Chile - Octubre 2006

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CUT y prácticas antisindicales:
Por la boca muere el pez

por Arnaldo Pérez Guerra
La Insignia


El mismo día en que el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) no asistía en su calidad de demandado por prácticas antisindicales al 5º Juzgado del Trabajo, según su abogado, por "encontrarse enfermo", la prensa informaba que el cuestionado militante socialista proponía "sancionar con cárcel las prácticas antisindicales". Incluso, anunciaba que presentará su iniciativa al senador socialista Juan Pablo Letelier.

Arturo Martínez, propone penalizar con cárcel las infracciones a la normativa laboral y no sólo con multas. "Plantearemos esta propuesta al senador Letelier, presidente de la Comisión del Trabajo, para que quienes eluden la legislación tengan una pena de cárcel, y no simples multas", anunció junto a dirigentes sindicales y trabajadores de la Empresa Distribuidora Linares, de la VII Región, quienes denuncian "prácticas antisindicales". El problema es que, según sus dichos, el propio Martínez debiera estar en la cárcel.

Arturo Martínez estaba citado en el 5º Juzgado del Trabajo por el despido ilegal del presidente del Sindicato de Trabajadores de la CUT, Mario Bascuñán -quien posee fuero por ser dirigente sindical y director de una Federación. Su despido se hizo vigente el 2 de julio de 2006. Bascuñán ha sido perseguido por dirigentes de la Central tras las denuncias que presentó en tribunales después de su despido ilegal anterior, el año 2004. Arturo Martínez lo despidió el 10 de noviembre de 2004. Pero debió reintegrarlo en enero de 2005. Ahí se inicia un proceso legal que se encuentra bastante encaminado en el 5º Juzgado del Trabajo. Bascuñán presentó también una demanda en el 8º Juzgado por "injurias, calumnias y agresión". El propio fiscalizador de la Inspección del Trabajo, Fernando Baeriswyl Dabner, fue agredido por Martínez, según consta en su informe y en el expediente del caso en manos de tribunal del Trabajo. Baeriswyl fue citado como testigo en el juicio y volvió a ratificar su informe.

"Cárcel y no sólo multas"

El 2 de junio de 2006, Mario Bascuñán fue nuevamente despedido a pesar de poseer fuero sindical, una abierta "práctica antisindical", que merecería la "cárcel y no sólo multas".

Según los trabajadores de la CUT, en la Central se vive una "constante persecución". "Se nos obligó a renunciar al sindicato", dicen. El 30 de mayo de 2006, el propio Martínez constituyó -con ocho trabajadores- un "sindicato paralelo", agregan. Muchos sabían que éticamente no correspondía constituir otro sindicato, pero se vieron obligados a participar pues estaban bajo amenaza de ser "despedidos".

"Las prácticas antisindicales al interior de la CUT son habituales", dice Mario Bascuñán. "Han sembrado la ley del terror contra sus propios trabajadores. La CUT y su presidente no tienen autoridad moral para señalar que se debe castigar las prácticas antisindicales si no son capaces de respetar a sus propios trabajadores", dice Bascuñán, quien es director de la Federación Nacional de Sindicatos de Aseos, Servicios, Rellenos Sanitarios y Afines de Chile.

"La CUT se hecha al bolsillo la ley y el fuero de un dirigente sindical, prefiere violar las leyes y pagar las multas en vez de respetar los derechos de los trabajadores", agrega el dirigente del Partido Comunista (PC) y del Sindicato Nacional Interempresas de Guardias y Vigilantes, Carlos Sepúlveda Romero, quien, a pesar de las presiones de dirigentes del Comité Central de su partido y de la dirigencia de la CUT, es uno de los testigos en el juicio, en favor de Mario Bascuñán, a quien conoce "desde antes del golpe militar".

La Dirección del Trabajo ha solicitado nuevamente el reintegro de Mario Bascuñán -se desempeñaba como portero en la CUT-, pero el empleador Martínez se niega a hacerlo efectivo y hasta ahora también a presentarse al tribunal del Trabajo. "La Dirección del Trabajo cursa multas cuando hay infracciones al Código Laboral. El problema es que la CUT se las arregla para no pagar las multas", dice Bascuñán. "¿Por qué las autoridades de gobierno son tolerantes a este extremo con la CUT?", se pregunta Carlos Sepúlveda.

¿Y las platas de la CUT?

A fines de agosto, la prensa señalaba la existencia de "rumores de financiamiento de La Moneda a las labores de la CUT, un tema tabú al interior de la principal agrupación de trabajadores del país". Tema tabú que es vox populi. "Los rumores sobre la falta de transparencia en la CUT no son nuevos. Han sido otras centrales de trabajadores y entidades gremiales -Confenats, Colegio de Profesores, entre otras-, las que han advertido acerca de una necesaria auditoría para todos los años de gestión que ha acumulado el liderazgo de Arturo Martínez. Sin embargo, en variadas ocasiones, Martínez -fiel a un estilo campechano y con ciertos rasgos de prepotencia-, ha sepultado las tímidas peticiones de una prueba de la limpieza, afirmando taxativamente que todo está muy en regla", publicó El Mostrador.

El periódico electrónico también entregó luces sobre algo que se sabe pero no se dice: "las acciones para tomar el control de los fondos que llegan a la CUT son evidentes por parte de Arturo Martínez". En la nota periodística se decía que la Fundación Fiel -originada en el primer trimestre de 2006 y formada hace algunos meses por los dirigentes de la CUT Guillermo Salinas, Víctor Ulloa y Hernán Bravo-, es una de las entidades que obtiene dineros para la CUT. En La Nación también se publicó que la CUT obtuvo por devolución de bienes confiscados durante el régimen militar, más de 2,6 millones de dólares, que "habrían sido invertidos en proyectos que hoy permanecen paralizados o inconclusos".

Durante el 18º aniversario de la CUT, la sede de la central, según la prensa, contó con amplia "presencia gubernamental". Martínez, se reunió con los ministros del Trabajo, Osvaldo Andrade, de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, los superintendentes de AFP, Solange Bernstein, y de Seguridad Social, Javier Fuenzalida, y los directores del Trabajo, Patricia Silva, y del INP, Rafael del Campo. El encuentro -que se realizó en uno de los salones laterales de la sede-, fue a "puertas cerradas". El dirigente Carlos Sepúlveda, entre otros, señala que les fue impedido ingresar a la CUT. "Martínez entregó una especie de balance de su trabajo. En uno de los salones principales, estaban algunos representantes sindicales, el senador Juan Pablo Letelier, el diputado Sergio Aguiló, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier y otros connotados dirigentes políticos, pero a algunos dirigentes sindicales que hemos sido críticos de la dirección de Martínez y de los contubernios del PC-PS se nos impidió entrar", dicen.

Recientemente, Martínez acusó a la derecha de "doble estándar" por la subcontratación: "Votó a favor en la sala y después por un resquicio va al Tribunal Constitucional", dijo, agregando "son poco creíbles". "Que los trabajadores lo tengan claro, la UDI y RN no quieren resolver este problema que afecta a miles de trabajadores chilenos. Acá (en la CUT) la UDI nos dijo que era contraria a todos los subterfugios que violaran los derechos de los trabajadores", se dio el lujo de decir ante las cámaras. "Por la boca muere el pez", dice Mario Bascuñán. "Arturo Martínez no tiene ninguna autoridad moral para hablar de los derechos de los trabajadores, ni acusar de doble estándar a nadie", agrega.

 

solidaridadchile@yahoo.com