Chile - Abril  2008

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TESTIMONIOS de lo que ocurre
en Mehuín y Mississippi

Verónica Muñoz Quilapan, Cedula de identidad Nº 15.263.474-9.

“El día miércoles 2/4/8 alrededor de las 17 horas, venia cruzando el rio lingue desde mehuin hasta la caleta de Misisipi, cuando me atajo un joven que se encontraba armado, y apuntaba a dos menores de edad de nombre Hugo LLanquiman y Camilo Rosales, ambos de 17 años. Ellos también tenían intenciones de cruzar hacia misisipi, ellos venían del colegio. En ese instante le hable al joven que portaba el arma para que dejara de amenazar a los menores. Este joven lo identifico como Jairo Muñoz. El vive del lado del balseo de misisipi. Junto con apuntarme con un arma corta a aproximadamente a 1 metro de distancia, me insultaba diciéndome >>también estas con ellos viaja tal por cual<< y otros improperios mas. Yo les decía que dejara de apuntar con el arma a los niños que venían del colegio, y me amenazaba con matarme. Me decía <>. Era una arma corta, era una pistola. En ese instante los niños me gritaron que corriera y yo lo hice. Y el joven que seguía apuntándome con un arma me siguió un par de metros para detenerse y seguir apuntando con su arma. El joven no se encontraba solo. Estaba en compañía de dos adultos que se encontraban cargando piedras en los botes para venir a atacarnos. Los adultos eran el “zorro” Parra y Davis Cabrera, mi cuñado. Ellos le gritaban al joven que portaba el arma que la disparara a los niños que venían de la escuela. Les gritaban que <

Mónica Patricia Peran Marilaf, Cedula de identidad 11.589.244- , domicilio caleta de Misisipi.

“en horas de las madrugada, alrededor de las 2, se acercaron 3 mujeres. Y me apedrearon la casa, producto de lo cual resultaron los vidrios de las ventanas rotas. Yo siento temor ya que en estos momentos vivo sola ya que mi marido se encuentra trabajando en el sur del país. Pude distinguir como autoras de los daños a mi casa habitación a Alicia Mella, Daniela Quezada y Mariza Arias.”

Victor Gonzalo Llanquiman Quilapan, 15.262.416-6

“yo me encontraba en mi casa almorzando cuando llego un compañero “” a avisar que los de mehuin estaban pegando a los compañeros. A los cual en una primera instancia no le crei, pero al asomarme por la venta me di cuenta que era verdad. Yo inmediatamente salí a la calle y vi que a los compañeros los tenían arrinconados, y yo trate de meterme a defenderlos, pero inmediatamente comenzaron a tirarme piedras. Gracias a dios que no me llego ninguna. Después llegaron más compañeros a ayudarme. En eso los que nos estaban agrediendo comenzaron a amenazarnos de muerte una vez que pasaramos por la caleta de mehuin. Eran una turba de aproximadamente 100 personas entre hombre y mujeres todos ellos provenientes de Mehuin y Mehuin Alto y gente de misisipi. Dentro de todas las personas que nos amenazaban de muerte se encontraba Marcos Aguirre Contreras también conocido como “fatiga”, también estaba Mario Chaura, Hector Contreras, Benito Quezada, Abelardo Peña. Incluso hay un video grabado en donde aparecen muchos otros.”

María Viviana Nahuelpan Guilitraro. 12.775.448-9

“ese día estaba en mi casa cuando de pronto siento veo los botes de este lado. Vivo de este lado. Salgo a mirar y había empezado toda la cosa. Los de la caleta habían echo como un asalto a la sede. Por que cuando la vi de mi casa estaban dele piedra con la sede. En la sede estaba chino y otra gente, hartas señoras. De una casa colorada estaban todos meta piedrazos pa acá. Y por eso yo me vine caminando y llegue hasta aquí. Me llego hasta un piedrazo en la espada, fui a constatar lesiones y estampe la denuncia en la fiscalía. Dentro de todos los vendidos que andaban apareció un pariente que se llama Octavio Enrique León Nahuelpan, el me insulto y me dejo amenazada por qué le dije que se veía lindo con un hacha en la mano. Porque el fatiga había dado la orden de que atajaran a mi hermano, por eso yo me metí desesperada entremedio porque pensé que podían matar a mi hermano. Por eso salí con un golpe en la espalda cerca del cuello. El que dio la orden de la agresión es Marcos Aguirre. Ese andaba dando órdenes por allá. No pude identificar a la persona que me pego el piedrazo. Un caballero me reto me trato de india. El ataque duro como dos horas. Bajaron de los botes muchas personas, calculo alrededor de 100 personas por que los botes venían llenos. Llegaron atacando la sede y a la gente. Yo misma vi a uno con un hacha. Yo ahora no se, siento una angustia, frustración. Nadie me escucha. Hacen como que no existimos para las autoridades. No vienen a decir nada. Ahora estoy sin mi esposo no se hasta cuanto tiempo…. Así que estoy triste. Tengo a mi hermano que corre peligro ya que pasa de aquí pa allá y de allá pa aca. Estamos esperando que venga alguien a decirnos algo. Pero nadie nos escucha. Nadie responde….

Cristian Mauricio Burgos Araya. C.I. 15.419.314-6

Yo estaba en mi casa con un amigo, y de repente vi por la ventana y me di cuenta que venían las chatas. Eran como 10 u 11 “chatas”. Venían cruzando el rio y una vez llegando a este lado comenzaron a tirar piedras. Era harta gente. De ese montón que eran casi 100, nos amenazaron a mí y mi hermano. Dentro de las personas que me amenazaron de muerte están Gilberto Alexis Hualme y Mario Chaura. Ellos eran los que dirigían. Me decían que cuando pasara por Mehuin me iban a matar. A mí me da rabia todo esto, me da impotencia y tristeza. Acá hay resguardo policial, pero ellos mas cuidaban a los bandidos, no a nosotros. Ellos no amenazan y atropellan y la fuerza pública no hace nada. Todo lo contrario, nos tienen vigilados, no nos dejan hacer nada. Todo este tema del ataque duro como 1 hora.

Oscar Andrés Burgos Araya

Estaba en mi casa y de repente mire por la ventana y estaba la grande. Empezaron a tirar piedras. Venían como 10 chatas más o menos. Venían como 20 personas por cada chata. Venían con ondas y hachas y desembarcaron en la caleta. Ellos empezaron a apedrear la sede. Nosotros éramos como 10 los que llegamos a la sede. El ataque duro como 1 hora. Recibí dos piedrazos, uno al lado del cuello y otro en la espalda. Me amenazaron diciéndome que en la caleta me iban a matar. Al otro día fui a la caleta con mi abuela, y si no es por ella me matan. Ahí decían que cuando estuviera solo me iban a matar. Entre los que nos atacaron y me amenazaron está uno que le dicen “el mantequilla”, cordero y otros más. El día que acompañe a mi abuela fue al día siguiente del ataque a la sede. A la vuelta con mi abuela tuvimos que contratar un taxi pa poder volver ya que habían cortado el camino. Me da rabia esto, porque nadie nos apoya, estamos solo en estos.

José Francisco Lienlaf Llanquilaf, C.I. 7.000.554-9

Al momento del ataque yo iba al bote a desaguar cuando venían las chatas del rio. Supuestamente venían a sacar las redes del rio. Yo pensé en ir a conversar con ellos. Venían hartos conocidos. Empezaron al tiro a tirar piedras. Entonces me vine a esconder detrás de la sede. Éramos 4 personas las que estábamos. Ellos eran alrededor de 100 personas que tiraban piedras. Gracias a dios a ninguno de mis compañeros les llegaron piedras en el cuerpo. El ataque a la sede duro más o menos 1 horas. Ellos se bajaron de sus embarcaciones y llegaron agarrando y tirando piedras al tiro no más. Y un remo que traía un tal Mario Chaura.

El día jueves 3 de abril como a las 20 30 hrs yo fui a esperar a mi esposa al frente del balseo. Iba con mi hija. Ella fue a encontrar a mi esposa mas allá, ella se baja y yo me quede en el bote más o menos retirado de la orilla. Entonces vi una linterna que me enfoco, y apagaron la linterna. y en ese momento donde estaba yo llego un vehículo enfocándome pa la embarcación y llegaron como 4 Camionetas por el otro lado. Pero yo como estaba lejos, nunca me quise quedar a la orilla. Y en eso llegaron, y yo empecé a remar, pero me empezaron a llegar piedras tras piedras, pero no conocí a ninguno. Solo a uno que le dicen manicomio, se llama Luis Caro. Ese me decía que me iban a matar, me sacaron la madre repetidas veces, así que tuve que venirme a este lado y dejar el bote tirado pa este lado del balseo y tirarme al agua. Y gritaban atájenlo. Me decían Que me iban a matar, que no iba a pisar nunca más la caleta. Yo pénese que me iban a atacar a mi no más, y un caballero que conocía a mi hija le dijo que no fuera para allá por que había camionetas que estaban atacando. Igual a ellas les tiraron arena en la cara y le pegaron un puntapié. En eso llegan carabineros a despejar a la gente. Ellos llegaron cuando ya habían sucedido las agresiones. Con todo esto a mi me da impotencia, me da tristeza, no se puede estar tranquilo, no se puede dormir en la casa, uno piensa en su familia que en cualquier momento los de la caleta le vayan a hacer algo. Porque nos tienen amenazados de muerte. Todos los días estamos recibiendo amenazas.

Germán segundo Nahuelpan Martin. C.I. 11.410.987-8

Nosotros íbamos a salir a trabajar en la tarde, desde aquí en Misisipi. Estábamos limpiando los espineles aquí mismo en la caleta. Entonces en ese momento nos hicieron una emboscada la gente que venía de Mehuin. Venían diez u once botes, que venían de Mehiín. De los cuales, yo los conozco a todos ellos porque he trabajado toda la vida. Conozco a todos ellos que venían a atacarnos. Ellos venían a sacar las redes que había, incluso material de pesca que se llevaron y después salieron a tierra y nos atacaron aquí. Venían a atacarnos a nosotros, entre ellos identifique harta gente, esta Eduardo peña, Sergio Días Bestias, Mario Chaura. Ellos bajaron a tierra y nos agredian con piedras. Incluso había heridos, la señora Noelia Nahuelpan, gente que llevaron al hospital a San José. Estuvieron un buen rato atacando. Todo eso duro como una hora. Incluso se encontraba carabineros que no hicieron nada. Protegían a los que nos atacaron. Estamos esperando que venga el gobernador por acá. Yo estoy totalmente choqueado. Yo camino a la caleta para ir a mi casa. Anda uno espirituado con todo esto. Los mismos colegas nos pueden atacar.

Cuando llegaron las FF EE (viernes 4 de Abril) yo me encontraba aquí. Primeramente llegaron gente de FF EE querían entrar en la noche. Yo me iba a trabajar en la mañana cuando venían todos custodiados con carabineros. Venían los marinos para retirar las redes. Un teniente de la marina fue a conversar con la gente.

Yo todos estos días he ido a ver a mis hijos que están en Mehuin. Mi señora esta sola. De Mehuin estoy a 700 mts de la caleta, pero igual temo por la seguridad de mi familia. Yo creo que toda una vida no vamos a estar encerrados. Llevamos 12 años luchando, pero cuando llego CELCO con plata empezó a dividir la gente.

Fabiola Florentina Marilaf Nahuelpan CI: 12.744.735-7

El día miércoles 2 de abril, Nosotras vivíamos en Mehuín tenemos una cocinería en la caleta, cuando vimos que venía las chatas y salimos a la siga de las chatas. Y cuando llegamos a la orilla vimos que los vendidos de Mehuin. Venía a apedrear la sede de Missisipi. Y nosotras con mi mamá y mis hermanas y la señora María nos vinimos colocar en contra de ellos, a defender la sede. Y que no hagan destrozos mayores , hasta que se fueron.

Nosotras estuvimos un rato y a mi mamá le tiraron un piedrazo, en la canilla, y tuvimos que llevar a la posta de Mehuín. Estaba el paramédico pero ella nos mandó al hospital. Pasamos al reten a hacer la denuncia. Y nosotras por mientras, la señora María y yo nos fuimos a cerrar el local, que había quedado bien. Cuando llegamos a la caleta estaban todos los vendidos de Mehuín, estaban todos eran más de cien. Cerramos una ventana que se nos había quedado abierta, menos mal que alcanzamos a cerrar la ventana. Y vienen y nos colocan un bote en la puerta de la cocinería, hartas personas. Y después ponen otro bote. En la cocinería estábamos la María Pulquillanca y yo. Porque mi mamá en esos momentos iba camino al hospital.

Entonces yo llamé a carabineros que se vinieran a hacer presentes, porque no pueden ellos dejarnos encerradas. Y ahí nos tuvieron secuestradas, en nuestro propio local. Y nos gritaban puras groserías y amenazas de muerte. No pudimos identificar a ninguno de los que nos gritaba. Pero la orden de hacernos eso, yo sé que fue dada por Sergio Díaz, más conocido como Cordero. Yo estoy segura, porque él estaba aquí en Missisippi en el momento del ataque a la sede, y nos indicó, con el dedo nos señaló a nosotras tres. Entonces él hizo toda la movida para que nos cerraran el acceso a la cocinería.

Estuvimos encerradas como seis horas. Nosotras estuvimos secuestras desde las cinco de la tarde hasta como las once de la noche. Después de muchos llamados que hicimos llegó el mayor de carabineros a decirnos que salgamos. Y nosotras, no íbamos a salir hasta que los vendidos sacaran los botes. Y fuimos a hacer la denuncia a carabineros a las once de la noche.

Y al otro día (jueves 3 de abril) llegamos a la cocinería había un bote atravesado en la puerta de la cocinería. Habían sacado los otros dos botes que habían con matricula, y lo habían cambiado por un bote chico. Y ahí estaban todos ellos (los vendidos), Moises Aguirre, la familia Muñoz con toda su familia, Germán Quena, Cesar Arango, y así hay otros, todos. Así que no pudimos entrar a trabajar ese día, no pudimos trabajar. Se nos dijo que teníamos que salir de allá, y que no íbamos a poder trabajar más, por orden del Sergio Díaz. No nos dejaron entrar al local. Nos quedamos esperando a la fiscal porque iba a venir y mandar que sacaran el bote del local, lo cual nunca ocurrió.

Llegaron las otras socias, y un socio que es Fernando Roca, y ahí Sergio Días se fueron a hablar. Y no quiso conversar con nosotras, y dijo que sólo podrían abrir el local si nosotras nos retirábamos, y no trabajábamos más en el local. Ellos no nos quieren ver en el sector caleta, y en ese lugar.

Rabia, rabia e impotencia. Porque solamente el servicio de salud y el servicio de impuestos internos. Sólo ellos tienen derecho a cerrar los locales. Ellos están haciendo lo que quieren. Porque CELCO está detrás de todo esto. Las autoridades no se han pronunciado para nada. Así que nos quedamos sin trabajar.

Perdemos de vender, de alimentarnos, una fuente de trabajo que tenemos hace doce años. Con esfuerzo, con trabajo se a sacado adelante este local. Desde el año noventa y cinco se empezó a trabajar. Empezamos con un brasero y ahora tenemos un local de segundo piso. Ellos no tienen derecho a dejarnos sin el mar que nos dejó Dios, para que comamos y para que vivamos, para los niños que viene. Ellos fueron los que vendieron, no pensaron en su familia, en sus nietos, ¿qué futuro le van a dejar a sus nietos? Pura mierda.

Ediodina Carmen Lienlaf Antinlaf CI: 6.395.677-5

Vi que venían un montón de chatas, que venían con un montón de palos, piedras y remos. Venían a apedrear, yo estaba acá al lado de la sede. Ya veía los piedrazos en mi cabeza. Y nosotros salimos a hablarle, porque habíamos como diez o doce personas en la sede. Habíamos más mujeres que hombres. Y después que se cansaron se fueron. Hubo casi veinticinco minutos, media hora de ataques. Y nosotras ahí cobijándonos en la orillita de los botes, tratando de hablarles para que pararan.

El día viernes 4 de abril fui amenazada, salieron a asaltarme. Los Quezadas con palos, al frente de carabineros, no sé cómo se dieron cuenta, si estaban al frente de ellos.

Venían más o menos como 12 personas unos venían de aquí pa arriba y otros que venían de allá arriba a amenazarnos. Yo venía de casa para abajo, venia bajando a comprar a esa hora, como a las 10 30 hrs. Y me atajaron. Venían unos con palos a apelarme directamente. Era la señora Gladis Sánchez con todas sus hijas, iba don Víctor Quezada con su esposa, don Javier Bustos con su esposa, la señora Patricia Quezada, la señora Gladys venia con toda su familia. Yo lo único que atine a decir que si querían matarme que me mataran no más. Aparte de eso que fue como una sorpresa. Y todo esto ocurre porque nosotros, la familia de mi casa no estamos vendidos como los demás. Y esa es la razón por la que hacen esto con nosotros. Incluso la señora María alba le van a apedrear su casa. Ellos son viejitos que viven solo. Y bueno uno no puede hacer nada en contra de esto porque están protegidos por la empresa. Yo siento la impotencia de no poder hacer nada, que no venga la autoridad a protegernos a nosotros. Uno mismo ve lo que pasa, y en las noticias uno ve que sale todo pal lado de Mehuín no más. Acá prácticamente a uno lo tienen como delincuentes después que nos vienen a atacar, eso da impotencia en todo sentido.

A mi me amenazaron a muerte pero no a mi primero, me siguieron que iban a matar a mis hermanos primero, y después iba a morir yo . Esas fueron las amenazas. Incluso el chico Nelson Paillan que iba como guardaespaldas de los demás también me amenazo de muerte. Me dijo te voy a matar vieja tal por cual. Eso fue el día viernes 4 de abril.

Carlos Fierro Pérez. C.I. 9.543.366-9

Yo fui hoy día, en realidad todos los fines de semana voy a firmar ante carabineros por una causa que tengo. Por eso fui hoy día como a las 10 a donde carabineros, porque carabineros viene acá arriba para que firme. Y ahí estaba toda la gente a orilla del rio gritando, provocando, amenazando. Y llego en eso un grupo de gente encabezada por Eric Muñoz, su hijo también, su familia. Amenazándome que me iban a pegar, me tiraron unos agarrones para provocar. Me decían que me iban a matar, que ya iba a pasar de nuevo por ahí y que a mi casa iba a llegar dentro de una urna. Bueno, yo estaba firmando y la gente provocando a unos 20 metros de donde estaba, me decía que era el último día que iba a volver vivo a mi casa. Que volvería dentro de una urna. Y tiempo atrás me amenazaban que me iban a pegar, que me iban a matar. Dentro de ese grupo esta Osvaldo Pino que hace de cabeza de todo un grupo. El me amenazado repetidas veces. Me ha disparado en reiteradas oportunidades. Y bueno, ahora estoy reventado tantas amenazas…. Me decían que ya no podría llegar a entregar pescado dentro de la caleta, porque legando a la caleta nos van a quemar el pescado. Eso es de todos los días. Yo tengo un sobrino y todos los días escucha que a mi me van a matar, liquidar, porque dicen que yo soy el que revoluciona a la gente aquí, pero eso es mentira por que acá todos somos líderes, somos todos pa todos, así que no hay una sola cabeza que gobierne acá. Yo soy compañero de todos.

El primer día cuando llego fuerzas especiales no me encontraba aquí. Fui a encontrar una visita que venía del sur. Eso fue al lado del colegio porque tengo miedo de pasar por al lado de la caleta, y en eso me llama mi hijo y me dice que no haga tal de acercarme pal rio por que hay cualquier gente que venía a sacar los materiales acá al rio, y me dijo que si yo me encontraba me iban a liquidar. Yo me quede hasta la noche y fui pa la playa y ahí me fueron a buscar. Estuve como desde las 17 hrs fondeado, recién a las 22 30hrs pude cruzar. Espero que ya no hubiera movimiento para poder cruzar. Esas son las amenazas que me acuerdo, por que otras ya ni me acuerdo ya.

Víctor Jovino Lienlaf Antilaf.

La hora exacta cuando llegaron los carabineros no lo sé. Yo llegue a las 7:30 y ya estaban los carabineros acá. Estaban por la orilla del rio y no permitieron a nadie entrar en bote pa acá. Yo venía por el camino de arriba y estaba todo con carabineros. Después vinieron los marinos, llegaron al tiro no mas a cortar las redes. La gente les gritaba que se allegaran a tierra pero no escuchaban. A la fuerza salimos nosotros con un bote chico para grabarlos y haberles para que se allegaran a tierra pero no nos hicieron caso, y después nos vinimos a tierra. No opusimos resistencia. Nos amenazaron que si nos metíamos nos llevarían presos. Por que esa es la estrategia que tienen ellos para poder hacernos bajar del movimiento. Nosotros también dijimos que con esto no se solucionaba el problema, decíamos que el conflicto sigue, pero nunca pensamos que iba a llegar a este extremo, a lo que esta llegando hoy día. Ahora ya se está más complicado el asunto, porque hay amenazas de muerte, principalmente a los dirigentes.

Todo el mundo sabe que lo que nos hizo CELCO, QUE LES DIO PLATA A LA GENTE DE Mehuín y ahora esta seguramente pagando a personas para hacer desaparecer a los dirigentes. A esa conclusión llegamos hoy día por todo lo que ha pasado. Hoy día ya pasaron botes escoltados con los marinos. Pero eso es pa provocar. Ellos hacen lo que quieren por que carabineros no hace nada, los marinos tampoco. Por el contrario ellos los defienden. Nos vivieron a apedrear la sede. Entonces ese es el problema. Ya se puso pesado el asunto, y no se si el gobierno ira a actuar, hemos invitado a las autoridades, pero nadie nos escucha, no ha llegado nadie, ni la prensa. Eso es lo que estamos viviendo.

Con respecto a los carabineros de las Fuerzas Especiales, no se sabe que pensar. Supuestamente están para protegernos a nosotros, pero no es así. Ellos están protegiendo a los “vendidos” como les llamamos nosotros. No dejan actuar. Ellos quieren sacar el ducto al mar a la fuerza… bueno CELCO es el gobierno. Eso es lo que quieren hacer. No se hasta donde llegaremos..pero seguiremos resistiendo, estamos defendiendo al mar. Pero estamos solos… estamos en contra de la justicia, en contra del gobierno, en contra de CELCO, estanos en contra de todos. No hay nada a favor de nosotros.

Claudia Ingles Hueche. C.I. 12.538.445-5

A nosotros nos vinieron a atacar el día miércoles los de la caleta. Bajaron como diez botes, ni me recuerdo con los nervios. Venía llegando de Valdivia, a mi casa. Llegue cundo estaban apedreando la sede. Y pasé entremedio de ellos y nadie, me atacó. Simplemente fueron insultos. Estuve muy asustada, me ubique detrás de un bote para que no me alcanzaran las piedras. Igual recibí un golpe, pero no me puedo acordar quien me dio el golpe, había harta gente y no me puedo acordar. Hubo mucho nerviosismo de pare mía, había corrido mucho, entre en shock. Me dieron remedios las señoras para calmarme porque estaba mal.

También vi que la gente venía a pegarnos con piedras, con remos con palos, con todo. Y en un momento pensé que nos iban a herir a todos. Entonces, en ese momento fue que no pude reaccionar debido a los nervios. Y después no me acurdo de mucho, por los nervios. Y cuando reaccioné me estaban dando remedios y el resto de las señoras estaba en las mismas circunstancias que yo. Estaban en shock.

Posteriormente llegaron señoras de Maiquillahue, de las otras comunidades bajaron, nosotros no éramos muchos. Éramos pocos, los que habían aquí al comienzo eran los menos, eran como diez no más. Después fueron llegando más, seriamos unos veinte, más de eso no creo. Conversamos lo que había pasado, habíamos más mujeres que hombres. Había bastantes niños. Pero había más mujeres que hombres. Y las mujeres más valientes para defender porque nos estaban destruyendo la sede. Y nos estaban apedreando. Y según lo que dijo mi sobrina, que estuvo en la reunión de los vendidos al otro lado y dijo que iban a quemar la sede. Porque ella escuchó en la reunión que iban a quemar la sede.

Además de estar defendiendo lo nuestro yo estaba muy preocupada por mi sobrina porque que había estado en la reunión al otro lado de la caleta. Y a ella la andaban persiguiendo, y ella se escondió en la casa de una amiga. En un centro de llamados se escondió, y se consiguió una tarjeta, la pisó fiada. Y hasta el momento no hemos podido pagar la tarjeta porque no he podido cruzar. Entonces igual tenía miedo que a ella le pudiesen hacer algo. Fue más astuta ella, logró arrancar y pedir que la cruzaran rápidamente. Y después llegó hasta acá. Yo creo que por todo esto entre en shock, mi preocupación estaba allá y acá.

Yo estaba en la sede de Mississippi, y recibía distintos tipos de información. En la noche, tipo 10 de la noche de día jueves 3 de abril, recibí una llamada que me avisaba que a las doce del día iba a estar todo listo. Entonces yo me imaginé que iban a sacar las redes. Pero ante me había comunicado personalmente con el capitán de carabineros. Que nosotros no teníamos ningún problema con que ellos sacaran las redes, nosotros entregábamos el río que lo saquen pero con la condición que el mayor de los marinos tenía que conversar con nosotros. Pero los marinos llegaron y sacaron la red sin mediar conversación con nosotros. Y trajeron la fuerza policial, llegaron tres buses de policías, y nos vinieron a rodear a las seis de la mañana del día viernes cuatro de abril. Y la gente se desesperó porque nosotros estábamos dispuestos a entregar el río de buena forma. Y los carabineros sabían.

Nos sentimos sobrepasados por esa situación, y la gente respondió mal, hubo una persona que tuvo un problema al corazón. Y ahí tuvimos que controlar a la gente. Y llamar a la calma para que no hubiera más problemas. Igual uno de los dirigentes logró subirse a un bote para filmar lo que estaban haciendo. Los marinos sacando la red sin hablar con nadie.

Y después yo decidí ir a hablar con los marinos en representación de todos los que estábamos acá. Y fui escoltada por los carabineros. Y llegué hasta allá y le planté que había sido una falta de respeto lo que habían hecho, nosotros íbamos a entregar el río libremente, de buena forma. Y nosotros lo único que queríamos era conversar con ellos. El tema que queríamos conversar con ellos era el tema del área de manejo, del cuidado de las áreas de manejo. Porque seguramente los de Mehuín, los pescadores de Mehuín lo primero que van a hacer es explotar los locos de las áreas. Ese es una las mayores preocupaciones que tenemos y de lo que queríamos conversar con ellos en ese momento. Y les pedí que ellos resguarden y cuiden, revisen y regulen todos los zarpes que ellos tengan. Que los revisen cuando lleguen. Nos dijeron que a ellos no les competía eso, sino que ellos sólo recibían órdenes como por ejemplo de la intendencia y de todas las autoridades de gobierno, por lo tanto, esos problemas ellos no pueden solucionarlo. Declaración que posteriormente repitió en un medio radial, daño cuenta que él no podía dar solución a las problemáticas planteadas.

Yo le planté la posibilidad de comunicarnos con las autoridades de gobierno el día lunes, frente a lo cual el respondió positivamente, respuesta que aún estamos esperando.

Yo me he sentido mal, ando mal, sicológicamente desgastada. Sobre todo por compañeras que sufrieron agresiones sus maridos. Mi amiga teresa, que hablé recién con ella, no me pude contener. Y todavía tengo mucha pena, mucho dolor en mi corazón y otra hermana más que está en l misma circunstancia, que está prácticamente en shock. Y yo igual estoy así, con daño sicológico, con miedo temor. No podemos salir, ni siquiera a comprar, trabajar. Yo voy a hacer clases a la universidad y también trabajo en una farmacia mapuche en Valdivia. Entonces no lo puedo hacer.

Debí asumir una dirigencia que está en manos de mi esposo, dado que él se encontraba en Santiago. Y eso me tiene desgastada. Porque yo tengo una hija, una sobrina, que me preocupan. Además de las amenazas que hemos recibido mi marido y yo. Amenazas que hemos recibido de manera telefónica.

Entonces rodas esas cosas me tienen mal, me preocupan las señoras, los niños. Me preocupa todo, la falta de alimentación y el daño sobre todo sicológico.

Manuela Quilapan Imigio. 7.553.448-5

Yo como madre estoy muy preocupada por que el día 17 de marzo la familia Muñoz atajaron a mi hijo. El es de Mehuín, el estudia en el liceo politécnico de Mehuín, por que el estudia. Y saliendo del Liceo ellos lo atajaron para pegarle.

Pudo se defendió, y al día siguiente estaban los papas de los niños que le quisieron pegar, esperándolo para amenazarlo de muerte, también eran de la familia Muñoz. Y el miércoles, el día que vinieron a apedrear la sede, ese día también, Jairo Muñoz le puso una pistola en la cabeza a mi hijo, entonces yo como madre me siento muy angustiada por que no tienen respeto ni con los niños, con los estudiantes… yo pensé en retirarlo del colegio, para la integridad de el y tanto mi tranquilidad. Toda nuestra familia estamos preocupados sobre esto. Mi hijo está en 4º medio y ya no quiere seguir estudiando.

Rosa Quezada Echeverria. C.I. 13.816.148-8

En este tiempo he sentido mucha angustia, presión; tanto psicológica como física, tanto por mis vecinos, por mi familia, por mis hijas. He estado mal en todo sentido de la palabra. Nunca habíamos estado llenos de carabineros, y más encima ellos viendo ellos que nos atacan los de Mehuín y nadie nos defiende. Entonces estamos mal en ese sentido. Al ver que mis hijas están peligrando sus vidas. Ellas viajan igual todos los días, van al colegio en Mehuín, están en 4º medio, quieren terminar de estudiar, pero con esto que está pasando no se hasta que punto vamos a llegar. No sé si ellas podrán terminar el año, porque si las se sienten amenazadas, prefiero sacar a mis chicas del colegio y guardarlas mejor en la casa. A ellas las ésta agrediendo psicológicamente el profesor John Melgarejo. El siempre las anda provocando, les anda diciendo que son tontas porque sus papas no han negociado. Yo creo que eso no debería de ser porque ellas deberían apoyar a los niños para que sigan estudiando y no tratándolas mal. Me siento mal yo. Me siento impotente de no poder hacer nada. Porque al profesor que le vamos a decir? .

Cuando apedrearon la sede ellas estaban en el colegio de Mehuín y yo no tenía como comunicarme para allá para poder protegernos, porque ellas tenían que pasar por al medio de los que nos estaban atacando, y yo no hallaba que hacer para ir a encontrarlas. Y arriesgando mi vida las fui a encontrar al balseo y dicen que estaban ahí, y les empezaron a gritar cosas. Ellas no alcanzaron a identificar a las personas, pero si les gritaron cosas y no hallaban como pasar para acá. Ellas no hallaban como pasar por acá. Y después que paso el ataque con mi marido nos conseguimos un bote y las fuimos a buscar. Estaban solas. Eso fue como a las 17:30 18:00 hrs. Ellas quedaron solas a la deriva. Por eso quisiera que alguien hiciera algo por nosotros, que nos ayudara, que nos protegiera, porque aquí la fuerza pública vino, pero nos vino a reprimir a nosotros en vez de ayudarnos no nos toma encuentra.

Esos que vieron a atacarnos eran unos vándalos, eran unos delincuentes. Nosotros éramos puras mujeres indefensas acá, y nos tratan después que nosotros fuimos los que agredimos, cuando ellos eran más 100 y nosotros éramos como 20, y puras mujeres.

El día viernes ellas fueron un ratito al colegio por lo mismo, fueron prácticamente a avisar que no iban a ir al colegio, se vinieron antes. Y tuvieron que cruzar en la balsa, pero la balsa es del otro bando, y tuvieron que aguantar provocaciones hacia ellas. Y para volver tuvieron que humillarse otra vez para que las vuelvan a pasar por acá, pasar por delante del joven que agredió a su primo. Que lo amenazo con un arma más encima. Hugo Llanquian es el primo. Ellas estaba ahí cuando el joven las miraba y le decía “ya me las van a pagar”. Eso no es bueno, eso es un peligro. A mis hijas le pueden hacer lo mismo que le hicieron a su primo, amenazarlo con un revólver. Yo quisiera que todo esto se supiera.

Javier Nahuelpan Guilitratro. C.I. 12.744.534-6

Yo ese día miércoles 2 de abril bien a hacer un trámite para pescador artesanal donde los marinos cuando vi el movimiento de lanchas hacia el misisipi. Yo fui a mirar adonde toca la sirena los bomberos en Mehuín y vi el gran numero de lanchas con harta gente que iba. Se escuchaban disparos acá en la barra. Yo viendo que mis compañeros estaban allá, me fui enceguecido a misisipi por entremedio de todos los vendidos. Me bien en bicicleta, porque yo vivo al otro lado de Mehuín, en la comunidad Villa Nahuel, tengo que atravesar completo Mehuín para llegar acá a misisipi. Entonces ahí en balseo m encontré con unas señoras que venían hacia acá, y una vez cruzando el rio yo seguí en bicicleta solo para acá. Entonces cuando iba pasando, los de Mehuín estaban riéndose y me decían que estaban apedreando a mis amigos. Me insultaban y me decían que me iban a pegar. Antes de llegar a la sede me atajo el tal “fatiga”, acusándome a mi que había sido el soplón que había puesto en alerta a los de misisipi. Me detuvieron la bicicleta y no me dejaron pasar. El “fatiga” seguía dando órdenes de que había que apedrear la sede. Después cuando vio que venía un grupo de mujeres, entre ellas mi hermana que fue a mi rescate, ellos echaron pie atrás, y fatiga comienza a decir que había que llevarme de rehén, que me tenían que cagar. El daba las órdenes mientras me sujetaban la bicicleta. Los otros no hicieron caso pero me decían que me tenían que cagar.

De ahí una vez que vi liberado el paso, pude ver como estaba la gente de nosotros y de ahí ellos comenzaron la retirada. Nosotros los dejamos que se fueran. El otro día venia un tío mío, lo atajaron y le dijeron que yo algún día tenía que ir a mi casa. Yo desde ese día no he cruzado a Mehuín. No he ido a mi casa. En el balseo hay un caballero –don Gilberto- que me tiene amenazado. Mi vida se está reduciendo prácticamente a la sede, porque arriba de misisipi, hay unos Quezada que me amenazaron cuando estaba sacando foto a una señora que querían maltratar. Me decían que me iban a cagar igual cuando los otros se fueran. No puedo pasar para ningún lado, ni para mi casa, ni para el alto, y así estamos. En mi casa esta toda mi familia. Esta mi papa, mi mama, mis hermanas, mis familiares. Ellos me apoyan, pero igual la gente tiene miedo, sobre todo cuando empezaron a disparar. Porque el trayecto era demasiado peligroso. Por eso harta gente no viene a apoyar directamente acá, pero si están apoyando pero en forma pasiva, por temor a las represalias y amenazas de muerte que ellos hacen contra de nosotros. Por eso aca se ve un grupo que no es muy grande, porque la gente está apoyando pasivamente, se esta quedando en sus casa por miedo.

Estanniz Saul Paillan Pacheco. C.I. 9.938.279-1

El ataque que se hizo ese día 3 de abril fue directamente hacia nosotros que estábamos protegiendo la mar. Yo fui a defender mi embarcación, porque ellos venían a quitarnos la embarcación que tenía yo, y que tienen otros compañeros. Fuimos atacados a balazos, por lo cual yo me sentí impotente y tuve que arrancar porque éramos 3 compañeros defendiendo la mar. Yo me encontraba en la casa, en una cabaña que estaba haciendo cuando vi que venían las embarcaciones. Yo parto corriendo a nuestros botes, porque ellos venían a eso. Y cuando vieron que estaba echando a andar al motor empezaron a disparar. Venían bastantes. Eran como 20 personas por embarcación. Fue imposible resistir. Así que arranque a la sede, por que lo primero que pensé fue en mi familia, mas encima habían llegado unas visitas, estaba mi cuñada que recién había llegado de afuera, así que primero que pensé fue defender a mi familia y mi casa. Entonces ellos se bajaron de la embarcación para agarrarme. Entones mis compañeros me protegieron y logramos refugiarnos en la sede, por que ellos venían violentamente. El señor Moisés Aguirre Contreras era el que mandaba. El miraba y la gente le obedecía. Y nosotros tratábamos de defendernos de cada piedrazo que nos tiraban, y en eso llegaron nuestras señoras y otra gente que no participa mucho, porque ellos vieron que nos estaban atacando y sintieron impotencia, la misma que sentíamos nosotros. Para mí fue frustrante ver que no teníamos con que defendernos. A mi me tienen de blanco de ellos. Don Eliab también lo quieren linchar, liquidarlo, para que así esta cosa tenga menos fuerza. Si a mí me llegaran a matar, sería un triunfo de ellos, por que yo soy el que mueve las embarcaciones.

Nosotros hemos denunciado todas las amenazas a la justicia, pero ellos parecen que tienen las manos amarradas, porque archivan las causas, las dejan ahí. Para nosotros mas encima es injusto que nos hayan mandado un contingente de policía para reprimirlos a nosotros mas encima. Me siento agredido por ellos, y me veo impotente por que la policía, el gobierno pensaran que nosotros somos animales, o no valimos nada. Me cuesta decir estas cosas. Me da rabia el gobierno, la Bachellet. Mas encima yo le di el voto creyendo que era una mujer como todas las mujeres que son luchadoras por sus maridos, por los derechos de nuestros hijos, pero para ella eso no vale, es mentira lo que dice, porque ella le juega al derecho de los ricos, a eso juego ella, no el derecho de los pobres dignos, que nosotros nos ganamos con el sudor de la frente educamos a nuestros hijos. Yo daría esto a conocer para que nuestros compañeros que están afuera, que sean valientes y no sean parte de cualquier inmundicia del dinero, que no se vendan, que luchen por su gente. Que no sean como los de Mehuín, ellos de vendieron por $ 3.000.000, pero no miraron a su familia. Si ellos mueren, quedan desligados de la plata que le da CELCO. Ojala salga pa afuera esto y se sepa.

Ivonne Patricia Hualme Nahuelpan. C.I. 7.949.918-8

El día miércoles 2 de abril estando yo en i casacón mi hermana, sentimos un ruido como si viniera un helicóptero, pero al asomarnos a la ventana vimos que venían las lanchas, pensábamos que venían a paseado, pero cuando empezaron a desembarcar comenzaron a tirar piedras a gente de la sede que en su gran mayoría eran mujeres y niños. Hombres eran muy pocos. Yo por lo menos no participe por que tenía a mi madre enferma que está conectada a un respirador artificial por que tiene fibrosis. Mi madre vivió todo eso y se empezó a sentir muy mal a raíz de todo este tipo de cosas. Pero vi todo lo que paso. Vi cuando se bajaron los pescadores de Mehuín que eran más de 100, venían armados de palos, de remos, con un hacha. Venían amenazando de muerte a todos.

Cuando vinieron a sacar las redes, estaban carabineros resguardando, estaban en fila rodeando. A mí me da indignación, impotencia toda esta situación. Saber que estamos siendo combatidos por e l poder económico tan grande que nos está llevo a esta situación. Antes no había problemas entre vecinos, y ahora esta esa división, y todo por culpa de la empresa CELCO.

Yo tengo un sobrino que va al colegio de misisipi, pero lo tiene ocupados los carabineros como centro de operaciones, y yo encuentro que eso no está normal, el viernes 4 de abril no hubo clases por que lo están ocupando los carabineros, más encima para reprimirnos a nosotros. Así que perdieron un día de clases.

El día miércoles en la noche, cuando vinieron los de Mehuín a atacarnos, nos cortaron la luz, fue intencional, y ahí como le decía mi mama está conectada a una maquinita que es un concentrador de aire, que tiene que estar enchufado a la corriente, porque así procesa el aire del ambiente y la hace respirar. Cuando nos cortaron la luz, ella quedo sin oxigeno, y tuvimos que llamar a la ambulancia para que nos trajera oxigeno. Además ella ha sufrido una descompensación estos días por todo lo que ha pasado.

 

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