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Chile - Solidaridad con los Presos Políticos - Febrero 2005 |
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Dentro de los diversos ámbitos
que han venido desplegando los familiares de las victimas de las violaciones
de los derechos humanos en Chile, este no es no es otro que la verdad y la
justicia, o sea verdad histórica, verdad social y verdad jurídica, que
culmine definitivamente con las condenas de todos los agentes de la represión
que participaron en las torturas, desapariciones y ejecuciones de chilenos y
extranjeros. En este plano la justicia chilena y muchos de sus funcionarios
judiciales, en la época de la dictadura poco o nada hicieron en está
situación. Y muchas de la razones por la cuales los jueces no actuaron se
debió en gran parte a su compromiso con la dictadura, o a los
amedrentameinto que realizarón los aparatos represivos del régimen
militar, lo que recientemente ha sido ratificado por el juez Juan Guzmán,
en entrevista concedida para un diario nicaraguense. Pero la conducta
asumida por la justicia, no solo tiene connotaciones políticas de apoyo a
la dictadura y que también se traduce en no realizar absolutamnte nada en
la defensa de los ciudadanos chilenos, que estaban siendo vejados por la
persecuciones desatadas por el régimen militar, por el solo hecho de pensar
de una manera distinta o de jugar un rol importante en la lucha contra la
dictadura militar. Todo el proceder de los tribunales de justicia y en
particular de la Corte Suprema, siempre tuvo y ha tenido una posición de
clase claramente marcada, que se ha puesto al servicio de la oligarquía
chilena y en donde muchos de sus personeros, en el gobierno de Salvador
Allende jugarón un papel de sedición y complotación, que estuvo al
servicio de las políticas desestabilizadoras de la extrema derecha chilena
y el del sector golpista de la Democracia Cristiana. En ese entonces
productos de las presiones políticas ejercidas por la extrema derecha y el
papel de oposición negativa que jugaba la Democracia Cristina, se realizarón
enorme esfuerzos por desacreditar la legalidad vigente en la época, y qué
ya no servía a sus interesés, y que a pesar de las enormes dificultades
que imponía la lucha de clases, se estaban gestando condiciones cada vez
mejores, para que el proceso de cambios conocido como la vía chilena al
socialismo, se realizara en los marcos de la legalidad burguesa, en la
medida que la izquierda lograba adquirir una mayor representativida popular
en el parlamento chileno, como así quedo demostrado em marzo de 1973. Pero
lo que llama la atención de la entrevista concedida por Guzmán para el
Nuevo Diario es el hecho de que hoy muchos jueces, sin el peso del pasado
están jugando un papel más activo y de mayor honestidad en los esfuerzos
que se despliegan para poder alcanzar grados mayores de verdad y justicia.
Pero también el magistrado, deja entrever las diversas dificultades a que
se ven enfrentados los funcionarios judiciales en las investigaciones que
realizan. Dificultades que se ven ensombrecidas por presiones de diverso
tipos de los estamentos superiores, con el objeto de que estos no arriben a
buen término en los diversos procesos en marcha, en contra de los ex
represores. El propio juez Juan Guzmán, describe al respecto, que en las
investigaciones que ha tenido que realizar en los procesos contra el ex
dictador Augusto Pinochet, sus superiores inmediatos lo han castigado con
diversos tipos de medida; ya sea por conceder entrevistas, por acusarlo de
violar el sumario o por expresar su solidaridad a los jueces colegas. Lo que
refleja en el fondo, que el proceder de la Corte Suprema siempre de una u
otra manera, ha estado marcado por los intentos de establecer la impunidad,
ante las violaciones de los derechos humanos, ometidas bajo el régimen
militar. El propio Guzmán dice al respecto que..."desde que estoy en
estos casos tengo una calificación no muy buena, regular, porquer crea (la
investigación) anticuerpos y el pretexto son mis audacias, mis
intervenciones con la prensa, por transparencia, para explicarle a la gente
que tiene derecho a saber qué pasa con sus deudos". O sea, que en la
actual democracia chilena, uno de los poderes de Estado, en este caso el
Judicial y su jerarquí máxima, más que hacer esfuerzo porque en el país
se esclarezca la verdad y se administre justicia, es ir en contra de las
investigaciones que realizan los jueces en los diversos procesos que se
encuentran en los tribunales de justicia, torpedeando de diversas maneras el
quehacer de los magistrados. Pero no solo eso, los jueces que tiene la
responsabilidad de dilucidar a través de las investigaciones las diversas
acusaciones en contra de los militares violadores de los derechos humanos,
este último tiempo han estado sometido a los más diversos tipos de
presiones. El juez Guzmán expresa en torno de ésta situación que "ha
habido presiones por juicios a otros oficiales antes del general Pinochet.
Presiones por parte del clero, amigos vinculados con el Ejército,
parlamentarios. En relación a Pinochet, hubo ese tipo de presiones y también
provenientes de personeros de gobierno. Que duraron muy poco porque las
denuncie públicamente". Luego el juez agrega..."Con el gobierno
militar era muy difícil investigar estas causas porque había temor por la
carreras de los mismos magistrados, algunos afines al gobierno no iban a
actuar, ahora los magistrados son otros y eso a ayudado a las
investigaciones. En su opinión, si durante el régimen militar
"hubiese habido más actuación de las cortes de apelaciones, su
ubiesen investigado qué pasaba con los desaparecidos, se ubiese dado un
gran freno para los crímenes. Al calor de las palabras vertidas por el juez
Guzmán a la prensa de Nicaragua, se desprende claramente una vez más, el
papel y las intenciones de los magistrados de la Corte Suprema, con respecto
al establecimiento de la verdad y la justicia , además de las presiones
ejercidas desde el gobierno de Ricardo Lagos y los Altos Mandos de las
Fuerzas Armadas, con la complicida de los sectores más reaccionarios y
conservadores de la Iglesia Católica y la extrema derecha Pinochetista,
para buscar en Chile, las más diversas formas de impunidad y resquicios
legales que permitan la aplicación de leyes de punto final, ante la situación
de las violaciones de los derechos humanos en el país. Pero no sólo eso,
el papel del Poder Judicial, a través de la historia de Chile, ha estado
lleno de resoluciones y dictámenes, que siempre han favorecido a la burguesía
nacional, a la corrupción en los altos estratos del Estado chileno, a la
propia corrupción de muchos jueces, a los que desde sus responsabilidades
en la banca nacional han contribuido al robo y el lavado de dinero, ha
favorecer legalmente a las empresas nacionales y extranjeras, cuando se
trata de proteger sus interesés y las evasiones de impuestos. Y ahora la
Corte Suprema lo único que busca es el amedrentamiento de muchos
funcionarios judiciales, para de está forma persuadirlos a sobreseer los
procesos que implican a los militares, de manera que los casos puedan ser
cerrado definitivamente y así terminar con las causas por derechos humanos. |
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solidaridadchile@yahoo.com |
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