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Chile - Solidaridad con los Presos Políticos - Enero 2005 |
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Un
llamado al debate, la unidad y la acción: Frente
al informe de la CNPPT y los intentos de Punto Final... "Y
si todos fuéramos capaces de unirnos... ¡Qué grande sería el futuro, y
qué cercano!"
Ernesto
Ché Guevara
Pero,
¿Quiénes se encargarán de hacer ésta reconstrucción verdadera?... ¿Quiénes
podrán recuperar del olvido, depurando de la cobardía y la mentira un
trozo de nuestra historia para dignificarla y reencontrar así la
identidad?... Ahora,
ha quedado más claro para muchos, que el gobierno no está interesado en
avanzar en esta obra de dignificación histórica. Al contrario, el propósito
de cada gobierno de la concertación ha sido, es y seguirá siendo cerrar
definitivamente este capítulo echando un manto de bruma irreverente sobre
nuestro pasado, ofreciéndonos trozos parciales, verdades a medias
astutamente puestas en escena para desmovilizar a muchos, entregándonos
migajas. Nos ofrece alienarnos de lo que es nuestra realidad como pueblo,
para así continuar por sobre todas las cosas aplicando el mismo modelo de
sociedad que fuese levantado hace 31 años sobre la sangre y el dolor: nos
necesita inermes, como garantes de su paz. ¿Continuaremos
todavía esperando del gobierno que nos dé la Verdad y la Justicia
necesarias, fundamentales e indisolubles reparaciones posibles? Podría
parecer no obstante para algunos que en algo se ha avanzado: que merced al
informe estamos algunos pasos más cerca de la Verdad y de la Justicia; que
unos cuantos de los culpables están siendo procesados, se encuentran ya en
la cárcel o se han arrepentido... Pero la enorme mayoría de quienes
aguardaban con algún dejo de esperanza la entrega del informe de la CNPPT
han quedado golpeados y humillados por la forma y el fondo de lo que se está
ofreciendo. Por
una parte, los testimonios incluídos en el informe son sólo una fracción
de las montañas de información que al respecto ya poseían todos los
diversos organismos nacionales e internacionales que se han ocupado de los
derechos humanos en las últimas tres décadas. Según consta en estas
organizaciones, todas ellas de reconocido prestigio y probidad, son mucho más
de 100 000 las personas que fueran torturadas en los diecisiete años de
dictadura. La mayor parte de los casos permanecen entonces aún archivados
sin haber sido "testimoniados ni reconocidos" frente a la comisión,
bien porque sus protagonistas directos optaron conscientemente por no acudir
a prestar declaración bajo las condicionantes político/éticas antes señaladas
u otros muchos porque sencillamente nunca fueron informados de que podrían
ser incorporados en algún informe. Otros miles de personas fueron dejadas
fuera del mismo por decisión expresa de la comisión, arbitrariamente y en
un juicio de valor inaceptable sobre la tortura. Por
otro lado, el presidente hizo pública la entrega del esperado informe a
nombre de todos los chilenos, no habiendo tenido siquiera en ese momento, la
honestidad de convocar a su lado a quienes en estos largos años han luchado
incansablemente por el reconocimiento histórico y la justicia frente a lo
que sucedió. El presidente olvidó que él NO es representante de los
protagonistas de este capítulo de nuestra historia, NI puede tomar el
nombre del pueblo que lo escribiera con su sangre y su dolor. Un
gobierno honestamente implicado en la búsqueda de Verdad y Justicia hubiera
decretado sin tanta pose y demora, en base a los cuantiosos antecedentes
recopilados en más de tres décadas y con la demanda popular que así se lo
exigía, el reconocimiento y la reparación que el Estado chileno adeuda a
todo su pueblo, no sólo a los torturados: -
Investigando en cada rincón del país, buscando la verdad de lo sucedido e
incorporando todos los casos que hubiesen permanecido ignorados; -
Exiguiendo a las FFAA, sin tantos miramientos ni contemplaciones, la confesión
ineludible de sus crímenes y la entrega de todos los antecedentes sobre la
política institucional de desapariciones: el pueblo debe saber qué pasó y
donde están todos sus Desaparecidos. Procediendo asimismo a ordenar un
juicio por crímenes contra la humanidad a los responsables directos y a sus
ideólogos, como lección y garantía de un "Nunca Más".
Refundando de raíz una institución nacional que hasta hoy sólo ha sido
instrumento para atacar a su pueblo y defender los intereses foráneos y los
de la clase dominante nacional; -
Otorgando sin remilgos insultantes, una reparación digna e integral, sin
excepciones basadas en juicios de valor ilegítimos, a todas y cada una de
las personas que hubiesen sido torturadas en los años de dictadura;
reconociendo su lucha consecuente contra la dictadura, para superar los
estigmas con los que hasta hoy han sido señaladas, de modo que esta actitud
digna y heroica quedase cimentada para siempre en todos los espacios de la
sociedad chilena; -
Sancionando ejemplarmente y desterrando la tortura de la ideología y la práctica
de las fuerzas de seguridad actuales... no precisamente con traslados o
promociones; -
Liberando incondicionalmente a todos los Prisioneros Políticos, chilenos y
mapuche y no utilizándolos como rehenes para las negociaciones efectuadas
en la sombra, con los verdaderos e impunes responsables del drama chileno; -
Promulgando una nueva Constitución apoyándose en el pueblo y
reestructurando las instituciones del estado; depurándolas asimismo de los
múltiples elementos que desde la dictadura han permanecido enquistados en
ellas; -
En cada uno de sus pasos habría incluído a las organizaciones populares,
como gesto inequívoco de reconocimiento a su papel fundamental en la lucha
por la Verdad y la Justicia, en fin no habría dejado espacio para la
permanencia de ningún elemento objetivo o subjetivo del pasado oprobioso en
el espacio social... Nada
más lejos de la realidad actual. Más
claro queda hoy día entonces, que lo que en realidad se pretende con los
miles de testimonios recopilados en el informe, es sólo utilizarlos
"como un aval" para el proyecto político/ético de Punto Final,
engañando así a quienes concurrieran voluntariamente a declarar sus
dolorosas vivencias frente a la comisión y engañando también a los
miembros de ella que participaron honestamente en este intento de búsqueda
de la verdad. También está hoy más claro que este propósito ha sido
ideado, una vez más, por las eminencias de la concertación en acuerdo con
las FFAA y la derecha culpables y bendecido desde el trono imperial por los
verdaderos ideólogos del proyecto neodemocrático nacional en curso: los
mismos que hace 31 años propusieran el derrocamiento a sangre y fuego de la
"vía chilena al socialismo" y que posteriormente impulsaran el
reemplazo de la dictadura para hacer creer a nuestro pueblo que "la
alegría ya viene"... sólo para continuar aplicando el mismo modelo
impuesto, incorporándole de manera solapada diferentes elementos que
conforman la Neodoctrina de Seguridad Nacional. La
concertación está ideada de este modo para gobernar mil años en Chile y
todas las acciones por ella realizadas están tendientes a lograr ese
objetivo. El amo imperial necesita para el continente latinoamericano contar
con el ejemplo de una concertación "exitosa en desconflagrar" con
su accionar, los enormes problemas sociales en nuestro país; dócil a sus
propuestas hacia la región para continuar erigiéndola así como modelo
ante los pueblos que en América Latina comienzan a levantarse
paulatinamente, después de años de reflujo y opresión. Les
resulta vital para las pretensiones de imponer su "fin de la
historia" en Chile y los demás países de la región, mantenerse en
las sombras como los verdaderos ideólogos; se trata de que nuestro pueblo
se conforme y olvide, que se aliene de su historia, de su realidad. Nada
ha sido entonces casual. Por eso los signos de "arrepentimiento"
de algunos personeros militares, que en su momento fueran partícipes
directos de la represión, han sido realizados mostrando los dientes como
por si acaso... Vergonzosa e indigna también ha sido la actitud de la
derecha, quienes adoptando la "solemnidad" de clase dominante, han
declarado ignorar absolutamente lo que sucedía en el Chile que estaban
repartiéndose y ordenando masacrar. Para quien les ha visto y oído...
fueron y son sólo unos cobardes. Pero
quienes siguen mostrándonos los dientes o negando responsabilidades y
asimismo quienes intentan utilizar, confundir o engañar al pueblo, no lo
podrán hacer eternamente. La cobardía no es un buen escudo ante la
dignidad de los que continuarán buscando la Verdad y la Justicia, es decir
un Chile diferente. Lo
que no será entregado ni reconocido voluntariamente por los que detentan el
poder debe ser recuperado por el pueblo chileno. En
la hora presente se requiere de un enorme esfuerzo de unidad popular, que
abrace en un sólo núcleo de pensamiento y acción a todos los que no estén
dispuestos a conformarse con la oferta de Punto Final. Para
nuestro pueblo, el reclamo por una reparación integral no se limita sólo a
la verdad y la justicia respecto a los crímenes perpetrados, sino que se
proyecta y enlaza con la continuidad del proyecto de transformación social
interrumpido y pendiente desde el 11 de Septiembre de 1973: NO hay fin de la
historia NI habrá Punto Final. Nuestros
son los muertos y los desaparecidos, nuestras las cicatrices; nuestras las
calles, escuelas, plazas, campos y montañas que resistieron y rebelaron
contra el odio y la opresión. Nuestra debe ser la responsabilidad de
rescatar la Verdad y la Justicia, fundamentos de los valores de humanidad
del Chile que necesitamos levantar. Los
mismos que llenaron hace unas semanas las calles para protestar contra la
visita del emperador planetario, pueden y deben asumir un sitio protagónico
en esta batalla por la dignidad: -
Cada espacio de nuestro país debe ser recorrido buscando recuperar la
memoria de los dolores que en ellos se hayan cometido: casa por casa,
persona por persona, con amor revolucionario debe reconstruírse la Verdad.
Los testimonios ya entregados y los existentes en los archivos de los
organismos de derechos humanos deben ser puestos a disposición de todos: no
sólo para la "catarsis" de quienes hubieran vivenciado esas
experiencias, sino sobretodo para que nuestro pueblo las asuma como propias
y ese reconocimiento pueda devenir camino de lucha y de transformación
social; -
Cada lugar que guarde el recuerdo de la ignominia cometida debe ser
rebautizado: las escuelas, las plazas, las calles deben llamarse desde ahora
con los nombres de aquellas y aquellos que dieron su vida por un futuro
mejor; los que hubieran sobrevivido deben narrar su testimonio en medio de
nuestro pueblo, como apóstoles de la Verdad, para rellenar con su mensaje
el vacío de memoria histórica que se pretende consolidar; un nuevo
calendario de efemérides nacionales debe implementarse a contrapelo del
existente dentro del sistema actual; -
Deben rescatarse ineludiblemente los sitios en donde nuestras compañeras y
compañeros fueran martirizados, para que entre sus muros liberados,
nuestros hijos puedan conocer los sueños por un mundo mejor que inspiraban
a quienes allí defendieron la dignidad humana frente a la cobardía: deben
ser Casas de la Memoria y Escuelas para Hombres Nuevos; -
Debe revitalizarse la lucha por la libertad incondicional de todos los
Prisioneros Políticos, que son todavía mantenidos encarcelados en calidad
de rehenes, y a quienes el gobierno utiliza como carta, para "negociar
su libertad" con aquellos que deberían en cambio estar en prisión; a
través de ellos se intenta además amedrentar a nuestro pueblo que seguirá
luchando contra un sistema injusto y por un Chile diferente, como lo
hicieran ellos; -
"Colonia Dignidad" no puede seguir siendo un refugio protegido ni
impune para los criminales; -
Debe revitalizarse cada juicio iniciado o pendiente a los que cometieron crímenes
contra el pueblo... Cada
acción que se desarrolle en estas direcciones u otras similares brindará a
sus promotores la experiencia y la responsabilidad, hermosas y dignas de
tomar en sus propias manos el rescate de la Verdad mancillada durante 31 años;
nuestro pueblo recuperará con ellas la confianza necesaria para plantearse
verdaderamente que otro Chile es posible y necesario. Un proyecto unitario,
profundamente enraizado en la historia y en el pueblo podrá reconstruírse
a partir de estos pasos: el camino hacia la Justicia recomenzará así. Ningún
crimen quedará impune, Otro
Chile es Posible y Necesario. |
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solidaridadchile@yahoo.com |
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