|
Entrevista a Maurizio
Lazzarato
Por una
Filosofía de la Diferencia
Revista
Multitudes
Multitudes
: en tus últimos dos libros, se trata bastante de Tarde.
¿Por qué volver a este autor de hace un siglo, y cuyas
posiciones políticas no eran particularmente progresistas?
Maurizio Lazzarato : Para mi se trata de trabajar sobre
una serie de teorías y de autores de finales del siglo
XIX e inicios del XX : Tarde, pero también Bergson,
Nietzsche, el pragmatismo americano, Péguy. En realidad
entre la comuna de París y la primera guerra mundial hay
una renovación del pensamiento que corresponde al cierre
del ciclo de las luchas del siglo XIX, del que la teoría
marxiana es el momento teórico más significativo. El
nacimiento de la filosofía de la diferencia, y la de,
con Tarde, una teoría social de la multiplicidad.
Es solo alrededor de los movimientos del 68, que
anuncian el fin de la guerra fría, que la filosofía de
la diferencia contemporánea volverá a estos autores y a
esta época, que fueron sepultados por la lógica de la
guerra. Al interior de este periodo histórico, ¿por qué
Tarde ? Porque el problematiza el proceso de
constitución de las cantidades sociales (los valores), a
partir no de la lógica de la acumulación del capital,
sino de la potencia de invención, según la dinámica del
acontecimiento. Tenemos
allí una novedad extraordinaria respecto al marxismo y a
la economía política : la producción del valor económico
no es el foco, de donde se engendran por emanación todos
lo otros valores. El punto de vista metodológico
de Tarde (deshacer las oposiciones dialécticas, para
hacer emerger la potencia de invención y de repetición
de la multiplicidad) está muy próximo al de Foucault
Para reconquistar el punto de vista de la acción de las
multiplicidades, para deshacer y explicar lo global y la
totalidad, es necesario elaborar una teoría de la
singularidad, para mirar las relaciones sociales desde
el punto de vista infinitesimal, para captar la acción
en los detalles : una micro-sociología (Tarde) o una
teoría de los micro-poderes (Foucault).
Multitudes : Parece que, en el cuadro de las “sociedades
de control” que reposan sobre el tipo de mecanismos que
tu describes, ya no se puede hablar del valor y del
trabajo en los mismos términos en que lo hacia Marx.
Maurizio Lazzarato : es evidente, hoy en día, que hablar
de “la producción” a partir únicamente del trabajo tal
como lo entiende Marx (tanto en El Capital como en los
Grundise, con el General Intellect) es simplemente
imposible, puesto que la producción es un agenciamiento
de dispositivos disciplinarios, bio-políticos,
jurídico-políticos y de constitución/control de los
públicos. La producción
es una producción social, como decimos desde al menos
hace 40 años, sin tener la capacidad, muchas
veces, de articular más precisamente esta
afirmación(aquí también habría que pasar por los finales
del siglo XIX y por el gran debate que tuvo lugar en el
momento del nacimiento de la sociología y de la
definición de lo social). En la lectura de los cursos de
Foucault, una de las primeras conclusiones que podemos
sacar es la siguiente : en la modernidad, la
“productividad” ha sido siempre social. Entonces la
producción “social” no es una novedad introducida por el
post-fordismo. Sin el
gobierno de la casa, de los niños, de los locos, sin el
gobierno de la salud, de la formación, de las ciudades,
del territorio, sin políticas de las lenguas, sin
gobierno de los públicos, sin el gobierno de los pobres,
no hay trabajo, no hay producción, no hay acumulación.
La imagen de una realidad simplemente y propiamente
económica de la acumulación del capital, dotada de una
necesidad y de una lógica propia, que, por su expansión
“subsume” todo lo que cae en sus manos, es muy limitada
y se revelo y se muestra todavía muy peligrosa
políticamente. A esta imagen del Capital sacada de la
lógica hegeliana del espíritu absoluto, yo prefiero
pensar, con Foucault, “encabalgamiento de relaciones de
poder, que vuelve posible la dominación de una clase
sobre otra, de un grupo sobre otro”.
A mi modo de ver, no es necesario aproximarse al trabajo
partiendo de la relación capital-trabajo, considerándolo
como si fuese el origen y la fuente del mundo y de las
relaciones de poder, sino a partir del conjunto de los
dispositivos de poder y de las formas de resistencia en
las cuales los individuos, las singularidades circulan y
se constituyen. El trabajo es solamente uno de esos
dispositivos, que hoy en día muchas veces no ocupa la
mayor parte de nuestro tiempo de vida. Más que volver
sobre una descripción económica y sociológica del
“trabajo”, más que analizar el proceso de acumulación
del capital esperando captar su doble (la clase obrera),
sería más interesante analizar las posibilidades
estratégicas que las luchas en el dominio “económico” y
“político” ofrecen a los desarrollos de las lógicas
minoritarias y a las “insurrecciones de las
contra-conductas”.
Extraer de la multiplicidad de las relaciones de poder
la relación “obreros/capital”, extraer de la
multiplicidad de formas de resistencia y de los procesos
de subjetivación “la clase”, son operaciones políticas y
teóricas de totalización de las que nosotros pagamos
oscuramente el precio todavía ahora. El marxismo ha
construido otro modelo mayoritario (el obrero, la clase)
del cual sus efectos devastadores están aún activos en
lo que queda de sus formas de organización. Con esta
lógica, me parece que se confunde siempre la potencia de
invención, que es de todos y cada uno, que es social,
múltiple y heterogénea, si ustedes quieren, y el
asalariado, que es un dispositivo del poder destinado a
capturar esta creación social.
 
Multitudes :
¿Podemos pensar en una política a partir de la filosofía
de la diferencia ?
Maurizio Lazzarato : La filosofía de la diferencia es
una filosofía política. Ella introduce un cambio
fundamental en la manera de pensar la oposición y la
composición, puesto que las piensa a partir de la
diferencia y de la repetición. Yo quisiera concentrarme
aquí sobre el problema de la diferencia. Las dinámicas
de las singularidades no remiten solamente a la
destrucción mutua (oposición), ni únicamente a la
producción mutua (co-producción), sino también a la
producción de diferencias, a la creación de variaciones.
Hay que subrayar que no se trata de negar la oposición,
el conflicto, lejos de eso, sino de marcar aquello que
en el conflicto es del orden de la variación y aquello
que es del orden de la oposición.
Yo he intentado mostrarlo a través del análisis de las
luchas contemporáneas que actúan precisamente sobre dos
planos heterogéneos (el plano de un solo mundo posible
del poder -oposición o poder- y el plano de los mil
mundos posibles de las practicas minoritarias -creación
de practicas de empowerment y de experimentación). Sin
la variación, al contrario, la composición y la
coordinación de las singularidades se encierran el un
asfixiante comunitarismo, en un colectivismo que
simplemente reproduce un modelo mayoritario (socialista
o capitalista, poco importa)
La primera afirmación política de la filosofía de la
diferencia es la siguiente : el compuesto no puede nunca
totalizar los elementos que entran en su constitución.
Entonces la filosofía de la diferencia se caracteriza
por ser una crítica de la política como totalidad, como
todo, como universal, como reconciliación. Señalo de
pasada que el límite principal del marxismo tiene que
ver con el hecho de que no ha sido una teoría y una
practica críticas de la totalidad, de la universalidad,
del sujeto, sino más bien la búsqueda de la buena
totalidad, de la buena universalidad y del buen sujeto
El segundo punto sobre el cual la política de la
diferencia nos cuestiona, concierne al proceso de
construcción y destrucción de los grandes compuestos.
Nos dice Tarde, si todos los atributos de una
singularidad le vinieran de lo social, de su inclusión
en lo común, entonces nosotros podemos estar seguros que
las sociedades permanecerían eternamente inmutables. “A
pesar de lo extenso de nuestra deuda hacía el medio
social, es claro que no le debemos todo. Tenemos
instintos no sociales, entre los cuales encontramos los
anti-sociales. Ciertamente, si la sociedad nos hubiese
hecho enteramente, ella nos habría hecho solamente
sociables”.Si lo común nos hubiese hecho completamente,
nos habría hecho comunistas. Tarde designa aquí el
elemento irreductiblemente bárbaro del que nos ha
hablado Laurent Bove en un seminario de la revista, a
propósito de la teoría de las singularidades en Spinoza.
Esos instintos bárbaros no son borrados por la
coordinación universal, no son ahogados por la puesta en
común. Esas diferencias bárbaras son afinadas e
intensificadas por la “puesta en común”
Multitudes : ¿Qué es necesario comprender por la
“política como experimentación ?
Maurizio Lazzarato : Muy rápidamente. La lógica que ha
dominado a la modernidad es la del trabajo. La actividad
es comprendida como trabajo, es decir como
transformación del hombre, de la materia y del mundo. La
actividad es un hacer. La imagen del hombre, que han
construido diferentes tradiciones teóricas, partiendo de
esta concepción de la actividad, es la del homo-faber.
Al contrario,
inspirándose en una concepción de la acción como
acontecimiento, nosotros podemos ya no considerar al
hombre como “productor de sí y del mundo”, sino, según
las palabras de Nietzsche, como el “gran experimentador
de sí-mismo” y del mundo. Ya no somos los “productores”,
sino los “poseedores de problemas y problemas nosotros
mismos -debemos devenir necesariamente siempre problemas
nosotros mismos, al mismo tiempo que devenimos más
dignos de plantearlos, quizá también más dignos de
vivir”. Devenir nosotros mismos problema
significa abrir el espacio de la acción como
experimentación, esto significa así poder re-desplegar
dos grandes tradiciones de acción de la modernidad -el
arte y la ciencia- para concebir una nueva manera de
actuar en lo social y lo político. Ya no apuntar hacía
la representación, sino practicar la experimentación. No
imaginar utopías, planes por venir, sino construir un
presente inventando y practicando un constructivismo
radical.
(*) Maurizio Lazzarato
es Sociólogo y Filósofo.
http://pensamientonomada.blogspot.com/
|