|
|
|
Chile - Noviembre 2011 |
|
Un nuevo caso de montaje policial ha sufrido un estudiante de la PUCV. El día 9 de agosto, Gabriel Ramos Peroni, fue detenido y golpeado por 6 carabineros en las cercanías de la Casa Central de nuestra universidad. Además de la violencia física y psicológica de la cual fue parte, Gabriel, fue denunciado por “maltrato de obra a Carabineros de Chile art. 416, Justicia Militar”. En la declaración, Carabineros de Chile señaló lo siguiente: “Se observa al detenido en mención, lanzando un fierro al bus AB-265 de Carabineros, el cual traspasó la reja de protección y parabrisa lado izquierdo de este”, producto de lo anteriormente señalado resultó el teniente Patricio Camaño Muñoz con la siguiente lesión: “hematoma supra cubito lado izquierdo, muslo izquierdo”. El pasado 18 de octubre se realizó en el Juzgado de Garantía de Valparaíso el juicio de nuestro compañero, en el fue declarado culpable, pese a que no existían más pruebas al respecto que el testimonio confuso y contradictorio de tres carabineros. Acá les dejamos la declaración pública que redactó el Centro de Estudiantes de Pedagogía en Física, del cual Gabriel es el Presidente. DECLARACIÓN PÚBLICA DEL CEE DE PEDAGOGÍA EN FÍSICA PUCV Hace más de dos meses nuestro compañero Gabriel Ramos, Presidente del Centro de Estudiantes de Pedagogía en Física, fue detenido en las cercanías de la Casa Central de nuestra Universidad, siendo golpeado por Carabineros, tanto antes de su detención como una vez dentro del carro policial. En la micro, vivenció diversos actos reprochables de la fuerza policial entre los que estuvo la golpiza que le propinó un Carabinero a un compañero de la Universidad Valparaíso dañando gravemente su nariz. Y, una vez en la comisaria, tuvo que escuchar lo que luego sería su acusación, por cierto, falsa. Al día siguiente, luego del control de detención, donde se le acuso de: “lanzar un fierro al bus AB-265 de Carabineros, el cual traspasó la reja de protección y el parabrisas del lado izquierdo de este y, a su vez, dañar en la pierna y brazo al Teniente que se encontraba en su interior”, nuestro compañero fue puesto en libertad, acudiendo enseguida a una clínica para atender las heridas que tenía en diversas partes de su cuerpo. El día del Juicio, le ofrecieron “suspensión condicional del caso” si cumplia con 3 condiciones puestas por carabineros, pero como nuestro compañero es inocente, decidió ir a juicio para poder demostrar su inocencia. Al no aceptar entonces, se abre el Juicio y se le cita para el día 30 de septiembre. Ese día, muchos compañeros acudimos a acompañar a Gabriel, dando el apoyo moral que todos necesitan en esos difíciles e inciertos momentos, pero siempre con la tranquilidad y la verdad de nuestra parte. Sin embargo, el juicio no se realizó ya que los funcionarios policiales debían ir a un operativo en Playa Ancha, postergándose para el 18 de octubre. El día de ayer -18 de octubre- nuevamente se le ofreció una “suspensión condicional del caso” si pedía disculpas públicas a carabineros, lo cual Gabriel rechazó por la misma razón antes expuesta. Se realizo el Juicio, oportunidad en la que los 3 carabineros dieron testimonios que no eran los verdaderos sobre los hechos ocurridos, además de contradecirse en diversas ocasiones: sobre el uso o no uso de la capucha por parte de nuestro compañero, el lugar de su detención, momento de detención, entre otras. Por su parte, Gabriel contaba con un set de fotografías que había tomado un estudiante de Diseño de la Universidad de Playa Ancha, además de otra imagen en la que Gabriel era ingresado al vehículo policial con diversos golpes y su rostro descubierto. Asimismo, el estudiante de Diseño, estuvo dispuesto a declarar como testigo, señalando las condiciones en que Gabriel había sido detenido. El juicio estuvo lleno de imprecisiones, ya que pese a que un carabinero mencionó que le quito la capucha a Gabriel en el vehículo y que existen pruebas de lo contrario (imagen más abajo), la jueza dictó sentencia y culpó a Gabriel de “maltrato de obra a carabineros art. 416 de Justicia Militar” pese a no existir ninguna prueba física o fotográfica del hecho acusado y al sinnúmero de imprecisiones cometidas por carabineros como sus declaraciones que no coincidían con sus declaraciones previas en forma escrita. Ante esto, además de repudiar la forma de proceder de dos instituciones (Carabineros de Chile y el Juzgado de Garantía de Valparaíso) nos surgen algunas dudas: ¿Dónde está el fierro que supuestamente lanzó alguien? Porque sabemos que Gabriel no fue, pero si fue alguien ¿Dónde está? Si carabineros cuenta con cámaras fotográficas y de grabación ¿Por qué no existe ninguna imagen donde se muestre a nuestro compañero o a alguien lanzar un fierro? ¿Por qué no hay imágenes del parabrisas roto? Ahora si ahondamos mucho más en el hecho, ¿es posible, físicamente, romper dos rejas, un parabrisas y que además alcance la energía para poder dañar a alguien que va dentro de un vehículo policial, y que además lo dañe en dos partes de su cuerpo? ¿Por qué una jueza señala como culpable a nuestro compañero cuando no hay nada, más que el testimonio confuso y contradictorio de 3 carabineros que mencionan el hecho? ¿es que acaso la palabra de carabineros vale más que la de compañeros que estuvieron con Gabriel en todo momento y dan fe de que el no hizo nada de lo que se culpa? La respuesta a esta pregunta es Sí, por ley, la palabra de un carabinero vale más que la de nuestros compañeros, pero aun nos queda todo el resto de dudas que resolver. ¿Estaremos ante la presencia de un nuevo montaje policial? También respondemos que si, ya que damos fe de que la acusación hacia Gabriel es falsa, porque estuvimos en esa marcha junto a nuestro compañero en todo momento hasta el momento de su detención, Asimismo, declaramos que ponemos en duda que alguien haya realizado tal agresión, ya que no existir ninguna prueba del acto, más que una lesión que pudo haber sido provocada por cualquier persona u objeto en cualquier circunstancia. Esperamos, que situaciones como estas no se vuelvan a repetir, y hacemos un llamado a todos y todas a que hoy más que nunca debemos estar unidos como estudiantes, prepararnos y formarnos para que el día de mañana ninguno de nuestros compañeros tenga que pasar por tan difíciles momentos como este. Debemos fortalecer los espacios jurídicos que apoyan nuestras luchas, incentivar a los fotógrafos independientes que también están siendo mal tratados por ser útiles hacia nuestra movilización inmortalizándola y denunciando los abusos y estar siempre alerta en toda movilización para que montajes policiales no se sigan cometiendo. Señalamos, enérgicamente, que apoyaremos a nuestro compañero en todo momento ya que se viene una gran lucha que dar para esclarecer lo ocurrido y que Gabriel sea tratado como lo merece, es decir, como inocente. Con fuerza, energía, trabajo y cohesión Centro de Estudiantes Pedagogía y lcenciatura en física. Testimonio de GABRIEL RAMOS PERONI Desde hace unos días he estado tratando de acordarme de todo para escribir y relatar mi experiencia, hoy, a una semana de los hechos quisiera compartirla con ustedes. El día martes 9 de agosto fui detenido en las cercanías de las dependencias de la universidad, fui detenido por aproximadamente 6 carabineros que me atacaban con combos y patadas siendo que me encontraba solo y sin oponer resistencia, luego caí al suelo y continuaban la paliza, dándome más patadas, para amortiguar los golpes tuve que ponerme en posición fetal, lo que ayudó a que los golpes no me impactaran de lleno en la cara o en otras partes más sensibles, como por ejemplo una herida profunda que tengo en la pierna izquierda, con características de perdigón, como dijo una enfermera al día siguiente cuando me liberaron. Todo fue muy rápido, apenas recuerdo bien, sólo tengo algunas imágenes como flash desde que caí al suelo hasta que me subieron al bus, una de esas imágenes me quedó grabada por lo que dijo uno de los que me llevaba, dijo “aquí vas a morir conchetumare” , tampoco recuerdo bien cómo me subieron al bus, pero luego de eso me tiraron y comenzaron a decirme que me sentara mientras todos me daban golpes y me gritaban “no te gusta tirar piedras conchetumare” “siéntate mierda”. Yo trataba de acomodarme y continuaban golpeándome, mientras decían “siéntate conchetumare”. Era el primero que subían al bus, ya estaba en el suelo en el fondo al lado de unos escudos, siguieron con los golpes hasta que se aburrieron, entonces sacan unas esposas y me las ponen. Al minuto que me habían subido traen detenido a un compañero que sacó fotos mientras me golpeaban afuera del bus, el compañero preguntaba por qué se lo llevaban y el carabinero le preguntó: “¿tú eres periodista?”. El compañero dijo que no, y el carabinero respondió: “entonces po”. Ahí siguieron insultándome mientras me sacaban las cosas de los bolsillos, cuando me sacaron el celular el carabinero lo levantó y lo dejó caer a propósito diciendo irónicamente “se me cayó”, cuando me sacaron la billetera decían “debe andar con hierba este conchetumare” también andaba con el envoltorio de unos filtros para una máscara y me dijeron “filtros el maricón, teni que aperrar como nosotros”(siendo que ellos también salen con máscaras) solo a mí me quitaron todas las cosas y me pusieron esposas en las dos manos, al compañero que estaba sacando fotos le pusieron una esposa en una mano y la otra amarrada a las mías. Mientras seguíamos sentados una carabinera nos veía los datos. Uno de los carabineros me comienza a preguntar el nombre, le dije que no estaba obligado a contestar, que ahí estaba mi carnet que lo tenía la carabinera, me volvió a preguntar y le contesté lo mismo, la carabinera me dijo con un golpe “respóndele mierda”, siendo que ella tenía el carnet en la mano. El carabinero seguía preguntándome y no le quise responder, hasta que no me siguió preguntando. Por un momento yo y el compañero fotógrafo dejamos de ser la atención, y los carabineros se concentraron en lo que pasaba afuera, entonces uno de ellos dice: “no le gusta tirar piedras a los culiaos, yo voy a hacer lo mismo” y saca una honda y varias piedras de una mochila que se encontraba en la parte de arriba del bus. Si yo con el compañero de las fotos éramos los primeros en subir al bus entonces la mochila era de los carabineros. Luego de sacarla, se pone en la puerta y comienza a tirar piedras con la honda desde adentro del bus, una actitud bastante cobarde ya que ellos tienen un montón de elementos con los cuales atacar y defenderse, tiró varias piedras con la honda mientras se reía, y luego comenzaron a lanzar lacrimógenas, esto también lo hacían como si se estuvieran divirtiendo, como si fuera un juego, cargaban y disparaban mientras se reían. La carabinera que veía nuestros papeles, comenzó a poner el nombre del que nos había detenido, pero esto lo hacía de manera arbitraria, así como “quien quiere ser el que detuvo a este” como si fuéramos objetos a la elección de un comprador, en mi caso un carabinero en especial de apellido con “M” el mismo que no le quise contestar mi nombre y al que vi lanzado piedras con una honda desde el interior del bus, me apunta con el dedo y dice: “déjame a este”. La carabinera le contesta que ya había puesto a otro, pero él le dice que lo ponga nomás junto al otro carabinero a cargo de mi detención. Más tarde sería él el encargado de que se me acusara de algo grave y totalmente falso. La micro avanzó y dio una vuelta, y ahí un carabinero le dice a su superior que vayan cerca del puente que ahí pueden atrapar a varios, que los encerraran, que se bajaran unos pocos y después los otros. Resultó. Pescaron a varios compañeros que andaban por ahí mirando, muchos se iban detenidos por primera vez. Detuvieron a muchos y los tiraban encima de nosotros como cupieran, de hecho había una montaña de cuerpos apiñados, yo con el compañero de las fotos éramos los únicos con esposas, por lo que no podíamos acomodarnos bien. Yo estaba quedando totalmente aplastado con los compañeros que quedaban encima de nosotros. El compañero de las fotos gritó que nos estaban aplastando y un carabinero dijo que nos paráramos, pero yo no podía ya que aparte de estar aplastado no podía usar mis manos, y además estaban unidas a las esposas del otro compañero, así que algunos de los que estaban alrededor me tomaron y me lograron levantar. Seguían subiendo detenidos tratándolos con violencia, es ahí cuando golpean a un compañero de la Universidad de Valparaíso quebrándole la nariz, cuando se le pregunta a los carabineros por los golpes uno le responde: “¿Quíen te pego?, nadie, aquí nadie te pegó, te pegaste solo con la puerta”. Varios de los que estaban ahí estaban muy asustados, como las compañeras que comenzaron a llorar. Estuvimos dando algunas vueltas y luego nos cambiaron del bus a un furgón. Todos iban con sus cosas y con las manos libres, menos yo. Me soltaron del compañero de las fotos que le sacaron las esposas, pero en mi caso no, así que tuve que bajar del bus esposado. En el furgón nos llevaron a la 2° comisaría de Valparaíso, nos dejaron en el patio cercado por vallas papales. Ahí recién me sacaron las esposas, estuvimos más de una hora esperando a que nos llevaran a constatar lesiones. Mientras esperábamos conversábamos, y los compañeros que se iban detenidos por primera vez contaban que pensaban que era un “mito” eso de que arriba del bus te pegaban, pero ahora lo vivieron en carne propia cambiando totalmente su percepción de cómo pasan las cosas. Para ir al hospital nos pusieron esposas en pareja, nos subieron de nuevo a un furgón y nos llevaron. Allí un doctor nos revisó rápidamente sin detalle, me vio la herida de la oreja y recetó un anti-inflamatorio cada ocho horas y me mandó a que me curaran, obviamente no pude tomar el anti-inflamatorio ya que no me dieron nada y tampoco podía comprar, y la curación fue solo pasarme un pedazo de algodón con povidona. Yo temía por mi pierna ya que estaba con una herida profunda, provocada por algún elemento lanzado por carabineros y debido a que no se me trató se agravó. Nos mandaron de vuelta y nos dejaron más horas esperando donde mismo en el patio de la comisaría. Varias veces vino una abogada a decirnos que había familiares nuestros afuera esperando para vernos, pero los carabineros nunca nos dieron la oportunidad de ir a hablar, tampoco el derecho a una llamada, además tampoco se nos había especificado el motivo de la detención, de hecho en un momento un carabinero me llama y cuando me acerco no me dice nada, sino que se queda mirándome y anotaba cosas. Es obvio que estaban redactando los partes con la detención y que usarían por ejemplo mi vestimenta para inventar una historia. Otra cosa es que nunca nos leyeron los derechos, y el mismo carabinero que vi lanzando piedras desde el interior del bus y que se hizo cargo de mi detención me obligó a firmar, cuando quise mirar los papeles para leer me dijo: “apurate weon, le hai dado color toda la tarde” y con el cansancio, el dolor, el frío y el hambre firmé. Estuvimos más rato esperando, y luego de unas horas nos dijeron que nos podríamos ir, que nos aplicarían artículo 26. Bajamos a un subterráneo donde había un estacionamiento y una puerta donde están las celdas. Nos pusieron en fila esperando, en ese momento viene el mismo carabinero “M” y dice que todos se van menos yo, porque tengo que pasar por control de detención, es decir que era el único del grupo que tendría que pasar la noche en la comisaría, siendo que todavía no tenía claro los cargos contra mí. Esperamos una media hora, y luego me separan del grupo para pasarme a la celda. Ahí le pregunté a uno de los carabineros cuándo podría ver a las personas que me esperaban afuera porque hace rato me habían dicho que estaban pero no me habían dejado ir, me dijo que iba a preguntar más rato, también le pregunté cuándo sabría los motivos de mi detención, me dio la misma respuesta, que iba a preguntar más rato. Obviamente nunca pude ver a quienes me esperaban afuera ni tampoco me dijeron los motivos de la detención. Entré a la celda donde habían seis compañeros. Todos estaban durmiendo, eran como las doce de la noche, hacía frío ya que entraba una corriente de aire por una reja del techo. Como no había espacio tuve que sentarme en el suelo que estaba helado y sucio. No podía dormir, me habían enviado unas cosas para comer y una chaqueta y recién me las entregaron como a las 2 de la mañana. Conversé con algunos de los compañeros que estaban ahí, que me dieron un espacio para que me pudiera sentar, uno me prestó un poco de una frazada, ahí me contaban un poco porqué estaban. Uno me contó que estaba con su mamá en Ripley, recién habían salido de la tienda después de comprar y pasaron al lado de un piquete de carabineros, la señora le dijo “cuidado” a un carabinero cuando pasó y este le respondió: “qué cuidado vieja conchetumare” y la empujó, a esto la señora comenzó a reclamarle y los carabineros comenzaron a forcejear con ella, en eso su hijo (el compañero que me cuenta la historia) saca un celular para grabar la situación, pero un carabinero se lo agarra y lo destroza, ahí es cuando los detienen a los dos y les dicen “ustedes andaban tirando piedras” y se los llevan a la comisaría y los pasaron para el otro día en el control de detención. Traté de dormir, y mientras lo hacía escuchaba cómo el carabinero que estaba cuidándonos conversaba con los chiquillos de la celda del lado que habían robado la armería. El carabinero les decía que no estaba ni ahí con lo que hicieran, incluso les recomendaba que se organizaran y que hicieran crimen organizado porque eso faltaba en Chile, de hecho les decía que para otra vez robaran un banco pero que lo hicieran mejor, que fueran más vivos, luego les volvía a decir que hicieran lo que quisieran que no estaba ni ahí con nada a menos que le afectara a él, que total él tenía que soportar los turnos en la comisaría pero después se iba a pasear a la playa con su señora, incluso contaba que iba a los “piques” a carreras ilegales en auto, y que cuando llegaban los carabineros se arrancaba, y lo contaba tranquilamente sin remordimiento de ser tan poco ético en su actuar. Lo otro que escuché cuando eran entre las tres o cuatro de la madrugada era cuando redactaban una historia totalmente falsa que horas después usarían en mi contra. Escuchaba cómo iban cambiando, sacando y poniendo varias cosas para que la historia quedara más comprometedora. Como a esa misma hora llegaron tres compañeros más a la celda. Nos contaron que habían ido a ver un partido y a celebrar, luego al cruzar una calle llega una patrulla de carabineros y los detiene diciéndoles que habían quemado un basurero cortando una calle siendo que ellos andaban en otra. Apenas pude dormir, a las ocho de la mañana ya estábamos preparándonos para ir a la fiscalía, pasamos al baño que servía solo para orinar ya que estaba malo, luego pasamos a otra celda más pequeña, esperamos como media hora, y nos hicieron salir de a uno, nos devolvían las cosas y nos hacían firmar un libro en que nuevamente al intentar leer éramos forzados a firmar rápido ya que si no lo hacíamos no podíamos salir. Afuera nos pusieron nuevamente esposados en pareja al igual cuando nos llevaron al hospital. Estuvimos esperando ya que estaba la prensa afuera y los carabineros querían que pasaran primero los chiquillos de la armería. Cuando pasaron nos llevaron detrás de ellos, vimos el montón de cámaras grabando y sacando fotos. Subimos al furgón y fuimos a la fiscalía. Allí nos pasaron a los gendarmes que nos sacaron las esposas y nos metieron nuevamente en una celda. Esperamos hasta hablar con el defensor, había que ir nuevamente esposado y hablar a través de un vidrio por un teléfono, después volví a la celda y más rato me llamaron a la audiencia, ahí por fin pude saber, después de casi 20 horas, el motivo de mi detención, y como dije anteriormente ocuparon la historia que estaban inventando como a las 3 o 4 de la madrugada, y mi descripción obviamente la tenían porque un carabinero se me había acercado unas horas después de que estaba detenido y me miraba y anotaba. La acusación en mi contra es grave y piden por mí una condena de más de 100 días de presidio, por algo que nunca hice. Quedé citado para el mes de septiembre para otra audiencia. Obviamente no podrán culparme porque nunca hice lo que se me acusa, por lo tanto nunca tendrán pruebas, pero de todas formas es terrible pasar por toda esta situación. Después de la audiencia quedé en libertad y fui a constatar lesiones nuevamente al hospital y a curarme la herida de la pierna a una clínica ya que había estado un día entero sin tratármela. Por fin me pude mirar a un espejo y ver la marca de los golpes en mi cara, tenía un moretón en la nariz, una marca en la frente y la herida de la oreja derecha, sumado a los otros golpes que tenía en el cuerpo. Después de todo esto pude ir a mi casa a descansar y reposar. Le agradezco mucho a los chiquillos que me fueron a ver a la audiencia, ya que necesitaba que alguien me estuviera esperando, de verdad fue muy reconfortante haber salido de esa puerta y haber visto sus caras, sintiendo el apoyo y la fuerza que me brindan para seguir luchando, y que ni esto ni cualquier tipo de represión impedirá que sigamos movilizados por demandas justas para nuestro pueblo. Mucha fuerza y energía para todos y todas y en especial para todos los compañeros que han sufrido la represión y a los compañeros secundarios que con gran coraje se encuentran en huelga de hambre y que ahora se encuentran en huelga seca. Un gran abrazo. Gabriel Ramos Peroni.
|
|
|