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Dignidad es Justicia:
Honor y gloria a los
héroes de Corpus Christi
FPMR
Rendimos
homenaje a nuestros hermanos Angélica, Esther, Manuel, Ricardo,
Ignacio, José, Waldemar, Juan, Hernán, Patricio, Elizabeth y Julio:
Héroes de Corpus Christi. Por la Liberación de nuestro pueblo...
Dignidad es Justicia
Recordando a los 12 patriotas asesinados en la Matanza de Corpus
Christi Recordar y homenajear a los nuestros cada 15 y 16 de junio,
sigue siendo todo un desafío para el rodriguismo. Cada año en esta
fecha, el deber, la memoria y los sentimientos se ven tensados una vez
más ante tan conmovedor episodio.
La Matanza de Corpus Christi -denominación con la cual fue sellada
en nuestra mente esta alevosa acción de Terrorismo de Estado-, se
conmemora en distintos lugares del país; a través de foros, actos y
marchas se destaca a los 12 patriotas asesinados y se deja sentir con
fuerza el arraigo de los principios y valores que ellos representan en
el mundo popular, así como también el desprecio que existe en el
pueblo hacia los criminales que aún circulan libremente por calles,
instituciones y medios de comunicación de este país.
Pasados los años queda claro que los planes que se trazó la
dictadura mediante sus organismos de seguridad para acabar con las
organizaciones revolucionarias en Chile, fueron un fracaso. Con la
"Operación Albanía" en particular, ni se extinguieron las ideas ni la
organización por la que estos 12 patriotas generosamente dieron sus
vidas. Al contrario, la fecha en manos del pueblo desde las acciones
de protesta inicial se han ido transformando con cada aniversario, en
múltiples jornadas de homenaje y de movilización por la dignidad y
contra la impunidad.
Como se reconoce incluso a nivel internacional, en Chile aún no
existe justicia; porque más allá de los avances jurídicos en este u
otros casos de asesinato político, la impunidad sigue vigente. A la
larga lista de crímenes y apremios ilegítimos impunes cometidos
durante el régimen militar, se debe agregar también la gran cantidad
de casos correspondientes al período de los gobiernos civiles. En este
sentido el continuismo en materia social y económica que ha destacado
a la coalición gobernante, ha tenido como consecuencia lógica la
continuidad en los métodos coercitivos como la cárcel política,
distintas formas de exilio y la obligación que tienen muchos chilenos
de vivir aún en la clandestinidad.
Al momento de ocurrida la alevosa acción, Raúl Pellegrín, uno de
los fundadores de nuestra organización, se refería de la siguiente
forma al hecho:
"un grupo de jóvenes fueron asesinados por la CNI a sangre fría,
algunos de ellos cayeron enfrentando valientemente a los terroristas
de la dictadura, sellando con su actitud el ejemplo de una juventud
valiente que ama la libertad y se alza en un gesto de rebeldía
inmortal, rompiendo con la corrupción del pasado, la decepción y el
entreguismo de muchos en el presente",
para luego agregar:
"…A los rodriguistas, a los patriotas, la historia no los juzgará
por no luchar y las futuras generaciones recordarán esta decisión
histórica en esta hora infinita de vergüenza nacional".
Hoy como nunca el ejemplo de quienes han ofrendado sus vidas por la
causa de la justicia y la libertad adquiere su real dimensión, sobre
todo cuando la institucionalidad pinochetista y el entreguismo siguen
imponiéndose en el actual escenario político.
Los "Héroes de Corpus Christi" constituyen una lección moral a la
politiquería y a la corrupción de los que transan sus principios por
las leyes del mercado y hablan de estado de derecho mientras protegen
a los criminales. Sus ideas y su lucha esta más vigente que nunca, por
ello se les recuerda con cariño.
Que la impunidad no perdure es una responsabilidad de todos. Que la
muerte de tantos chilenos no sea en vano, también…
Sobre la Operación
Eran los tiempos en que, mientras se producía un repliegue de las
masas populares ante la ambigüedad de la izquierda tradicional, el
Frente maduraba la decisión de emprender un camino propio que
condujera a un cambio radical en el país. En los días 15 y 16 de junio
de 1987, la dictadura pretendió golpear decisivamente a esta
organización que se había transformado en su principal enemigo,
ejecutando cobardemente a: Esther Cabrera, Elizabeth Escobar, Angélica
Quiroz, Recaredo Valenzuela, Patricio Acosta, Julio Guerra, Juan
Waldemar, Wilson Henríquez, Manuel Valencia, Ricardo Silva, Ricardo
Rivera y José Valenzuela.
El organismo a cargo de lo que oficialmente se denominó "Operación
Albania", fue la Central Nacional de Informaciones (CNI), sucesora de
otro de los engendros represivos de la dictadura pinochetista: la
DINA. Ambas responsables de crímenes, torturas y desaparecimiento de
miles de chilenos.
La CNI no era solamente una policía política, sino un poderoso
ejército apoyado por la institucionalidad pinochetista y la inmensa
cantidad de medios e infraestructuras que esta puso a su disposición
(incluido el apoyo de otras ramas de la seguridad de este Estado).
Entre quienes ostentaron jefatura desde 1977 en adelante se
encuentran:
Odlanier Mena, con 12 ejecuciones, 1566 casos de torturas y 355
hechos de amedrentamientos a su haber;
Humberto Gordon, 78 personas asesinadas en supuestos
enfrentamientos, 85 ejecuciones en barrios populares durante las
jornadas de protestas y miles de casos de torturas; y por último,
Hugo Salas Wenzel, mando bajo el cual se ejecutó la "Operación
Albania", desaparecieron cinco jóvenes patriotas y según el caso en
cuestión, fueron torturados y posteriormente ejecutados en la zona de
los Queñes, los Cdtes rodriguistas, Raúl Pellegrín y Cecilia Magni.
La "Operación Albania" se desató a partir del 14 de Junio de 1987.
Ese día el otrora mayor de ejército Julio Corvalán Castilla, jefe de
la División Antisubversiva de la CNI y responsable directo de la
masacre, manifestó a sus subordinados que por ordenes superiores se
había decidido dar un golpe al FPMR, para terminar arengándolos con la
frase: "El Cóndor quiere carne…".
Así se dio comienzo a una de las más aberrantes masacre de los
últimos años:
A las 12:10 horas del 15 de junio 1987, un equipo dirigido por el
sargento de ejército Gustavo Ruiz asesina en la calle Alhué, comuna de
Las Condes, al destacado luchador y profesor Ignacio Valenzuela
Pohorecky. Más tarde, 18:30 horas, ante la mirada atónita de vecinos
del lugar es abatido Patricio Acosta en la comuna de San Miguel.
Después, en la madrugada del 16 de junio, es asaltada por la CNI la
casa de Varas Mena 417, lugar donde funcionaba una escuela rodriguista.
La vivienda fue rodeada desde temprano. Una vez lanzada la orden de
entrada por los agentes, la acción fue repelida audazmente desde el
interior. Resistiendo con valentía en defensa de sus compañeros y
compañeras fueron acribillados Wilson Henríquez Gallegos y Juan
Waldemar Enríquez Araya, gracias a los cuales algunos de los ocupantes
lograron escapar. La madre de este último se manifestó ante lo
acaecido diciendo:
" Lo que hicieron mi hijo y Wilson Henríquez fue tener la valentía
de defender la vida de las personas –entre las que había un niño de
tres años- que estaban desarmadas y rodeadas por una centena de
efectivos armados, y permitirles evacuar el lugar".
Un comunicado del Frente en esa época respecto a los hechos de
Varas Menas decía:
"Juan y Wilson a pesar de la superioridad numérica y del despliegue
de medios de sus atacantes, resistieron heroicamente hasta dar sus
vidas".
Ese mismo 16 de Junio por la noche a eso de las 22:00 horas, los
equipos de seguridad se dejaron sentir nuevamente Villa Olímpica,
comuna de Ñuñoa. Luego de entrar una docena de agentes disparando al
dormitorio de Julio Guerra, este cae herido al suelo para luego ser
rematado por el capitán ® Arturo Silva Ros.
Pero ni la cacería ni la bestialidad aún terminaban. Durante el día
15, agentes de la CNI e Investigaciones habían secuestrado y torturado
hasta dar muerte a Elizabeth Escobar, Ester Cabrera, Angélica Quiroz,
Manuel Valencia, Ricardo Silva, Ricardo Rivera y José Valenzuela Levy
en el Cuartel de inteligencia de calle Borgoño; para luego hacerlos
aparecer el 16 junio como "muertos en enfrentamientos" en el inmueble
de Pedro Donoso 582, comuna de Conchali.
¡¡ Honor y Gloria a nuestros héroes !!
¡¡ Hasta vencer o morir !!
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