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PREPARAR, INICIAR Y DESARROLLAR GUERRA
POPULAR EN CADA RINCON DE LA TIERRA
Señores
Libertad Ahora
Santiago de Chile
Con fecha setiembre 06 del presente año un organismo peruano que se
denomina “Familiares y amigos de Desaparecidos , Ejecutados y Presos
Políticos”, hizo llegar a su redacción un comunicado denunciando la
política fascista y genocida del gobierno de Toledo en Perú, en particular
la sangrienta persecución de estudiantes y docentes de las universidades
peruanas. Nuestro Comité de Apoyo a la Revolución Peruana en Chile, se
aúna a tal denuncia pero considera necesario hacer precisiones y
complementaciones a tal comunicado, solicitándole para tal efecto su
publicación.
1. Lo que el comunicado llama ‘movimiento insurgente’ de los años 80, es
lo que el Partido Comunista del Perú denomina Guerra Popular que
insistimos no se ha detenido un solo instante. Para iniciarla el
Presidente Gonzalo, condujo la reconstitución de dicho partido que hasta
los años 60 estaba en manos del revisionismo electorero y por tanto
traidor. La reconstitución cuyo centro fue retomar el pensamiento de
Mariategui, culminó a fines de los años 70. ¿Para que se reconstituye un
Partido Comunista, el partido de la clase obrera? Para hacer la guerra y
conquistar el poder; es la guerra de la clase obrera dirigente, de las
masas oprimidas principalmente campesinas, las que cuentan como aliado
principal a la pequeña burguesía, parte de la cual son los intelectuales
explotados y los intelectuales en formación, es decir los estudiantes.
2. La guerra popular es la acción armada del pueblo para conquistar el
poder parte por parte en dos ámbitos: el campo que es principal y por
tanto desenvuelve guerra de guerrillas apuntando a destruir el poder local
de poblados, aldeas, levantando en su reemplazo el poder popular con el
nombre de bases de apoyo, y el ámbito de la ciudad que es complementario
donde se va minando con acciones armadas propias de la ciudad las bases de
apoyo del enemigo, preparando así a las ciudades para el asalto final de
las mismas desde el campo. Siendo la guerra popular una conquista del
poder parte por parte, a esto corresponde la incorporación progresiva de
las masas a la misma, respetando su voluntariedad y decisión de lucha. Por
esto al comenzar toda guerra popular las masas involucradas son lo mas
avanzado del pueblo y por tanto una masa en minoría. Así fue en el Perú, y
en 25 años de lucha armada se fueron incorporando crecientes sectores
populares y lo que debemos subrayar es que el nivel de conciencia general
del pueblo peruano se ha elevado al punto de llevar en la sangre la
consigna ¡la rebelión se justifica!. El comunicado menciona que el pueblo
tiene el derecho a transformar la sociedad, esta afirmación es tan general
como el derecho burgués inscrito en la constitución peruana del año 80
como derecho a la rebelión para legitimar los golpes de Estado, o de
manera más precaria en las normas legales de varios países del continente
como la ‘objeción de conciencia’, o el ‘declararse en rebeldía’. La
burguesía imperialista dice que está transformando las sociedades
dictatoriales en sociedades democráticas al estilo occidental. Son tiempos
en que las generalidades esconden contrabandos por eso hay que precisar
como corresponde, partiendo de diferenciar los derechos humanos que son
derechos de la burguesía, de los derechos del pueblo, ¿y que son los
derechos del pueblo? Son obligaciones y derechos de clase, al servicio de
las masas, pobres principalmente, al servicio del Nuevo Estado, del
socialismo y del futuro comunismo; parte de estos derechos es el derecho a
conquistar el poder y ejercerlo, a transformar el viejo orden existente,
opresor y explotador, a construir un Nuevo Estado y una Nueva Sociedad
para el pueblo y el proletariado. Es así como deslindamos con la burguesía
y sus aliados. Pero además, el Presidente Gonzalo en 1991 advertía que
“solamente bajo un Nuevo Estado que represente los intereses de los
obreros, campesinos, pequeña burguesía y burguesía media se podrá aplicar
los derechos del pueblo”, esto quiere decir que el derecho a transformar
el viejo orden existente, solo puede obtenerse ejerciéndolo, conquistando
el poder, es decir preparando y desarrollando la guerra popular en cada
país. No olvidar que todo aspecto conlleva su contrario, como el día y la
noche, lo positivo y lo negativo, el bien y el mal, así mismo el derecho a
transformar el viejo orden existente conlleva la obligación de luchar por
el poder con guerra popular. Esta es una obligación primero de los
comunistas verdaderos, segundo de los que se consideran revolucionarios
incluso los encarcelados, y además es obligación de todo el pueblo que irá
comprendiendo y concretándolo no como un derecho de la ley burguesa sino
como la fatalidad de una ley social ineluctable, la ley de la lucha de
clases que busca desaparacerse a sí misma con la futura sociedad comunista
no muy lejana ya. Pensemos, ¿vamos a exigirle al opresor que reconozca
nuestro derecho a destruirlo? ¿No será mas bien que en el fondo se le
quiere pedir convivencia?
3. Los genocidios señalados en el comunicado provocan la indignación y la
cólera de clase en el pueblo consciente, pero hay que resaltar que el
mayor genocidio sufrido por el pueblo peruano en estas décadas, es el
asesinato, desaparición y tortura de miles de campesinos entre los años
1982 y 1984, con este genocidio el miserable Belaunde Terry que gobernaba,
decía que a esos campesinos ‘ignorantes y analfabetos’, les iba a entrar
el miedo y que para preservar sus vidas, dejarían solos a los comunistas;
pero ocurrió todo lo contrario esos ignorantes y analfabetos campesinos se
incorporaron mas a la guerra popular, demostrando lo correcto del camino
señalado por la jefatura del Partido Comunista, el Presidente Gonzalo. Es
hoy mas bien cuando vemos como un grupo de prisioneros y ex - prisioneros
‘conocedores e ilustrados’, han abjurado de la guerra popular a cambio de
preservar sus vidas, unos se han enrolado en la inteligencia peruana y
otros centran su lucha en exigir su libertad y su incorporación al orden
social que antes dijeron combatir. Por esto, discrepamos de la infeliz
afirmación que se hace en el comunicado que es la siguiente “Ellos han
pagado con creces a la sociedad a costa de su libertad y su integridad
física”, “su delito no es terrorismo, deben incorporarlos a su seno”.
Estas frases mas que ejercer con firmeza ese gaseoso ‘derecho burgués a
transformar’ que el comunicado reclama, nos parecen una rogativa
reconociendo culpas ya pagadas. Un preso político revolucionario no ruega,
mas bien demanda, un revolucionario encarcelado no se queda en exigir el
derecho a luchar, mas bien ejerce su obligación de rebelarse (y no
precisamente con pasivas y autoaniquiladoras huelgas de hambre con las que
implora compasión), obligación asumida voluntariamente desde el momento
que se autodenomina revolucionario.
4. Al tipificar al gobierno de Toledo el comunicado se limita a señalar su
política carcelaria. Creemos que el problema de los presos políticos
trasciende el ámbito carcelario, por eso en las cárceles los presos
revolucionarios luchan por transformarlas en Luminosas Trincheras de
Combate, ¿trincheras de que? De la guerra popular y no solo y meramente de
su libertad individual. La guerra popular que no se ha detenido un solo
instante, hoy enfrenta nueva campaña contrarrevolucionaria que pretende
seguir llenando de confusiones al pueblo, financiando mercenarios como el
tal Artemio, uniformado ridículo que se ha presentado a la prensa
atribuyéndose acciones armadas y robando el nombre del Partido Comunista;
pero además de esta mediocre publicidad, yanquis y gobierno peruano
pretenden continuar su negro plan de desprestigio de la insigne figura del
gran comunista el Presidente Gonzalo; después de organizar su falsa
presentación en el juicio de noviembre, utilizaron al señor Feliciano para
echarle mas lodo (LOD, lodo da lo mismo), y ahora preparan nueva pantomima
para este mes en los tribunales pagados por las Naciones Unidas, van a
presentarlo como que está solo, solo y demente, sin la tal pareja que le
imputaron. En cuanto a los medios militares, es una realidad que el Plan
Colombia tuvo y tiene como objetivo destruir la guerra popular maoísta y
controlar los movimientos armados de diversa índole en Colombia y Ecuador.
5. ¿Qué hacer? ¿Cómo defender a los prisioneros políticos revolucionarios
y democráticos? ¿Cómo defender la vida del presidente Gonzalo? ¿Cómo
resolver las penas y la miseria de nuestro pueblo? Hay que escribir en las
humildes paginas del pueblo latinoamericano y mundial, la hermosa palabra
revolución, revolución con guerra popular. “La lucha sangrienta o la nada”
dijo Carlos Marx, el gran Lenin agregó “salvo el poder todo es ilusión”,
el Presidente Mao demostró con una revolución triunfante que “el poder
nace del fusil” y no de las rastreras ánforas. José Carlos Mariategui,
fundador del Partido Comunista del Perú, también comprendió estas tesis al
afirmar:
"No hay revolución mesurada, equilibrada, blanda, serena, plácida", "el
poder se conquista a través de la violencia... se conserva el poder sólo a
través de la dictadura", “la revolución es la gestación dolorosa, el parto
sangriento del presente", "si la revolución exige violencia, autoridad,
disciplina, estoy por la violencia, por la autoridad, por la disciplina.
Las acepto, en bloque con todos sus horrores sin reservas cobardes".
Subrayemos ‘sin reservas cobardes’.
Enarbolemos las palabras del Presidente Gonzalo con las que en 1979
reclamaba a los comunistas peruanos, lo que hoy consideramos obligación de
comunistas y revolucionarios en cada país y rincón de la tierra:
“Hay que dar un salto en el vacío pero no para destruirse; ya comenzamos a
saltar, la bandera ya está plantada en una cumbre más alta, una neblina se
interpone pero nuestras manos armadas se levantarán con las masas.... A la
revolución nada la puede detener, ésa es la ley, el destino...... . Si
hemos de ser izquierda tenemos que arder con pasión, porque de ese
ardimiento vendrá la destrucción de esos saldos de los que se habla [la
derecha en cada uno]; La hoguera está incendiando; debemos quemar nuestros
viejos ídolos, quemar todo lo que hemos adorado y enaltecer lo que hemos
envilecido..... que cada uno demuestre su condición de comunista, la
revolución nos engendró como comunistas; lo que hemos hecho y somos es el
Partido. Somos los incendiarios; la masa está lista, la masa nos espera,
quieren luz no sombras, quieren espadas no mantequillas, fuego no hielo
[agregamos combatientes y no soplones delatores] .... Algunos sólo ven su
persona, viven en casa de espejos; Si son comunistas, enarbolen el puño,
estréllenlo y la sangre volverá a hervir, rompan el muro. Eso hay que
hacer”.
Santiago de Chile, setiembre del 2005.
Comité de Apoyo a la Revolución Peruana - CARP Chile
carp_chile@yahoo.es
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