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Chile - Solidaridad con los Presos Políticos - Junio 2005 |
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Agrupación de Familiares y Amigos de Presos Políticos Mapuche (AFAPPM) "Nuevo juicio oral es aberrante"
Domingo 26 de junio de 2005 Marcelo Quintrileo, ex preso
político mapuche, enfrenta hoy una difícil situación judicial, pues es uno
de los 16 acusados por el Ministerio Público de infringir la Ley
Antiterrorista, creada por el dictador Augusto Pinochet y aplicada hoy por
los gobiernos de la Concertación en contra de dirigentes y miembros del
movimiento mapuche. Por estos días, 8 de ellos se encuentran siendo
enjuiciados en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco. Quintrileo, uno de
ellos.
Ejemplo claro es que nos acusan 44 testigos sin rostro, poderosos latifundistas de la zona, y un número indeterminado de funcionarios de Carabineros pertenecientes a los servicios de inteligencia. Una de nuestras misiones en Santiago es dar a conocer la situación en la que vive nuestro pueblo, prácticamente una ‘dictadura disfrazada de democracia’. Al gobierno no le ha temblado la mano al aplicar fuertes condenas. Actualmente, tenemos 9 presos políticos, 4 de ellos con condenas de 10 años y 1 día por “incendio terrorista” más el pago de una indemnización de 400 millones en beneficio de Forestal Mininco. Es una situación absolutamente aberrante. Este gobierno ha decidido ser uno de los perseguidores más eficientes, por decirlo así, y ha logrado en cierta medida desarticular al pueblo mapuche y sus organizaciones pues ha militarizado las comunidades. El gobierno ha golpeado fuertemente. Muchos de los niños de los peñi que permanecen clandestinos o están presos presentan problemas sicológicos. Hay una treintena de peñi en la clandestinidad y sus viviendas son habitualmente allanadas. Otro problema que se ha
producido es que en las mismas comunidades, por ejemplo en San Ramón,
Tricauco, en el sector de Ercilla, muchos ‘testigos protegidos’ son de las
mismas comunidades. Comuneros que fueron acusados por robo de ganado,
porte ilegal de armas, etcétera, y han llegado a una especie de
transacción con los fiscales que les dicen: ‘Dejo tu causa estancada pero
debes atestiguar en contra de este otro mapuche’. Las casas de estos
‘testigos protegidos’ tienen cercos de electricidad, personal de
Carabineros que los custodia las 24 horas del día. Muchas viviendas
colindan con las familias de los presos y de los peñi clandestinos. Debido
a eso ocurre que si llegas a la casa de un preso político o un peñi
clandestino con alimentos o información, eres controlado por Carabineros.
Te fotografían, te filman. Es una situación de hostigamiento real que
sucede en nuestro territorio. -MQ: Me encuentro en estos momentos sin medidas cautelares. Pero se inició nuevamente el juicio por ‘asociación ilícita terrorista’ en el cual fui detenido el 4 de diciembre de 2002 junto a otras 12 personas. Después se fueron sumando más hasta completar un total como 30 personas recluidas en las cárceles de Victoria, Traiguén, Temuco, Angol y Concepción. A medida que se fue desarrollando la investigación sólo quedaron procesados y acusados 18 personas. De éstas, la mitad se encuentra clandestina. Cuando nos presentamos al primer juicio los querellantes presentaron 44 testigos sin rostro. A pesar de todo, ese juicio nos fue favorable. Se logró establecer que no existía una asociación ilícita terrorista que era la tesis de la fiscalía. Ellos decían que a partir del año 2001 habíamos quemado una serie de maquinarias forestales, casas patronales, sementeras de trigo, plantaciones forestales y agredido a las fuerzas policiales. Nos acusaban de una serie de ilícitos. Es ridículo. 18 personas cometimos todos esos delitos, prácticamente éramos unos Superman de la Araucanía. Fuimos absueltos y todos
cometimos el error de confiarnos en la ‘injusticia chilena’. Nos quedamos
tranquilos. La Fiscalía apeló acá en Santiago a la Corte Suprema y uno de
los acusadores también. Nada más ni nada menos que Juan Agustín Figueroa
que, entre otras cosas es miembro del Tribunal Constitucional, preside la
Fundación Pablo Neruda, pertenece a la masonería y a uno de los bufetes
más importantes de abogados, es un ex ministro de la Concertación y un
poderoso latifundista en la zona mapuche. Él logró hacerse partícipe en
los alegatos, cosa que es inédita en el tribunal porque una víctima no
puede alegar una causa en la Corte Suprema. Figueroa tuvo reuniones en
secreto con los jueces y, finalmente, el juicio que nos absolvía, se
anuló. Ahora empieza otro juicio. Es aberrante”.
Por ejemplo, cuando se
aproximan juicios, la policía va a las casas y las vuelve a allanar.
Desclavan las tablas del piso, encierran los niños en los baños, etcétera.
Cuando algún familiar de los mapuches presos o clandestinos se dirige al
pueblo, pues casi toda la gente es de comunidades, son seguidos por
personal policial de civil. Sus teléfonos están interceptados. Los propios
abogados han denunciado que sus teléfonos también están interceptados. -MQ: Sí. -MQ: Lo estoy pensando, pero
la opción que está quedando es presentarse porque no hay condiciones para
asumir la clandestinidad. Hay un montón de gente clandestina y su
situación es tremendamente difícil. Las condenas que enfrentamos no son
muy altas. La cárcel también es una lucha. Una condena también es parte de
esa lucha como también es más digno clandestinizarse. La lucha se debe
seguir desde la cárcel porque sus puertas, lamentablemente, están abiertas
porque hay una serie de investigaciones por delitos terroristas que no han
concluido. En cualquier momento habrá detenciones masivas. -MQ: No, de la zona no. En el pueblo mapuche hay una serie de organizaciones, tendencias, las hay más institucionales como el Consejo de Todas las Tierras y otras, de Identidades Territoriales, y las que asumen una postura más directa, autonomistas. Entre éstas últimas, la Coordinadora Arauco-Malleco. Aun con la serie de tensiones y todo, no se podría hablar de desarticulación, pero si de una especie de repliegue. La única voz que tenemos nosotros es la Agrupación de Familiares y Amigos que se creó precisamente cuando nuestros familiares nos iban a visitar a la prisión, ahí se fueron estableciendo lazos. Es cierto que existe una
desconexión entre nuestra realidad y las organizaciones populares
chilenas, pero es principalmente producto de la fuerte represión que hemos
sufrido en el sur. Por ejemplo, éste viaje lo teníamos programado hacía
mucho tiempo. No lo podíamos hacer, porque somos pocos. Yo estaba con
arraigo, y otro compañero que podía estar más libre tenía que cubrir la
visita a los presos y familiares. No habíamos podido venir a tratar de
establecer algunos nexos, algunos tipos de solidaridad. -MQ: Bien. Hemos estado en
distintos lugares, poblaciones, en el Hogar de los peñi que está acá y se
hemos visto bastante interés y también desinformación. -MQ: “Creo que es el momento de discutir eso. Vamos a participar en el Encuentro por la Libertad. De ahí tiene que salir algo elaborado. Estamos prácticamente ‘en pañales’. De hecho, nos cuesta un montón movilizarnos porque el nivel de persecución es a tal grado que ni siquiera nos dejan salir del lugar donde pretendemos hacer una marcha o algo. Allá en el sur funciona hace tiempo la Reforma Procesal Penal. Ayer fuimos a una población y nos preguntaban cómo funciona la nueva justicia en relación a las luchas sociales. Les decía que se perfeccionó el sistema pero en contra de nosotros. Por ejemplo, he estado tres
veces detenido por desorden público. Las dos primeras veces pasé a un
control de detención y quedé libre. La tercera, estuve una semana en la
cárcel, sólo por ‘desorden’ y condenado a pagar dos UTM, y con mis papeles
como ‘condenado’. Se ve ridículo, pero es una condena más. Creo que en
Santiago va a ser nefasto y va a costar organizarse, hacer lazos y unirse.
Es lo que nos ocurrió a nosotros. Nos golpearon muy fuerte y recién ahora
estamos levantándonos para informar y establecer nexos”. -MQ: Es el Estado el que nos
acusa y el propio Estado el que nos pone abogados defensores. Muchas veces
vas donde los abogados y les dices: ‘Oiga, sabe que me están siguiendo.
Hay un tipo que se cambia de ropa, llama por celular’. Los abogados nos
dicen: ‘No podemos hacer nada’. Hay familiares que son perseguidos y
amedrentados. Ha costado un mundo entablar recursos de amparo. Se presentó
uno por la machi de San Ramón, Adriana Loncomilla, señora de José Cariqueo
Sarabia, lonko de la comunidad de San Ramón, que permanece clandestino.
Ella fue constantemente hostigada. Le iban a allanar la casa a la hora que
querían, y costó un mundo porque apoyos de organismos de derechos humanos
o abogados comprometidos en nuestra zona, no hay, no existen. A los pocos
abogados que han hecho presentaciones hay que prácticamente rezarles o
hacerles un guillatún para que hagan algún recurso. Tienen miedo y,
además, hay intereses creados. -MQ: Es una pena constatar los grados de impunidad que existen en la zona mapuche. Nos mataron al peñi Lemur y no hay leyes ni nadie que haga justicia. El peñi Zenón Díaz Necul fue atropellado mientras participaba de una protesta. Ellos están recuperando tierras en el sector de Lonco Mahuida de Collipulli. Hay una fuerte inversión de las forestales Mininco y Arauco. Las comunidades están a un lado y las plantaciones al otro. Las comunidades se están quedando sin agua y enfrentan una serie de dificultades. Desde hace un tiempo, los peñi están recuperando tierras, talando árboles y haciendo un mínimo control de un espacio que les pertenece. Ellos plantaron un rehue los
días anteriores, un símbolo sagrado de nuestro pueblo. En la noche llegó
Carabineros, lo cortó con una motosierra y se lo llevó. Esa es la
explicación de porqué estaban los mapuche en el viaducto Malleco. Los
mapuche estaban interrumpiendo el tránsito con neumáticos. Un camión pasó
con las luces apagadas y el niño en vez de correr hacia la orilla, corrió
hacia la carretera. El camión lo atropelló, y más atrás venía otro más.
Después apareció Carabineros, disparando. El resto de los peñis arrancó.
Tres horas estuvo el peñi atropellado tirado en el cemento. Llamaron a los
fiscales y el caso todavía está en la absoluta impunidad. Nosotros
participamos en sus funerales. Hay una gran tristeza en la comunidad.
También hay mucha desinformación. Los primeros que llegaron fueron los de
CONADI a ofrecer plata y hasta la urna. A tal nivel es la pobreza que
golpea a nuestra gente. -MQ: En realidad con el diario
Azkintuwe no hay mucha relación. Hay muchos sectores mapuches y entre
ellos un sector de la intelectualidad que no tiene una conexión directa
con nuestros presos. En el diario Azkintuwe se ha escrito mucho, pero creo
que se necesita además que entrevisten a los peñi dentro de las cárceles o
a los familiares y eso no se ha hecho. El peñi Cayuqueo también tiene
procesos judiciales antiguos y ha recibido los coletazos de la represión.
No me extraña que lo detengan. -MQ: Eso también es un trabajo
que está recién comenzando a hacerse. Nuestra intención es buscar grupos y
organizaciones que compartan nuestras ideas de autonomía. No podemos ir a
la ONU, por ejemplo, porque es una organización prácticamente del
imperialismo. Nosotros queremos buscar solidaridad en los grupos de lucha,
que están en Europa o en otras partes del mundo. No me refiero a grupos
armados, pero sí a gente que comparte el pensamiento antineoliberal y
antisistémico. Es el sistema el que nos tiene así a nosotros y al resto de
la gente, por eso es un problema que nos atañe a todos. Eso es lo que
estamos tratando de articular, de conectar. La lucha, no la van a parar
aunque apliquen más represión cada día. La gente está más conciente. Hay
necesidades reales, que llevan a que nuestros peñi tengan que,
lamentablemente, enfrentarse con el poder. Eso no la van a parar jamás, y
aunque estemos presos o en la clandestinidad, vamos a seguir la lucha. La Agrupación está presente en cosas como esas que son bastante graves y ocurren con nuestros presos políticos mapuche que no tienen las condiciones de respeto mínimas en prisión. Todo se ha ido ganando a través de la lucha que ellos mismos han desarrollado. Las huelgas de hambre buscan beneficios carcelarios y mejorar estas condiciones. Ahora, estamos en conversaciones con Gendarmería y esperamos tener una respuesta por un traslado al Centro de Estudios y Trabajo (CET) que se encuentran en Angol. Nosotros también estamos organizando y estructurando un trabajo que tiene que ver con la solidaridad de la sociedad tanto mapuche como no mapuche. Estamos buscando lazos de
solidaridad para estructurar un trabajo que nos permita lograr la libertad
de los mapuche en prisión. Pero no podemos estar haciendo redes de
solidaridad para atenderlos 25 años, por ejemplo. La idea, es construir
redes de apoyo para lograr la libertad y una amnistía. Una amnistía se
logrará sólo con presión social. Tenemos que llegar a tener una fuerza que
nos permita liberar a nuestros peñi y lamngen encarcelados. Nos acusan a nosotros de
terroristas cuando en realidad el terrorismo lo aplican ellos en contra de
nuestro pueblo. Por ejemplo, en las comunidades nunca han encontrado
armas. Nunca los mapuche han matado a algún latifundista, guardia o
policía. Sin embargo, ellos si han asesinado a nuestros peñi y
lamngen.¿Quiénes son los terroristas? Las pruebas que se presentaron en el
tribunal de terrorismo fueron el hacha de la casa, la horqueta, todas las
herramientas que se utilizan en el campo. Incluso, libros los incautaron y
dicen que es ‘literatura subversiva’. Se llevaron las trutrucas, los
kultrunes, todo. -MQ: Nuestra lucha ha sido criminalizada. A través de los Tribunales de Justicia no se va a resolver nuestra reivindicación territorial. Los abogados tampoco hacen mucho. Lo importante es la gente que nos puede apoyar durante el juicio. Si no tenemos presión social, apoyo social se van a llenar las cárceles de mapuche y todo va a quedar silenciado. Hoy existe un cerco informativo que no nos permite dar a conocer nuestros problemas. Todos sabemos que los medios de comunicación oficiales responden al poder. En la zona mapuche incluso los medios locales son todos de los mismos dueños de las forestales. ¿Qué opción tenemos de comunicar lo que nos ocurre? El Estado te pone abogados y después te encierra Los abogados de la Defensoría Penal Mapuche, nunca han hecho una defensa siquiera digna. Jorge Manquel Torres se encuentra apresado a pesar que su comunidad nunca estuvo en conflicto, aunque es colindante con el fundo de René Urban, quien tiene conflictos con la comunidad de Temucuicui. En el verano de 2003, hubo una quema de una sementera de trigo y el peñi justo iba circulando por ahí. El mismo latifundista lo tomó y lo encerró. Se lo entregó a los carabineros. René Urban tiene en su Fundo a los carabineros para que le arreen las vacas. Tiene un ‘zorrillo’ en la casa patronal. A Manquel lo encerraron sin pruebas durante un año. Su defensor, Jaime López Allende, de la Defensoría Penal Mapuche, lo único que le dijo todo el tiempo fue: ‘Échate la culpa, échate la culpa’. El peñi siempre estuvo firme y se mantuvo firme. ¿Por qué iba a asumir algo que no hizo? Fue a juicio y lo condenaron a 5 años de pena remitida y al pago de 12 millones de pesos en beneficio de Urban. Tiene dos meses para empezar a pagar las cuotas. No lo va a hacer por dignidad, porque es inocente, y porque no tiene los medios económicos. Muchos de los testigos sin rostro que han declarado son mapuche, que ahora son evangélicos, y sus pastores les han prohibido asistir a las ceremonias mapuche, a los entierros. O sea, tiene que dejar de ser mapuche y aferrarse a esa fe. Les han adormecido la conciencia. Otros tienen un amplio prontuario por robo de ganado, porte ilegal de armas, etcétera. Ese es el perfil de algunos. Les dicen: ‘te cerramos tu proceso, pero atestigua contra este otro mapuche’. Y más encima, les pagan. Un documento que se filtró, señala que en un período de seis meses gastaron 20 millones, en 11 testigos protegidos. Según el Ministerio Público, los 20 millones eran para cercos y celulares. Otras son personas mayores que han sido amedrentadas y atemorizadas por los fiscales. Los llevan y los sientan, y ellos ni saben qué están haciendo ahí. Se han aprovechado del poco dominio que existe en nuestra gente de las leyes y sus derechos. Nosotros vamos a seguir
reivindicando la lucha por nuestra tierra. Nuestros abuelos y bisabuelos
también pelearon. Nuestra lucha comenzó cuando llegaron los españoles,
después cuando el ejército chileno fue a ‘pacificar’, luego llegaron los
colonos. Hoy estamos peleando contra las forestales y los latifundistas,
las carreteras que quieren construir sobre nuestros lugares sagrados, mar
que nos quieren quitar, las aguas que ya no son de nosotros. Esta lucha no
es por nosotros sino por las generaciones futuras. Si dejamos de ser
mapuches, si nos entregamos a este sistema de muerte, nuestros hijos no
van a crecer / Azkintuwe |
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