|
|
|
Chile - Febrero 2010 |
|
La manada de lobos en constante devenir Del
mismo modo que la identidad masculina o femenina se adquiere por un
proceso performativo de repeticiones de códigos que nos preceden y nos
determinan (Butler), aprendemos a sentir y a desarrollar afectos bajo el
referente de “el amor”. Como si fueran las únicas gafas de que disponemos
para ver el mundo, para sentir, para establecer vínculos, para vivir en
sociedad. Todos monolingües, hablando el lenguaje universal del amor. Pero
hay más lenguas, la política se escribe desde lo intraducible, desde lo
incomunicable, desde códigos secretos que tenemos que inventarnos. Babel
contra el amor. El amor nos vuelve codificables, comprensibles,
integrables, normales. La subversión pasa por otro sitio: que no sepan qué
idioma hablamos.
Las razones para tener sexo con muchas
personas, hasta incluso tratar de llevar adelante muchas
relaciones amorosas simultáneas son varias:
DESCARGAR
|
|
|