traiguén, por medio de un operativo policial y
de inteligencia del cual desconocen hasta el momento mayores
antecedentes.
"A nosotros nos informó la abogada de la detención de mi hermano y no
tenemos mayores antecedentes de cómo fue su arresto ni en qué
circunstancias, ya que estabamos hoy participando del juicio oral acá
en Temuco", señala Pichún. "Entendemos que la orden de arresto estaba
pendiente desde hace mucho tiempo y se relaciona con la multa de 6
millones de pesos que la justicia decretó en su contra... ahora,
también está requerido en el juicio por "asociación ilícita terrorista",
por lo que quizás lo trasladen finalmente a Temuco... mañana
viajaremos a Traiguén para recabar información", agregó el dirigente.
Irregular condena
Los hermanos Rafael y Pascual Pichún, hijos menores del reconocido
lonko de Traiguén Pascual Pichún Paillalao, fueron condenados en un
proceso plagado de irregularidades como autores del delito de "incendio"
y en el que resultó absolutamente destruido -en la ruta que une Lumako
y Traiguén- un camión forestal cargado con madera que prestaba
servicios en el Fundo Nancahue, propiedad del ex ministro y
latifundista local, Juan Agustín Figueroa. La investigación y
acusación correspondieron al entonces Fiscal del Ministerio Público de
Traiguén, Sergio Moya Domke.
Los hechos ocurrieron durante la tarde del viernes 12 de abril de
2002. Si bien en un principio el chofer afectado declaró no haber
podido reconocer a sus atacantes, en declaraciones posteriores culpó
de los hechos directamente a los hermanos Pichún, quienes fueron
detenidos tras un violento allanamiento policial a su domicilio tan
sólo un par de horas después del atentado, permaneciendo encarcelados
por más de 1 año antes de ser llevados a Juicio Oral en la ciudad de
Angol. Allí fueron condenados el 31 de enero de 2003 a 5 años de
cárcel, "a través de testimonios viciados y pruebas sin fundamento",
según denunciaron sus familiares y diversos organismos de derechos
humanos.
Si bien el Tribunal concedió en marzo de 2003 el beneficio de libertad
vigilada a los hermanos Pichún Collonao, ambos jóvenes no pudieron
finalmente gozar de dicho beneficio al no poder cancelar las costas
del juicio y las altas indemnizaciones a que fueron condenados
(6.000.000 de pesos, a título de indemnización, 11 unidades
tributarias mensuales de multa y 300.000 pesos por costos de la causa")
impuestas como requisito, decretando la jueza Silvia Molina -con fecha
25 de noviembre de 2003- el definitivo encarcelamiento de ambos. Desde
esa fecha, Rafael Pichún se encontraba en rebeldía, siendo buscado
intensamente por Carabineros y la Policía de Investigaciones de Chile,
al igual que su hermano Pascual, aun en la clandestinidad.
Cabe destacar que el caso de ambos hermanos fue presentado ante la
Comisión de Derechos Humanos de la OEA, puesto que a juicio del
Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, "se concurren en
graves atropellos referidos a la imparcialidad de los tribunales
chilenos en casos que involucran a comuneros mapuche -en el contexto
del conflicto territorial- y a la inversión privada, en este caso
forestal". "Aquí, al igual que en numerosos otros casos, se están
vulnerando gravemente derechos consagrados en pactos de derechos
humanos ratificados hace varios años por el Estado chileno", señaló en
su oportunidad el abogado Rodrigo Lillo.
Según el profesional, su caso "es otro ejemplo que debiera alertar a
la comunidad internacional: la determinación de la justicia de ordenar
su arresto por no pagar esta indemnización viola claramente, a nuestro
juicio, la Convención Americana de Derechos Humanos y el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que excluyen la prisión
por deuda. Nadie puede, en este país, estar privado de libertad por no
pagar una deuda". Es preciso hacer notar que el Pacto de San José de
Costa Rica fue publicado en el diario oficial el 5 de enero de 1991 y
desde esa fecha se encuentra vigente en Chile / Azkintuwe