|
|
|
Chile - Febrero 2010 |
|
por David Brooks El historiador rebelde Howard Zinn, quien falleció ayer a los 87 años, dedicó su vida a narrar, nutrir y provocar los milagros que rescatan a la humanidad del cinismo, la opresión y la injusticia. Con su libro A People’s History of the United States (publicado por primera vez en 1980, y que cuenta ya con varias ediciones actualizadas), que suma millones de lectores, cambió la narrativa de este país. En lugar de la historia oficial de presidentes y poderosos, Zinn relató otra en que los protagonistas son los sindicalistas radicales, los esclavos en rebelión, los indígenas, las mujeres, los activistas de los derechos civiles y contra las guerras. Con este libro y otros 20, además de cientos de artículos y discursos, Zinn rescata la memoria de las luchas colectivas y sus héroes, derrotando así la política oficial de promover la amnesia nacional. La obra de Zinn fue inseparable de su manera de
vivir, declaró hoy Noam Chomsky, en entrevista con La Jornada.
Agregó que su proyecto básico consistía en Chomsky subrayó que
Como maestro universitario –primero en Spelman
College, en Atlanta, y después en Boston University– e intelectual, Zinn
se dedicaba a generar el cuestionamiento del poder. Sus alumnos, tanto los que asistieron a sus clases como los que leyeron sus libros o lo escuchaban en conferencias, foros, acciones de protesta y congresos, están por todo el mundo. El deseo de Zinn era que se volvieran parte de la historia de rebeldía contra la injusticia, la guerra y la opresión. Es decir, el historiador rebelde los invitaba a hacer historia. Entre quienes se cuentan como sus discípulos hay
figuras famosas, como la escritora Alice Walker (El color púrpura,
alumna de Zinn en Spelman College), quien hoy, en entrevista con el
noticiario Democracy Now habló de la enorme vitalidad de su
maestro y de su valentía no sólo en las aulas sino en acciones
callejeras con sus estudiantes. Además, dijo, Otros que lo consideran Hijo de trabajadores europeos judíos inmigrantes, Zinn fue criado en colonias proletarias de Brooklyn, y después de casarse vivió en el Lower East Side de Manhattan. Trabajador en el puerto de Nueva York, en los astilleros y como cargador en almacenes, son algunos de los oficios que ejerció mientras estudiaba en las universidades de Nueva York y Columbia (donde recibió su doctorado en historia, con una tesis sobre el político progresista Fiorello LaGuardia). Se sumó a la guerra contra el fascismo y fue bombardero durante la Segunda Guerra Mundial. Pero al visitar los lugares que atacaron desde los cielos, especialmente después de enterarse de las terroríficas consecuencias de la bomba atómica en Japón, Zinn decidió que toda guerra es injustificable, y por el resto de su vida se dedicó a esta causa. Junto con Chomsky, fue uno de los primeros intelectuales en sumarse al movimiento contra la guerra en Vietnam. Zinn cuenta que conoció a Chomsky en 1964 cuando ambos viajaron a Missisipi para protestar contra la detención de activistas de derechos civiles, y que después el movimiento antiguerra los acerco más y desde entonces habían sido amigos. En 1967, el dramaturgo e historiador publicó Vietnam: la lógica del retiro, el primer libro sobre el tema en hacer un llamado a un retiro inmediato e incondicional de tropas. Junto con el famoso sacerdote católico radical Daniel Berrigan, viajaron a Vietnam del Norte en 1968 para recibir a los primeros tres prisioneros de guerra entregados por las fuerzas de liberación. Fue en la casa de Zinn donde Daniel Ellsberg, el funcionario del Departamento de Defensa que se volteó contra la guerra, escondió los que serían llamados los Pentagon Papers antes de ser publicados en los medios de comunicación nacionales, documentos secretos oficiales que demostraban el fracaso de la guerra cuya publicación fue un paso decisivo para marcar el principio del fin de ese conflicto bélico. En sus últimos años gozó en crear otras maneras de hacer contemporáneas las voces disidentes y rebeldes del pasado a través de películas, obras en vivo y por televisión y el universo cibernético. Realizó una serie de Un documental que registra este esfuerzo acaba de salir a la venta, The People Speak. La película fue presentada el año pasado en el festival de Sundance, y después en la ciudad de Nueva York, antes de ser trasmitido a escala nacional en diciembre por la televisora History Channel. En uno de estos encuentros, en Nueva York hace un
par de años, Zinn introdujo el espectáculo así: “Éstas son las voces no
de la historia oficial, sino de los que han resistido, de los
disidentes, gente trabajadora, socialistas, anarquistas, los que se
opusieron al establishment en nombre de la paz y la justicia para
todos. Ellos son voz de los desafiadores, porque esa es la que
necesitamos. Tenemos que alentar a la gente a desafiar este sistema,
tenemos que hacer algo, esto es más bien un llamado a la acción. Murió el historiador y activista norteamericano Howard Zinn Nueva York, 27 de enero. Howard Zinn, el historiador que narró la otra historia de Estados Unidos, desde el punto de vista de los de abajo, a lo largo de su carrera, falleció este miércoles a los 87 años de edad. Autor de varios libros, entre ellos el texto de historia más vendido, La otra historia de Estados Unidos (A People’s History of the United States), ponente, articulista, dramaturgo (Marx en Soho y una obra sobre Emma Goldman) y colaborador de La Jornada, era profesor emérito de historia en la Universidad de Boston. Una de las voces independientes de izquierda, fue
uno de los intelectuales más admirados por veteranos de las luchas
sociales de la posguerra como por jóvenes, por su vida de praxis: era
pensamiento y acción. Veterano de la Segunda Guerra Mundial, donde
participó en los bombardeos aéreos contra Alemania, Zinn regresó después
del conflicto para ver la destrucción que se cometió desde 30 mil pies
de altura. Al ver Dresden y otras ciudades, decidió que para siempre,
sin excepción, tenía que oponerse a la guerra. Colocó sus medallas y
documentos que recibió por su servicio militar en un sobre, lo cerró y
lo rotuló Nació en Nueva York en 1922, hijo de inmigrantes judíos que vivieron en una colonia de clase trabajadora en Brooklyn. Se educó en la Universidad de Nueva York y en la Universidad de Columbia, donde recibió su doctorado en historia. En 1956 se le ofreció una plaza en Spelman College, una universidad para mujeres afroestadounidenses, en lo que era entonces la ciudad racialmente segregada de Atlanta. Ahí participó en los inicios del movimiento de
derechos civiles, alentado a sus estudiantes a participar en él. Una de
ellas era Alice Walker, autora de El color púrpura, quien se hizo
amiga de toda la vida de Zinn. Despedido de Spelman por Se jubiló en 1988 y pasó su último día apoyando una huelga de enfermeras, pero nunca dejó de trabajar, y gozar, en la desobediencia al poder, a la imposición, a la guerra y al imperialismo. En numerosas entrevistas con La Jornada, donde también contribuyó con decenas de artículos a lo largo de los últimos años, este ser digno, humano y modesto nunca perdió el optimismo sobre la capacidad del ser humano para rescatar a la humanidad con la rebelión ante la opresión de todo tipo. Preguntado porqué en Estados Unidos había tan pocas señales de un movimiento masivo progresista en la era de George W. Bush, respondió que había más vitalidad y expresión progresista que en los años 60, pero estaba fragmentada y más aislada de sí misma, aunque presente en casi todas las esquinas. Recordó que los intelectuales izquierdistas
lamentaban lo mismo en los 50 del macartismo, pero que en esos mismo
momentos jóvenes en varios pueblos del sur del país realizaban los
primeros actos de desobediencia civil contra la segregación racial, la
que estallaría poco después en el gran movimiento de derechos civiles.
En lo que tal vez fue su última aportación a un
medio, Zinn escribió unos párrafos para The Nation sobre el
primer año de Barack Obama. Entre sus admiradores estadounidenses están Bruce Springsteen (el historiador influyó, se dice, en algunas de sus canciones) y fue amigo de Matt Damon, quien incluyó una famosa referencia a su texto de historia en el guión de la película Good Will Hunting, donde su personaje le recomienda el libro a su sicólogo (Robin Williams). Pero desde los jóvenes de las batallas por la justicia global en Seattle hasta los veteranos activistas, Zinn siempre fue referencia. Recientemente había realizado un teatro de lecturas en voz alta con diversos actores y músicos reconocidos (Tim Robbins, Damon, Springsteen), y otros de discursos, canciones, versos, cartas y más sobre figuras históricas, algunas famosas otras no, que reflejan la historia desde debajo de este país. Un documental sobre lo anterior fue grabado y trasmitido por el History Channel el mes pasado, y el video estará pronto a la venta. Los textos forman parte de Voices of a People’s History of the United States, un volumen de los materiales primarios que utilizó para su famoso texto de historia. Zinn murió de un infarto mientras estaba de viaje en California. Su esposa falleció en 2008, con la cual tuvo dos hijos. El historiador seguirá vivo a través de los desobedientes que siempre celebró. Libros: (*) Periodista Fuente: La Jornada.
|
|
|