Neuquén.- Cada sábado por la mañana, cien chicos de entre 8 y 16
años forman las filas que rige el sargento Matlega. En una
entrevista realizada en su lugar de trabajo aclaró que "es un grupo
scout". Sin embargo, algunos "abandonan la actividad porque no están
acostumbrados a recibir órdenes". Según el instructor, uno de los
motivos que llevan a los chicos a formar parte de este pelotón se
centra en el uso del uniforme: "Un pantaloncito y una camperita
verde. A la mayoría les gusta desfilar. Muchos se creen que van a
venir a usar una pistola", dice.
Pero los guías no reciben asesoramiento pedagógico ni están
preparados para trabajar con niños de temprana edad (ver recuadro).
Eludiendo el asunto, el gendarme no tuvo respuesta alguna y sólo
alegó que "tienen una maestra de francés, que es la presidenta de la
comisión de padres. Ella trabaja individualmente con los chicos".
Agregó: "Más experiencia que cualquier otra cosa es haber estado 17
años en un grupo scout". Ya finalizando la entrevista, en tono de
broma pero con seria preocupación, declaró a un colega: "Mañana voy
condenado… vos sos el abogado, me tenés que salvar".
Juan Pablo Cafiero, quien fuera ministro de Desarrollo Social,
denunció el adoctrinamiento militar de niños en un informe del
periódico Página 12 (2001). Señaló que se trata de
"militarización de la niñez" y que "es bastante difícil pensar que
se podrían impartir nociones de respeto a los derechos humanos y
contra la violencia, haciendo marchar a los chicos con trajes de
combate y con palos que simulan armas". Esta declaración hace
referencia a un episodio desatado en la provincia de Jujuy. Un grupo
de padres había denunciado a Policía Infantil (PI) de impulsar a sus
hijos a "hacer inteligencia, a espiar en sus casas y en las de los
vecinos para luego contarlo". El jefe de la policía se defendió de
las acusaciones indicando la existencia de escuelitas de GI, las
cuales serían similares a las de PI.
En la misma ocasión, Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la
Paz, denunció este tipo de entrenamiento y pidió la intervención de
la UNICEF: "Nadie parece tener control de lo que hacen las fuerzas
de seguridad", dijo. Tanto él como Cafiero señalaron que dichas
escuelitas son "un dispositivo de control social".
Asentamientos neuquinos
En la provincia de Neuquén hay tres agrupamientos: Escuadras
"Águilas" en Las Lajas, "Ceferino Namuncurá" en Aluminé y en capital
la agrupación "Confluencia". Esta última es dirigida por el sargento
Matlega desde hace cuatro años (quien además se desempeña como
auxiliar de policía científica). Entre las actividades que realizan
mencionó: "el deporte, entrenamiento físico, marchas para los
desfiles, campamentismo. Enseñar cómo se debe desempeñar uno cuando
sale a la naturaleza. A fin de año casi siempre se hace un viaje"
(ver recuadro). También dijo que se colabora "en algo para lo cual
los chicos puedan resultar útiles. Para el día del niño se juntó
juguetes para los chiquitos que están internados en el Castro
Rendón". El gendarme manifestó que su objetivo es "brindarle a la
comunidad y a los chicos, los conocimientos básicos no sólo de la
vida del gendarme, sino que se hace todo lo que es deporte. No sólo
patear una pelota de fútbol, sino saber lo que es un reglamento.
También se les da charlas en general, como las que les está brindado
la municipalidad de Neuquén sobre medio ambiente".
Matlega indicó que el encuentro se realiza "los sábados, se entra
a las ocho y media, se les da desayuno y la actividad termina con
almuerzo en el comedor a las trece cuarenta y cinco". En lo
concerniente a los pequeños que concurren, dijo: "Sólo cinco de
ellos son hijos de gendarmes, los demás pertenecen a diferentes
barrios. Hasta asisten algunos de General Roca y Cipolletti. Pueden
inscribirse chicos de ocho a doce años y las preinscripciones se
realizan la primera quincena de marzo para saber la cantidad de
interesados. Depende la vacante que se tenga al comenzar el año se
realiza la nueva incorporación por sorteo. Quienes no pueden
ingresar quedan en lista de espera. Los jóvenes que superan los
dieciséis años y han concurrido a Gendarmería Infantil, pueden
seguir haciéndolo como ayudantes del encargado".
Chiquitos gendarmes en todo el país
Gendarmería Nacional (GN) suele ser caracterizada por su
multiplicidad de funciones. Es una fuerza de seguridad militarizada.
En tiempos de paz realiza la misma tarea que la policía. También
están capacitados para intervenir en conflictos bélicos, como
ocurrió en las islas Malvinas. GI se lleva acabo en casi todos los
asentamientos de GN del país. Más de 180.000 niños y jóvenes han
transitado por ella. Es una organización que constituye un tipo de
educación complementaria. Se basa en el supuesto de que la educación
familiar y escolar es insuficiente para encauzar la conducta.
En la página web de Gendarmería (www.gendarmeria.gov.ar) se
detallan las características. A ella concurren niños de ocho a
catorce años, que, al igual que en una carrera militar, pasan por
diferentes rangos. Estos son: aspirante, patrullero y baqueano. La
página menciona que el propósito es "contribuir a la formación del
espíritu cívico y patriótico, y a la salud física y moral". El plan
educacional es programado por el jefe de GI y aprobado por el jefe
de la Unidad de GN. Para su financiamiento dicen "no recibir apoyo
económico oficial ni privado contando sólo con el aporte
desinteresado de su personal, padres y maestros y en forma aislada
el padrinazgo de algún particular o empresa".
"Ni con armas ni sin armas"
No habría legislación en lo tocante a Gendarmería Infantil (GI).
La Ley Nacional 23.849 promulgada en 1990 adhiere a la Convención
Internacional sobre los Derechos del Niño realizada un año antes. En
ninguno de sus artículos se hace referencia explícita a algún tipo
de educación militar que excluya las armas, como es el caso de GI.
El Artículo 39 condena el reclutamiento de niños en las fuerzas
armadas. Sólo se podría inferir algo sobre GI, si se lo hace
indirectamente.
Desde el Departamento de Derechos Humanos del Centro de Atención
a la Víctima del Delito, no se conocía el tema. "Es la primera
noticia que tengo, no lo puedo creer", exclamó Gabriela Allende al
plantearle el asunto. Ella realiza talleres de reflexión y
prevención sobre los derechos del niño. Se llevan a cabo en escuelas
y también con adultos. Después de ojear la página web de GN y
asombrada de oír las palabras Gendarmería Infantil, una seguida de
la otra, habló del tema. El resultado de su entrevista fue una total
negativa a las escuelitas: "desde lo personal te diría que todo lo
que tiene que ver con un ejercicio militar de los chicos no me
parece sano". Paradójicamente su padre y su hermano han sido parte
de las fuerzas armadas. Pero a ella le parece importante "no
inculcar la ley por la ley misma, sino reflexionar al respecto".
Si bien es una educación sin armas Gabriela Allende afirma que
"habría que ver la ideología que trae aparejada. Si forman y saludan
como soldados tiene una fuerte presencia del sistema militar". Ella
también repudia estas prácticas porque "los derechos del niño nacen
a partir de la necesidad de brindarles protección en situaciones de
guerra. Ideológicamente no sólo las armas pesan en la formación de
un niño".
Al preguntarle sobre qué dice la legislación del menor al
respecto declaró: "la ley 2.302 no habla de esto, debe haber algo
escrito que no lo avale. Lo que pasa es que nosotros traemos
aparejada toda una historia respecto a los militares. Mi generación
es una generación ausente prácticamente". El origen de GI se remonta
a 1944, pero fue durante la última dictadura que recién se crean de
manera sistemática. El agrupamiento más numeroso es el de San Juan,
creado en 1976, con 381 integrantes. El hecho de que las escuelitas
hayan sido difundidas en aquel entonces puede, según Gabriela
Allende, "constituir un elemento de invalidación".
Afirmó también que a pesar de que le "gustaría conocer más el
programa, los chicos no deberían tener este tipo de prácticas. Esto
tiene que ver con los padres también y con cómo cada uno cría a sus
hijos". Ella a los suyos "no los mandaría, ni con armas ni sin
armas".
Crear cuerpos dóciles
Sumir a los individuos en la obediencia y el orden es hacerlos
útiles a un fin determinado. "Los espacios reales y virtuales se
cuadriculan y las instituciones de secuestro hacen encajar en ellas
el cuerpo y el tiempo productivo". En su obra "Vigilar y castigar",
el filósofo Michel Foucault comprendió el alcance y significación de
la disciplina. Explica que entre fines del siglo XVII y XIX, hay un
tipo de poder que se articula directamente sobre los cuerpos: el
bio-poder. La sociedad burguesa debía crear cuerpos dóciles:
productivos y útiles como fuerza de trabajo para el floreciente
capitalismo.
Gendarmería Infantil sería un vestigio de aquella sociedad que
utilizaba la norma y el examen para encauzar a las personas. Posee
la mayor parte de las características con que Foucault describe el
dispositivo disciplinario:
-La principal función es enderezar conductas.
-Se atribuye la necesidad de la educación complementaria a la crisis
de las instituciones. Éstas eran el eje principal del dispositivo
porque permitían la dominación y el orden.
-Hay un sistema preciso de mando para el cual sólo hay una respuesta
obligada: obediencia rápida y ciega. La eficacia reposa en la
brevedad.
-Gestos como el saludo, la formación y el desfile son actos que se
elaboran temporalmente. Se descomponen en elementos cuyo orden de
sucesión está prescrito. La utilidad del tiempo se mide en exactitud
y rapidez
-Cada individuo se halla incluido en una serie temporal que define
su rango. El rango es la unidad de la disciplina. Si se sigue la
norma se asciende, sino se retrocede.
-En el centro de la seriación del tiempo se encuentra el ejercicio.
Éste es una "tecnología política del cuerpo y la duración". Se da
privilegio a los castigos del orden del ejercicio para hacer útil el
tiempo. Castigar es encauzar la conducta, es ejercitar.
-El aparato disciplinario perfecto permitiría a una sola mirada
vigilarlo todo. El paradigma de observatorio ideal es el campamento
militar.
-Control del cuerpo: el examen hace de cada individuo un caso. Esta
individualidad descriptible es a su vez un medio de control y un
método de dominación. Los individuos llegan a ser el lugar de un
saber que ellos mismos forman, o ser objetos de un saber que permite
a su vez, nuevas formas de control.