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Chile - Agosto 2008 |
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por Arnaldo Pérez Guerra “Si gana las elecciones de hoy, serán cuatro años más de un estilo que tiene de todo: desde una condena judicial por prácticas antisindicales hasta organizaciones ''infladas'' especialmente para los comicios. Mimado por su partido y también por los Gobiernos concertacionistas, que le han entregado grandes sumas de dinero, el presidente de la multisindical está enquistado en el poder mientras la organización que representa se parece cada vez más a una señora gorda, con dificultad para caminar, que vive del recuerdo de lo que alguna vez fue en el pasado”, dice el periodista Felipe Saleh, en El Mostrador, refiriéndose a la elecciones en la CUT, en la que nuevamente postula el socialista Arturo Martínez, acusado judicialmente por el dirigente sindical Mario Bascuñán. Mario Bascuñán Riquelme, presidente del Sindicato de Trabajadores de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) denunció, a fines de 2004, problemas laborales en la CUT: retraso en el pago de sueldos, despidos, deudas previsionales, de salud y de la Caja de Compensación 18 de Septiembre. “Desde ese momento comenzaron los hostigamientos contra mi persona. En un memorando el entonces tesorero de la CUT, Guillermo Salinas (dirigente del PC) me notificó que se me trasladaba de función, de portería a cubrir labores de auxiliar de aseo desconociendo que esa orden, para los efectos legales era una manifiesta práctica antisindical. Al no querer entender que debía rectificar esta orden unilateral y revanchista, me vi en la obligación de dirigirme a la Inspección del Trabajo respectiva y denunciar esta conducta, para, de acuerdo a la ley, exigir una fiscalización”, dice. La Nación Domingo del 12 de diciembre de 2004 relató lo vivido por el fiscalizador Fernando Baeriswyl cuando concurrió a la CUT a notificar a Martínez por prácticas antisindicales y no pago de cotizaciones previsionales. La fiscalización fue realizada el 26 de noviembre de 2004. Baeriswyl notificó a Martínez por el maltrato que les estaba dando a los funcionarios. En la planilla, anotó que se le adeudaban cuatro meses de previsión al dirigente. Martínez en presencia del fiscalizador agredió verbalmente e intentó golpear a Bascuñán. Según La Nación Domingo “el mismo Baeriswyl le indicó a Martínez que su actitud denotaba claramente una ‘práctica antisindical’ y, tras escuchar esto, Martínez las emprendió también contra el fiscalizador. Lo comenzó a insultar, al tiempo que descalificaba a Bascuñán, gritándole a viva voz que era un ‘muerto de hambre’. (...) Baeriswyl, aunque prefirió no referirse al tema, dijo que, en los 27 años que lleva ejerciendo este cargo, nunca había vivido una situación como ésta. ‘Quedé impactado. Es primera vez que veo una situación de tanta violencia. No tengo palabras y no me corresponde calificar al señor Martínez, pero creo que la multa debería ser mucho mayor’, sostuvo”. Mario Bascuñán fue reintegrado a sus labores, pero el 2006 fue nuevamente despedido por Martínez, a pesar que el dirigente gozaba de fuero. Bascuñán demandó a la CUT y Martínez en 2006 por despido ilegal. El abogado de Martínez y la CUT, el dirigente PC Pedro Aravena contestó la demanda diciendo que el Sindicato de Trabajadores la CUT “no existía” por cuanto era una sola persona, mostrando como prueba las cartas de renuncia del resto de los afiliados. El Juzgado Laboral, tras dos años, no consideró esos argumentos de la CUT y falló en contra de la Central el 3 de julio de este año. “Fui despedido nuevamente en junio de 2006, no obstante mi condición de dirigente sindical en ejercicio. El 5º Juzgado Laboral de Santiago ha dictado sentencia en primera instancia que, de acuerdo a la legalidad vigente en materia de derecho laboral, ha sido fallado favorablemente a mi favor, dando satisfacción plena a mis aspiraciones por cuanto viene a poner justicia a una situación que por las características del despido, decidido por el representante legal de la CUT Arturo Martínez Molina fue infundado, arbitrario, despótico e ilegal. Este fallo de primera instancia, viene a poner en su justo lugar a quien ha hecho del abuso de poder dentro de la Central una constante, ya que con sus decisiones personalistas y ambiciosas, también creyó pasar por encima de la razón y del imperio de la ley. Estoy cierto que, más allá del resultado de cualquier apelación, la acusación moral e histórica a su opaca labor como máximo representante de los trabajadores ya está sentenciada”, señala Mario Bascuñán. Y agrega: “La Central Unitaria de Trabajadores debe, según el fallo, restituirme todas las remuneraciones con sus costas e intereses incluidos, desde la fecha de mi separación de la empresa vale decir, desde el 2 de junio de 2006”. La sentencia dictada en el caso L-2280-2006 señala: “1. Que ha lugar a la demanda de fs. 13, en cuanto se acoge la acción de nulidad de despido por infracción de fuero sindical. 2. Que la demandada (la CUT) debe reincorporar al demandante (Mario Bascuñán) a sus funciones y pagarle las remuneraciones por el período comprendido entre la fecha del despido y la de reintegro efectivo. 3. Que la reincorporación se llevará a cabo a efecto por receptor del tribunal, quien fijará día y hora al efecto en la etapa de ejecución del fallo. 4. Que, en el evento que por cualquier motivo no pudiese llevarse a efecto la reincorporación del trabajador, la demandada (la CUT) deberá pagarle las remuneraciones, feriados legales y cotizaciones previsionales por el período comprendido entre la fecha del despido y la de expiración del fuero. 5. Que a las prestaciones antes mencionadas se les aplicarán los reajustes e intereses legales establecidos en el art. 63 del Código del Trabajo… 6. Que, se desestima la demanda reconvencional impetrada por la Central Unitaria de Trabajadores”. Hasta ahora, ninguna de las listas y candidatos que postulan a los cargos de la CUT se han pronunciado sobre este caso.
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