Santiago, 13 de Agosto de 2004
Estimados Señores parlamentarios:
Envio: Coyotepress2004
Durante veinte años los familiares de los miristas asesinados el 23 de
Agosto de 1984 en las ciudades de Concepción, Los Ángeles y Valdivia,
hemos visto como nuestro derecho a obtener justicia ha sido negado. El hecho
de que sea un tribunal militar el que lleva la causa constituye en sí mismo
algo paradojal y desde todo punto de vista inaceptable. Durante estos veinte
años la Segunda Fiscalía de Concepción no ha hecho otra cosa que dilatar
y entorpecer el proceso, y amparar y sobreseer a los culpables.

Por los
muertos, nuestros muertos Pido castigo. Para los que de sangre salpicaron la
Patria , Pido castigo. Para el verdugo que mandó esta muerte Pido castigo.
Para el traidor que ascendió sobre el crímen, Pido castigo. No quiero que
me den la mano empapada con sangre. Pido castigo. No los quiero de
embajadores, tampoco en sus casas tranquilos, Los quiero ver juzgados, en
esta plaza, en este sitio. Quiero castigo.
Pablo Neruda
Estamos
hablando de asesinatos cometidos a plena luz del día y ante la presencia de
numerosos testigos. Estamos hablando de un proceso que dadas las
inobjetables pruebas que posee, debería haber concluido hace mucho tiempo
con el establecimiento de la verdad y el castigo a los responsables.
Chile es el mismo y único país; el Estado la misma y única institución
incluso en los tiempos en que el dictador mortificaba a sus ciudadanos. Y si
el Estado ha sido un criminal, nadie más que el estado tiene el deber de
encarcelar a unos asesinos que amparados en el significado utilitario del
paso del tiempo, se escabullen impunes por los silencios de la memoria.
Nelson Herrera Riveros fue asesinado con un disparo de bala encontrándose
esposado. Mario lagos Rodríguez fue muerto con los brazos en alto. Luciano
Aedo Arias fue acribillado a balazos a unas cuadras de su domicilio. Mario
Mujica barros fue detenido en la calle y trasladado a su casa donde fue
ejecutado. Rogelio Tapia de la Puente y Jaime Barrientos Matamala fueron
acribillados en el sector Puente Estancilla de Valdivia y Juan José
Boncompte encontró la muerte en un momento de descanso junto a su mujer
embarazada.
A veinte años de ocurrido estos asesinatos no podemos esperar más.
A veinte años de ocurridos estos asesinatos esperamos que usted se
pronuncie en apoyo a nuestra exigencia para traspasar el proceso desde la
Segunda Fiscalía de Concepción a Tribunal Civil que verdaderamente
investigue y procese a todos los autores y cómplices de estos inaceptables
crímenes.
Esperando que nuestra petición sea acogida, les saludan atentamente
Patricia Zalaquett Daher, Javiera Herrera Zalaquett, Lutgardo Herrera Olate,
María Cristina Chacaltana Pizarro, Germán Mujica Chacaltana, Katy Castro,
Tamara Lagos Castro, Patricia Flores, Luciano Favreau Flores, Mariela Aedo
Campos, Manuel Barrientos Matamala, Jorge Boncompte Andreu, Marcia Tapia de
la Puente.
Fonos de Contactos:
Patricia Zalaquett: 27 59289 – 689 1652 (javiera9@hotmail.com)
Maria Cristina Chacaltana: 31 87459 (gchacaltana@hotmail.com)
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